Tengo para reflexionar bastante con tu artículo, Ana. Principalmente porque no conocía el texto de Agustín que tanta verdad atemporal dice.
Definitivamente sí es necesario estar informados de lo pertinente y, si no se tiene idea del tema al que queramos entrar a discutir, lo mejor es quedarnos callados. Y esto aplica tanto para religiosos como ateos.
Hasta donde sé, las Escrituras tienen un contexto distinto al que muchos acuden para resolver cuestiones que atañen a la ciencia u otros campos. Luego también están los ateos que vienen a resolver cuestiones religiosas con contextos ajenos. No estoy diciendo que ciencia y fe sean incompatibles totalmente, sino que hace falta tender los puentes correctos para que entren en un diálogo fructífero.
No soy cristiano, pero me he escabullido sigilosamente para leer pues estos temas me generan muchas preguntas y aprendo bastante. Sobre todo, me ha encantado el tono con el que has escrito. Denota que, efectivamente, sí estás informada y lees mucho.
