¿Qué es y qué no es el multiculturalismo?

¿Realmente sabemos lo que significa este término? ¿Desde los medios de comunicación lo utilizamos de la forma más correcta y ética? A través de este artículo explicaremos el significado correcto desde el punto de vista de la Antropología Social, valoraremos la forma en la que los medios hablan sobre el mismo, descubriremos las falsas acepciones que existen, las corregiremos y mostraremos los casos reales que existen en nuestro entorno.

Fotografía: Miguel del Salvador.

La Asamblea General de las Naciones Unidas eligió el 21 de mayo el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo. Según la propia resolución, esta fecha: “Ofrece una oportunidad de profundizar nuestras reflexiones sobre los valores de la diversidad cultural para aprender a vivir mejor juntos y juntas”. Son numerosas las noticias que aparecen en los medios de comunicación informando sobre la diversidad cultural y el multiculturalismo, pero ¿sabemos con propiedad desde los medios de comunicación lo que significan estos términos?

Lo primero que debemos aclarar es el concepto, así como su significado, es decir, qué es el multiculturalismo y qué no es para la Antropología Social.

Multiculturalismo, que no pluralismo cultural, es el término que hace referencia al respeto y a la asimilación de todas las culturas que conviven en un determinado territorio y se relacionan entre sí; el derecho a la diferencia y la organización de la sociedad, de tal manera que exista igualdad de oportunidades de trato y posibilidades reales de participación en la vida pública, social y política para todas las personas y grupos con independencia de su identidad cultural, religiosa o lingüística.

Este término se da en distintas versiones muy específicas según el país. Esas particularidades son producto del tipo de diversidad cultural interna a cada Estado y a las decisiones políticas e institucionales que se han ido adoptando.

Y es que no todo el mundo puede estar a favor, ya que, quienes se oponen al multiculturalismo, suelen afirmar que éste encapsula a las minorías en un gueto, impidiéndoles su integración en el grueso de la sociedad. Los partidarios y partidarias responden que la preocupación por la integración es un reflejo del imperialismo cultural.


Desde los medios de comunicación, el multiculturalismo llega a desvirtuarse tanto, que es confundido e interpretado de forma errónea. Para demostrar estos errores a la hora de informar, hemos querido extraer unos fragmentos de diferentes artículos periodísticos, para analizarlos, encontrar y corregir esas controversias y falsas acepciones sobre el concepto, además de explicar y reformular el concepto.

“Convivimos con un 22% de población extranjera de más de 100 nacionalidades diferentes, muchos de ellos con costumbres, tradiciones y creencias muy diferentes a las nuestras, conformando una sociedad cada vez más multicultural. Un ejemplo habitual es el ajuste de determinadas pautas dietéticas y de medicación en los periodos de ayuno de algunas religiones. Otro más extremo e infrecuente lo constituyen las demandas a centros hospitalarios para realizar mutilaciones genitales a mujeres, como la ablación del clítoris con fines no médicos, tipificado en España bien como delito de lesiones, bien como delito contra la libertad sexual.
La finalidad sería respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad son los deberes primordiales del médico.”

En este primer artículo, publicado por el Colegio Oficial de Médicos de las Islas Baleares, vemos reproducida una de las cuatro concepciones engañosas del multiculturalismo según Touraine. Puesto que acorde con el mismo, se dice que la convivencia de diferentes culturas ya considera a una sociedad como multicultural, pero no solamente implica el mero hecho de convivir, sino que las diferentes culturas deben de relacionarse entre sí y preocuparse por el destino de las otras culturas cercanas, para que se pueda considerar a una sociedad como multicultural.

Además, siguiendo el artículo, la cultura europea occidental, en este caso España, ha tipificado la ablación del clítoris como delito de lesiones o bien como delito contra la libertad sexual. También argumenta que dicha práctica está en contra de los objetivos a cumplir del personal sanitario.

Estos argumentos son propios de la forma de pensar de una cultura que se considera dominante, que juzga las costumbres de otra distinta considerada inferior e intenta cambiarlas, pero aun así pretende definirse como una sociedad multicultural. Por tanto, encontramos aquí otra acepción engañosa del término multiculturalismo, porque una sociedad multicultural no solo respeta el derecho a la diferencia, sino que no se inmiscuye en las diferencias culturales y las preserva intactas.

