Muchas gracias por compartir tu experiencia, Carles. En particular, a mí me falta bastante por mejorar en cuanto a mis horas de sueño, al ejercicio y al trabajo de pie. Esto último me ha parecido lo más interesante de tu artículo pues es algo que prácticamente todo mundo pasa por alto cuando habla sobre productividad. Y sin embargo, las pocas veces que por casualidad he tenido que hacer trabajo intelectual de pie, me he dado cuenta de que funcionan mejor las ideas que proceso. Quizá por eso dicen que en la ducha salen buenas ideas, al menos a mí me pasa siempre :)

No soy experto en esas cuestiones, pero me imagino que si uno está sentado, es como disponer implícitamente al cerebro a un estado de reposo, y eso impide la agilidad mental que se necesita para generar ideas y procesarlas mejor. En cambio, por evolución, o por lo que sea, el estar de pie pone en alerta nuestro sistema cognitivo y así tenemos más probabilidades de lucidez mental. En lo personal, quitando el hecho de que duermo muy poco y mal, cuando estoy sentado divago más, pero se me congelan las ideas, además de que termino entrando en un estado de sopor que, en mi lucha por no quedarme dormido, termina siendo fatal, pues ni duermo ni trabajo. Así que, pues creo que ya es hora de tomar en serio estos consejos que das.

Finalmente, y no menos importante, lo del teléfono en modo avión es trascendental. Lamentablemente, en esta era es casi una herejía aconsejar mandar al diablo los teléfonos y las redes sociales. Y eso a pesar de todos los estudios que comprueban que la productividad decae considerablemente con la amistad peligrosa de estos artilugios. Pero, bueno, ojalá que pronto más y más personas salgan de ese hoyo negro.

¡Aplausos y éxito para ti!

    Leonardo Dzhordanovich Erazmov

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    Diseñador textual, traficante de ideas, humanista, filómata, psiconauta y vagabundo profesional. — Somnio ergo scribo.