Mestizo, quijotesco y español

Dedicado @Bonhamled2 y @PatColon

Fue en medio del bosque cuando pasó. Un hombre alegre hablaba solo. Era un día festivo y de celebración. Una mujer apellidada como el aventurero genovés se acercó a él y le comentó que no entendía el motivo de su alegría ya que había individuos en absoluto contentos con la efeméride. Ella habría preferido que se conmemorase la firma de la Constitución el mismo día que Cristóbal Colón llegaba a tierras americanas. El resto es historia.

El día de la Hispanidad uno siente que es el día de lo español, de la bandera y el himno, del espíritu propio (yo creo que quijotesco), de lo hispánico. Pero también es el día de la lengua y la literatura españolas. Borges y Cortázar, García Márquez, Neruda, Vargas Llosa, Huidobro y Rubén Darío, Isabel Allende y Juan Rulfo. Andrés Calamaro y Messi, el acento argentino, el fútbol a picotazos y la labia americana.

Uno cree que la lengua española une. Momentos hay en que el conocimiento o la inteligencia no tienen nada que ver con lo que se siente o lo que se cree.

No quiero convencer a quien no quiere que le convenzan. No quiero vencer a quien no quiere ser vencido. Sé que no soy un pura raza ni siquiera soy castellano viejo. No soy puro, sino mestizo. He sido educado en varias escuelas. He sido cristianizado, domesticado y me he rebelado muchas veces. Me quedo con lo vivido y espero lo que venga. Sé que soy el producto de una herencia histórica que me ayuda y me hace pensar y crecer, que me ahoga y me asfixia. Sé que estoy hecho para ser roto y doblegado y que tendré que rehacerme y liberarme. Me seducirán y querré que me seduzcan. Lo que soy se lo debo a los conquistadores, a los celtas y a los romanos; al latín y al inglés, al castellano y a los libros, a los escritores y a mi pasado.

EPÍLOGO
Pensé varias veces en esto. No me atrevía a hacerlo hasta que hoy me dije que tenía que dejar las cosas bien hechas. En este texto hago una declaración de principios y una confesión de espíritu quijotesco y español sin citar a un solo autor de la tierra española. Ser español debe de significar asumir ciertas premisas interiores como pensar que tanto Borges como Cortázar son hispanohablantes y representan nuestra literatura al igual que Lope de Vega, Calderón o Cervantes. Ser quijotesco debe de ser algo así como atreverse a rectificar a última hora aunque haya a quien le suene un poco a deshora, y nombrar a Quevedo, a Tirso y Zorrilla. Ser mestizo, quijotesco y español creo que tiene que ver con asumir igualmente a Espronceda y a Bécquer, leer a Cela y al Duque de Corso, recitar y citar a Cernuda y Lorca y a Garcilaso de la Vega, explicar Miguel Hernández a quien no quiera, imitar a solas a Machado. Ser un poeta o no, pero intentarlo de todos modos. De tal modo uno ha hecho suyos los oscuros secretos del autor de la Celestina o la poética pluma que firma Sonatas en Primavera y Estío que olvida reconocer “mestizo soy y esto que casi olvido también es mío

Eugenio Fouz.-