“El multiculturalismo es una de las piedras angulares de Canadá, un símbolo de orgullo para una nación que se han construido gracias al trabajo de los inmigrantes. Es por eso que desde el año 2002 el Gobierno ha celebrado todos los 27 de junio como el Día del Multiculturalismo Canadiense, una jornada dedicada a celebrar la diversidad del país. El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, se pronunció el miércoles, recordando que este país fue el primero en el mundo en adoptar una política de multiculturalismo. El concepto de multiculturalismo fue convertido en una política oficial, precisamente, bajo el gobierno de su padre, Pierre Elliott Trudeau, durante los años setenta. El Acta del Multiculturalismo Canadiense fue publicada para ratificar la diversidad del país y cómo debe ser una ideología que mueve todas las decisiones de sus ciudadanos.”

Según esta segunda noticia del periódico Canadiense NM Noticias Montreal, Canadá es un país que se ha construído mediante el trabajo de los y las inmigrantes, por lo tanto, Canadá es un país multicultural. Desafortunadamente, se vuelve a usar incorrectamente el concepto del multiculturalismo, porque una sociedad es multicultural cuando coexisten y se relacionan entre sí las distintas culturas. Además, implica preocuparse por el destino y bienestar de las demás culturas. Sin embargo, al afirmar que el trabajo de los/las inmigrantes ha construido el país, parece encubrir la explotación de los y las inmigrantes bajo el bello manto de considerarse un país multicultural.

Siguiendo con la noticia, puesto que Canadá es un país multicultural por los motivos ya mencionados, el 27 de junio se celebra la diversidad del país. Pero realmente se estaría celebrando el pluriculturalismo y no el multiculturalismo, porque no se celebra la coexistencia de las diferentes culturas en contacto, sino se celebra su pluralidad.

“[…] En este contexto, si bien en algunos países se ha podido constatar un alto grado de tolerancia multicultural y religiosa, en su mayoría las diferencias étnicas han sido utilizadas por las grandes potencias occidentales para promover separatismos, enfrentamientos fratricidas, masacres y desmembramientos territoriales, con lo cual las diferencias culturales y religiosas han sido funcionalizadas para la dominación imperialista. El racismo y la discriminación han adquirido grandes dimensiones dificultando la coexistencia y la cooperación al interior de los países. Las tensiones así generadas han impedido la estabilidad política, la inversión productiva y el desarrollo humano sustentable.

[…]

El reconocimiento del espectro multicultural de nuestras sociedades obliga a replantearnos el rol de la religión y en ese sentido, es necesario diferenciar la institucionalidad religiosa y la espiritualidad de la población a fin de que en la construcción de una sociedad socialista se adopte el cuadro más pleno de libertad religiosa y de reconocimiento igualitario de las diversas expresiones de religiosidad. En tal sentido, la aplicación del concepto de laicidad no debe permitir el predominio de una religión dominante que coyunturas históricas hayan impuesto.”

El último artículo que vamos a analizar, proviene de la Agencia Latinoamericana de la Información (ALAI), y en el mismo nos hablan del occidentalismo, que unido junto con la religión han promovido la separación entre las sociedades culturalmente diversas, desembocando en fratricidios, masacres y desmembramientos territoriales. Todo esto supone la supresión del grupo físico para eliminar su propia cultura, término conocido como genocidio. Por tanto, no existe una convivencia pacífica ni los grupos interactúan entre sí debido al racismo y a la discriminación que esto genera. Estas tensiones impiden que haya una estabilidad política y una mejora de la economía, lo que impide mejorar la calidad de vida.

Sin embargo, se plantea un modelo de sociedad multicultural para solucionar dichos conflictos. Esto conlleva a un reconocimiento y equiparación de las diferentes religiones que imperan y forman parte de nuestras sociedades. Por lo tanto se niega el rol dominante de la religión occidental que intenta sustituir la religión de los demás grupos culturales. Además, según el texto es necesario diferenciar entre la institucionalidad religiosa y la espiritualidad de la persona, con el fin de crear una sociedad en la que se tenga libertad de elegir que elegir practicar.

Además el texto aboga por el respeto y la convivencia de las diferentes religiones, que conviven entre sí. Por lo que en este caso, el siguiente artículo estaría reproduciendo una vez más una de las falsas acepciones de Touraine, que explica que la simple convivencia de las culturas no implica una relación entre ellas, ya que la mera convivencia no da lugar a una sinergia de distintas culturas.

En cambio, el texto sí cumple algunos de los presupuestos básicos de Touraine porque defiende la equiparación y reconocimiento de las distintas culturas, en este caso concretamente de las diferentes religiones de las sociedades. También promueve el respeto a la diferencia y no entrometerse para preservarlas intactas.


Para poder seguir aclarando el término y así disipar las dudas tanto de los lectores y de las lectoras, como de cualquier medio de comunicación que pueda consultar dicha información, en la siguiente parte vamos a mostrar una serie de casos reales sobre el multiculturalismo en nuestro entorno más próximo, ya que, está muy presente en nuestro día a día, mucho más de lo que nos llegamos a pensar.

