Has escrito una buena reflexión sobre la búsqueda del éxito en nuestros días: el Santo Grial, la píldora milagrosa del día siguiente o algo similar. Eso es típico de un mundo fast food, light y, como bien dices, efímero.

Estoy de acuerdo contigo, aunque me atrevo a decir (para matizar una de tus ideas) que las ideas geniales sí que surgen ocasionalmente de la noche a la mañana. El punto es darles seguimiento, planear a largo plazo, aprender a dirigirlas por un camino «bastante largo, incluso doloroso y lleno de retos». ¿Quién se atreve a construir poco a poco un éxito con buenos cimientos? Ojalá que tu reflexión pegue duro en nuestras cabezas duras ansiosas de satisfacción inmediata.

    Leonardo Dzhordanovich Erazmov

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    Diseñador textual, traficante de ideas, humanista, filómata, psiconauta y vagabundo profesional. — Somnio ergo scribo.