La guerrera que venció a la muerte ocho veces.

Romina “Chachy” Cataldo, de 35 años, después de 18 años de luchar contra la muerte, fue trasplantada cardíaca el 13 de junio de 2013. El órgano pertenecía a un joven de 20 años que vivía en Santiago del Estero. “Es una gran luchadora por la vida. Nosotros la ayudamos porque veíamos las ganas de vivir de ella”, afirmaron sus médicos.

Al nacer Romina sus padres se enteraron que sufría una enfermedad cardíaca. A sus 15 años ella se enteró de la gravedad del asunto, estaba asustada y se sentía sola, pero por amor a sus padres, hermanos y a la vida, decidió someterse a un tratamiento que le brindaron en el hospital Churruca. Chachy, como sus allegados le dicen, creció de golpe, dejó de jugar, cambió los ratos con amigos por estar a solas sabiendo que su enfermedad la consumía.

Ella se sentía muy cansada, le dolía todo el cuerpo y por momentos no quería vivir más, pero a sus 16 años llegó una hermana a su vida, Evelyn Cataldo. Chachy la hacía jugar, la cuidaba y se distraía un poco de sus problemas. Dos años más tarde llegó otro hermano, Pablo Cataldo y a medida que ella y sus hermanos iban creciendo, Romina pensaba en que no podía contarle a sus hermanos lo que estaba sucediendo. “Charlamos con mis padres y les dije que mi decisión era que los chicos crecieran con la infancia que yo nunca tuve y que sean felices, que no sientan que tienen que estar pendientes de mí”, expresó Romina.

Al pasar los años los hermanos se enteraron de que ella tenía problemas de salud. Ellos la ayudaron, su hermana la acompañó varias veces al hospital y fue a verla cuando estuvo internada, se turnaban con su papá para que todos puedan descansar un poco. La situación empeoró en el 2011 cuando la familia Cataldo estaba de vacaciones y Romina se descompensó y debieron operarla de urgencia en Mar del Plata. “De no haberla intervenido quirúrgicamente se moría, debimos sacarle el ovario derecho”, dijo Marcelo Masuelli, su médico.

La situación seguía igual y con el correr del tiempo Chachy se debilitaba cada vez más. El 2013 comenzó siendo el peor año para la familia Cataldo, Romina estaba internada en el hospital Mitre, inconsciente, a la espera de un milagro que llegó el 12 de junio. Una mujer había donado el órgano de su hijo fallecido.

Hoy en día Chachy goza de buena salud, hace su vida normal, y pudo festejar su segundo “nacimiento” junto a los más llegados. Trabaja haciendo manualidades en goma eva, asiste dos veces a la semana a rehabilitación, toda su familia y su novio la acompañan en su recuperación.

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