Permítete ser «Halado» en los Negocios y en la Vida

Tradicionalmente hemos sido criados para—y felicitados por— “trabajar duro”, “esforzarte”, “empujar tus límites”, “ser un luchador”, “ser una guerrera” … y así.

¿No te resulta sospechoso? Pues a mí sí.

¿Por qué empujar/ser empujados sería una mejor idea que halar/ser halados, si empujar requiere más recursos, esfuerzo y energía? No entiendo.

¿Por qué hacerlo más incómodo y duro?

¿Cómo carajo alguien puede decir que es “mejor” (¿y comparado con qué?) ir contra corriente que fluir con ella? (¿sólo por la historia honorable de los salmones?)

¿No es acaso amor y paz lo que el mundo necesita, en lugar de más guerras y peleas? Entonces por qué ese empeño en seguir criando y aupando a luchadores y guerreras?

Podría elaborar en la oda al sufrimiento enquistada en el subconsciente colectivo (mayormente cortesía de las religiones), pero el punto no es encontrar culpables del incendio, sino dejar de echarle leña al fuego.

Yo me dejé de dramas hace muchos años—en Junio 2009, para ser precisa— pero aún después de ello seguí arrastrando algunas de mis viejas creencias, y me tomó un tiempo adoptar una filosofía en la que lo fácil y fluido fueran la guía (y es que el drama y lo fácil no son los mejores amigos).

Me resultaba extraño simplemente dejar que las cosas fluyeran, sin oponer resistencia, y sin sumarle obstáculos y complejidad (subconscientemente, claro).

Pero poco a poco, comenzó a tener más sentido vibracional permitir que mis deseos me halaran—llamaran, invitaran, susurraran—desde el mundo no físico y a través de la energía del entusiasmo, en lugar de yo (bueno, mi mente), empujarforzar, presionar—mis ideas para materializarlas en el mundo físico.

👆🏽Quizá quieras re-leer el párrafo anterior para comprenderlo y anclarlo bien.

¿Te hace sentido?

Piensa en la sonrisa de esa persona que conociste en la fiesta de tu primo el Viernes pasado… (vamos, juega conmigo, usa tu imaginación). Sientes mariposas en el estómago de solo pensar en ella. La/lo invitaste a tomar algo a la semana siguiente… y te diste cuenta al despedirse, que te sentías como flotando. Oh la la!

Al Sábado siguiente fueron a ver una película, luego una cenita y bueno entre una cosa y otra, querías pasar más tiempo juntos, tener más conversaciones fascinantes, y algo más que un beso de buenas noches en la mejilla…

Te sentías halado por el sentimiento. Tú no estabas empujando nada hasta que… ¡te encontraste enamorado!

Ahora, imagínate esta otra historia…

Te “obligas” a que alguien te guste (no sé ni si eso es realmente posible) porque es “conveniente” por razones de comodidad, financieras, o porque quieres tener hijos, no sentirte solo, o perteneces a una de esas familias en la que se arreglan los matrimonios (wow, ¿eso realmente aún existe?), o bueno… porque llegaste “a esa edad” en la que eres el/la único/a soltero/a entre tus amigos, y ya te sientes excluido de todo.

¿Puedes ver la diferencia entre el primer caso y el segundo?

Permitir ser absorbido y halado por una relación (ya voy a mencionar el tema en los negocios), siempre se sentirá más delicioso, pleno, feliz, grato, etc., que empujarla y forzarla.

Ajá, en los negocios entonces. ¿Es acaso diferente? Puede serlo, pero no “tiene” que serlo.

NOTA: Yo considero los negocios parte de la vida, pero como hay tanta gente que los separa, los nombro aparte para hacerlo más fácil y así incluir a todo el mundo ;-)

Sea que eres empleado o emprendedor, apuesto que has vivido uno de esos proyectos que parece que sólo existen para hacerte la vida miserable. No importa cuán duro trabajes (o cuánto empujes…), nada parece funcionar, al menos por un período decente de tiempo. Pero tú sigues echándole un camión de esfuerzo… bueno, tú sabes, por aquello de la promesa que “trabajar duro” funciona.

vs.

Esos proyectos que te entusiasman tanto que fluyen desde el primer momento en una forma tan mágica, que casi jurarías que hay ángeles ayudándote. Trabajas hasta tarde, te levantas temprano y aunque estás cansado ¡no quieres parar!

Operas en un nivel de consciencia sublime; las ideas fluyen; los planes cambian al momento ideal; las sincronicidades y los recursos aparecen a la perfección… y tú te sientes halado por tu entusiasmo.

Ok, Ok, quizá estoy polarizando un poco, pero es para que se te haga lo suficientemente evidente. En todo caso, seguramente entiendes a qué me refiero y, hasta cierto, punto, lo has vivido.

Pero Hay un Truco

De hecho, hay dos (tenía que haberlo jeje) y uno está incluido en el título de este post… ¿Lo capturaste? Es un verbo.

Permítete —de acuerdo al diccionario, permitir significa:

  1. Consentir, normalmente quien tiene autoridad para ello, que otros hagan o dejen de hacer una cosa.
  2. Hacer algo posible
  3. Tomarse la libertad o atreverse a hacer o decir algo

Más allá del DRAE, está claro que no estoy hablando de control, poder, dominio, limitación o restricción de ningún tipo. No. Justo lo contrario.

El segundo truco es Confiar. Bueno, es fácil llegar a esa conclusión porque si vas a permitir que algo suceda, necesitas confiar que ese algo será benevolente y tendrá buenas intenciones. De otra forma, no lo permitirías ¿verdad?

Sí, digamos que la práctica de soltar el control y confiar son… “un poquito” retadoras para mucha gente, por decir lo menos. Genial. La expansión de consciencia presente para alinearte a tu Verdad del alma.

Y es una vez que has probado el dulce sabor de permitirte ser halado por tu propia guía superior, nunca más preferirás empujar algo o a alguien, y disfrutarás el magnífico sentimiento de ser llamado e invitado por tu entusiasmo, mientras tu alma te susurra ideas, direcciones y guía al oído.

Y la única manera de conocer un sabor, es saboreándolo directamente. Así que la única manera de vivir esto que te comparto es permitiéndote vivirlo en experiencia directa. Quizá empieza por cosas fáciles para ti, como permitirte que sea tu entusiasmo quien escoja la ropa que te vas a poner, o la comida que comerás, o el nombre del nuevo proyecto, en lugar tú escoger desde la inercia y los juicios.

Jamás podrás estar en mejores manos… que las de quien Realmente Eres. Date la oportunidad de probarlo.


Este es el primer post que he traducido al Español de los que he escrito en Inglés, en este Reto de 30 días de escribir y publicar. Lo hice porque recibí estupendo feedback del original, y mucha gente movida e inspirada por él.

Sigo en mi reto, así que si quieres acompañarme, ya sabes, puedes recomendar este post, compartirlo aquí en Medium o en redes, subrayar algunas frases que quieras recordar y hacer comentarios.

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