El misterio del balance trabajo-vida

Evelyn Wittig
Sep 6, 2018 · 7 min read

Esto fue publicado por primera vez en mi lista de correo The Looking Glass. Cada semana, respondo la pregunta de un lector.

Foto gracias a James Cridland

¿Cómo puedo alcanzar el balance entre trabajo y vida?

En mi oficina hay un cultura de “siempre estar en modo trabajo”, donde las personas te enviarán correos electrónico a todas horas esperando que les respondas. Me importa nuestra compañía y quiero avanzar en mi carrera, pero también quiero hacer otras cosas y quiero pasar tardes o fines de semana con mi esposo y amigos. También, quiero tener hijos pronto, pero desde ya siento culpa por no estar trabajando lo suficiente. ¿Cómo puedo alcanzar un balance entre mi trabajo y mi vida y no estresarme tanto?

Ésta es una pregunta apropiada para esta semana, ya que estoy escribiendo ésto desde un avión volando hacia París. Mi esposo y yo hemos estado soñando con pasar un tiempo en Europa en unas largas vacaciones, pero nunca habíamos podido lograrlo. Ahora que tenemos dos hijos, la idea de estrechar nuestros vínculos como familia y crear memorias juntos es mucho más importante, así que aquí vamos. Durante las siguientes cinco semanas, estaremos junto a nuestros hijos y mis padres visitando París, Irlanda, Barcelona y Suiza. ¡Deseenos suerte!

Tu situación suena familiar, y es un desafío común especialmente en Silicon Valley. El balance entre trabajo y vida es una lucha en todas las etapas de cada una de nuestras carreras. Ya sea que estés comenzando en tu primer trabajo y quieras probarte a ti misma, o que hayas tomado más responsabilidades y necesitas seguir hasta el final, no parece haber suficientes horas en el día. En mis primero años fuera de la universidad, regularmente me quedaba en la oficina hasta casi las dos o tres de la mañana comiendo comida chatarra en mi escritorio en lugar de alimentarme bien. Casi no les respondía los mensajes a mis amigos, mucho menos me juntaba con ellos. Por su puesto que ésto terminó siendo insostenible y nada satisfactorio, y en los siguientes años he construido algunas tácticas para mejorar el balance entre trabajo y vida:

Date cuenta que todo está en tu cabeza: Cada entorno de trabajo es diferente, así que si te encuentras en un lugar de trabajo particularmente intenso donde te están diciendo que tienes que trabajar a todas horas, eso es duro. Los trabajadores más astutos se dan cuenta que el éxito es una larga travesía, ganado a través de años de dedicación, no en unos pocos días donde trabajaste toda la noche. El resultado, incluso en mis tiempos más desbalanceados, era que la mayor parte de la presión era interna. Principalmente mis propias expectativas eran las que me llevaban a pensar, “Necesito responder este correo ahora mismo” incluso cuando el ahora fuera un sábado a las 9pm. Darme cuenta de que eso me lo imponía yo misma me liberó y así pude tomar control de la situación.

Establece límites claros: El primer paso es establecer límites claros contigo misma y no salirte de allí. Para mí, ese acuerdo conmigo misma es casi siempre “Termino de trabajar a las 6pm, y solo voy a trabajar de 9pm a 10 en mi casa.” Haz que éstos límites les queden claros a tus compañeros de trabajo. Discute esto abiertamente con tu jefe para que puedas tener su apoyo y toma en cuenta que pueden haber situaciones especiales. Puede que deban haber excepciones a tus límites, y que pueden ocurrir emergencias, pero es bueno ser explícito acerca de cuales podrían considerarse emergencias, por ejemplo, el sitio web cayó, mañana es día de lanzamiento, un miembro de tu equipo necesita que lo desbloquees, etc… De esa forma, puedes tener un marco para decidir si algo requiere de tu atención inmediata. Y entonces, en todos los otros casos, es como mandar un texto en el cine: ¡eso puede esperar!

Establece metas claras y realistas: El concepto de “balance” implica que hay fuerzas en competencia, cada una jalando en diferente direcciones. Sin embargo, si no sabes realmente lo que quieres lograr, tanto profesional como personalmente, entonces es fácil caer en la trampa del trabajo a todas horas. Después de todo, si no tienes forma de saber cuándo “has alcanzado tu meta”, entonces el trabajo puede ser un rutina de tareas interminable. Similarmente, si no has establecido metas alrededor de tus intereses personales o de tus relaciones, es fácil descuidarlas, ya que éstas pueden parecer menos importantes que el trabajo. Has una decisión consciente acerca de cómo quieres pasar tu vida con los límites de tiempo que tienes, balanceando lo que te hace sentir exitoso en el trabajo y lo que hace tu vida más enriquecedora. Para mi, las vacaciones, los amigos y el alimentarme bien me llenan, así que cada mes me tomo por lo menos un fin de semana para viajar y planeo con tiempo reunirme con amigos regularmente para cenar en algún nuevo restaurante que nos emociona conocer.