Vamos a centrarnos en 4 casos principalmente para desarrollar dicha cuestión:

- Cuando vivimos en una comunidad de vecinos, en la mayoría de ocasiones vivimos con gente de diversas culturas. Todos y todas compartimos nuestras costumbres y tradiciones. Aunque cada uno y una esté más acostumbrado/a a practicar su cultura y le cueste más aceptar otras, siempre nos complementamos y aprendemos los/las unos/unas de los/las otros/as. La gran ventaja de este ejemplo es ver cómo en un espacio limitado como es un bloque de pisos pueden convivir diversas culturas y se pueden enriquecer mutuamente. El gran problema, sin ninguna duda, es el racismo. Hay gente que aunque no entre en conflicto, le cuesta aceptar tener a gente de culturas distintas a su alrededor, e incluso les molestan sus tradiciones y costumbres, y a veces, muestran su malestar con los y las demás vecinos y vecinas aunque lo haga sin ningún motivo coherente y sin llevar la razón.

-En un instituto de secundaria o en un centro de estudios siempre asisten alumnos y alumnas de diversos países y de diversas culturas. En una clase podemos encontrar a gente árabe, española, de países ingleses etc. En general la gente siempre respeta a los/las demás y aunque sean de diferentes lugares conviven en las aulas compartiendo sus formas de vivir y sus tradiciones. El compartir sus vivencias con gente diversa ayuda a los jóvenes a crecer y desarrollarse en un ambiente de respeto y convivencia. Pero al igual que en una comunidad de vecinos/as, el problema viene con el racismo, ya que a pesar de la mayoría de gente es joven, hay gente que no termina de aceptar a los demás e incluso pueden llegar a insultar y ocasionar verdaderas situaciones de Bullying. A pesar de que a veces se pueda dar esos graves problemas, los sistema educativos siempre intentan que reine el respeto y la diversidad culturas.

-Cuando caminamos por la ciudad podemos ver diferentes tiendas, especialmente grandes naves con productos de toda clase, como los bazares chinos. En ellos encontramos objetos típicos y tradicionales de algunas culturas. Podemos observar abanicos y vestimentas de la cultura china y decoración de alguna festividad del año como Halloween. La mayoría de veces venden más cosas que remiten a otras culturas que a las de aquí de España y nosotros/as casi sin darnos cuenta las asimilamos y las aceptamos ya como nuestras, al igual que le ocurre a la gente que viene de otros países y ve nuestras costumbres. El ejemplo más claro se da con la festividad de Halloween, donde aquí en nuestro país ya la tenemos más que interiorizada y la festejamos como una tradición más.

-Otro ejemplo es cuando nos trasladamos al ámbito de la gastronomía. Cuando salimos a cenar y vamos a un restaurante, podemos encontrar diversidad de productos y alimentos que provienen tradicionalmente de otros países y culturas, Entre ellos podemos observar el kebab, el sushi o dulces de toda clase. Sin darnos cuenta estamos probando y consumiendo alimentos que son típicos de otras zonas del mundo y que cada vez se están integrando más en nuestra cultura y en nuestros hábitos a la hora de comer.

Para terminar y completar este artículo, hemos querido preguntar a la gente acerca del multiculturalismo para conocer su opinión. Entre ellos/as se encuentran estudiantes, trabajadores/as y propietarios/as de viviendas en comunidades de vecinos y vecinas.

Aquí adjuntamos el link del video:


Bibliografía.

Malgesini, Graciela y Giménez, Carlos. 2000. Guía de conceptos sobre migraciones, racismo e interculturalidad. Madrid, Los libros de la Catarata.

Alonso Rubio, Francisco Javier. El multiculturalismo y el código deontológico. Islas Baleares, Colegio Oficial de Médicos.

Redacción NM Noticias. 2018. Hoy es día de celebrar el multiculturalismo en Canadá. Montreal. NM Noticias.

Jijón, Victor Hugo y Alonso, Aurelio. 2008. La cultura, los medios de comunicación y el multiculturalismo. Caracas. ALAI (Agencia Latinoamericana de la Información)

Arango, Joaquín. 2002. ¿De qué hablamos cuando hablamos de multiculturalismo? España, El País.

Laso Alaya, José. 2011. El multiculturalismo. Ecuador, El Comercio.

Velázquez, Teresa. 2001. La sociedad multicultural y la construcción de la imagen del otro. Departamento de Periodismo y de Ciencias de la Comunicación. Universidad Autónoma de Barcelona. España.