Minimiza las distracciones: Ya que no planeas trabajar las 24 horas del día los 7 días de la semana, necesitas ser eficiente en las horas que pasas trabajando. El estrés del imbalance entre trabajo y vida viene cuando no estás pasando el tiempo como tu quieres. Yo bloqueo mi día de trabajo explícitamente, con metas para bloques de 30 minutos de tiempo y después hago todo lo que está en mi poder para mantenerme concentrada. Cuando estés en casa, está realmente presente allí. En mi caso, uso una computadora diferente así me puedo concentrar en escribir, editar fotos, u otras tareas personales donde no necesito estar en VPN o tener mi correo a la mano. Por su puesto, mi móvil me puede indicar que tengo notificaciones, pero con una rápida ojeada me revelará si alguno de esos mensajes califica como una “excepción” que requiere de mi respuesta — por lo regular no es así. Cuando realmente me quiero concentrar, apago las notificaciones o lo pongo en modo avión. Y por amor de Dios, por favor no revises tu teléfono cuando estás con tus amigos — ese no es el punto.

Prioriza calidad sobre cantidad en todas las cosas: ¿Qué puedes hacer con unas pocas horas o con un día que pueda ser realmente memorable? Mi esposo y yo nos recordamos mutuamente que “la vida es muy corta para mirar algo que no amas realmente” lo que significa que hemos visto los primeros episodios de una docena de series, pero en realidad solo hemos seguido viendo alguna de ellas (Game of Thrones, Sherlock, Death Note). Nos llamamos la atención mutuamente cuando alguno de los dos parece estar pegado al Internet en un espiral de videos virales. Con mis hijos, trato de encontrar nuevas experiencias que podamos disfrutar juntos. Si tenemos la opción de escoger entre ir a un parque al que ya fuimos o viajar a uno nuevo, usualmente optamos por lo nuevo.

Consigue toda la ayuda que puedas: Dado que mencionaste comenzar una familia, el principal consejo que puedo ofrecer aquí es consigue ayuda. Es sumamente importante tener una pareja que realmente sea tu compañero, familia cerca que pueda compartir la carga, y una amplia gama de amigos/guarderías/niñeras/opciones de respaldo a quienes puedas llamar cuando el trabajo o la vida requieran de tu presencia. No tienes que hacerlo todo tú y no tienes que ser perfecta. El admitir que necesitaba ayuda y entrenarme yo misma para pedirla fue una de las lecciones más valiosas que aprendí en mi primer año como madre.

Duerme lo suficiente: Si reconoces que el estrés está en tu cabeza, necesitas tratarla bien. En mi caso, eso significa dormir lo suficiente. Quiero prologar ésto diciendo que soy la peor al momento de ir a dormir cuando lo tengo que hacer. Por muchos años, me proponía ir a dormir a las 11:00 pm y nunca lo cumplía, era como si estuviera llena de alguna misteriosa reserva de energía nocturna, incluso cuando me prometía que mañana iba a ser diferente. Unos seis meses atrás, tuve un resultado exitoso colocando un cuadro de estrellas en mi closet, al estilo preescolar, con el que podía monitorear si me había ido a dormir cada noche a las 11:00pm. Ésto me ha ayudado a mejorar mi hora de ir a la cama (aunque para ser completamente transparente debo admitir que tuve un resbalón el mes pasado.) Cuando logro tener ocho horas de sueño, me siento mejor equipada para enfrentar mi día y cualquiera de los pequeños obstáculos que se me presenten.

Tomate tiempo para mirar hacia atrás: Puedo advertir que estoy en camino a un estado de imbalance cuando miro un mes atrás y tengo problemas para recordar qué hice. No quiero pasar los días, las semanas o los meses haciendo solo lo que tengo que hacer. En lugar de eso, quiero hacer memorias y valorarlas. Para mi una de las mejores formas de hacerlo es escribiendo, llevando un diario, también tomando muchas fotos y vídeos. Escribo acerca de lo que aprendo con mis hijos cada mes. Llevo un diario privado llamado “Las memorias de la vida” que imagino leyendo con mi familia de aquí a una década. Mis amigos me conocen como “el paparazzi” en todas nuestras salidas por la cantidad de fotos que tomo. Me encanta mirar hacia atrás y realmente apreciar esos eventos, y el mirar hacia atrás también me motiva a planear mi siguiente año y así sacarle el mejor provecho. Como pasar cinco semanas en Europa :-)


Para hacer una pregunta o dar seguimiento durante la semana con más preguntas y respuestas como ésta, suscríbete a mi lista de correo The Looking Glass.

Translated from original by Evelyn Wittig.

Evelyn Wittig

Written by

God, family, friends...music, books, traveling, writing, love translating Medium stories ....marketing, communication Thanks for reading! Gracias por leer :)

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade