¿Sabías que cada día se publican más de dos millones de artículos en Internet? Una pasada. Es imposible que toda esa cantidad de contenido se lea. Sin embargo, ahí estamos, creando contenido a diario.
Este verano ha sido uno de los peores de mi vida. Ha sido largo, agotador y caluroso — no soporto el calor — . Lo bueno de las malas épocas es que te enseñan cosas. Yo he aprendido bastante escribiendo 93 artículos en un mes.
Como soy así de simpático voy a compartir contigo las cosas que he aprendido escribiendo esa inmensa cantidad de contenido en un mes — aunque en realidad fue en menos tiempo — .
No necesitas ser creativo
Una de las cosas que siempre me pregunta la gente sobre mi trabajo tiene que ver con la creatividad. Suelen preguntarse cómo es posible que escriba artículo tras artículo y nunca me quede sin ideas.
En la mayoría de los casos el trabajo de un redactor tiene poco o nada que ver con la creatividad. En este caso particular tuve que escribir 93 artículos sobre productos que se venden en Amazon. Escribí sobre todo lo que te puedes imaginar, ¿tuve que ser creativo? No.
En muchos casos el trabajo de redactor se basa en investigar y escribir. Nada más. Incluso cuando he escrito para blogs de marketing o blogs para escritores, la mayor parte de mi trabajo se ha basado en la investigación.
Esto no tiene nada de malo. De hecho está bien, porque si dependieras de la creatividad para trabajar a diario te resultaría imposible. Es imposible ser creativo las 8 horas al día, 7 días a la semana. Te lo aseguro.
Se trata de tener o de crear un marco de trabajo. Tienes que ser capaz de investigar, formarte una idea y escribir un artículo.
La creatividad está muy bien para los escritores, para todo lo demás busca en Google.
Puedes ser un experto si lo deseas
Los americanos usan mucho esa expresión de: «Fake it, till you make it». Vendría a ser algo así como: finge hasta que lo consigas. Se suele utilizar por los gurús de los blogs para atravesar la dura fase del síndrome del impostor.
Yo me he dado cuenta de que puedes convertirte en un experto de lo que sea en pocas horas. Ni siquiera necesitas las famosas 10.000 horas de práctica. Es mucho más sencillo.
Escribir 20 artículos sobre alarmas, me ha dado unos amplios conocimientos sobre la tecnología de estos aparatos y cómo funcionan. Ahora sé que hay diferentes tipos de alarmas y que la alarma en sí es la centralita, el resto son cámaras, sirenas y otro tipo de aplicaciones de seguridad.
No me ha costado tanto, solo he tenido que investigar y escribir unos 20 artículos sobre ese tema.
¿Quieres tener un blog sobre literatura de terror y no lo tienes claro? Investiga y escribe durante un mes sobre el tema. Empápate de todo lo que encuentres en Google sobre ese tema.
No tienes que ser académico, no necesitas tener conocimientos a nivel académico sobre algo, tampoco hace falta que hayas trabajado durante 20 años en algo relacionado con el terror…
Si algo te gusta, aprende y hazte un experto.
Abraza el vacío (y las palabras huecas)
No hay nada que Google odie más que las palabras huecas. Cuando escribes un artículo tienes que ir al grano. Cada palabra de más es un lector que pierdes.
Ya sabes lo que dicen: KISS. Keep It Simple Stupid.
El problema viene cuando tienes que escribir un artículo de 1000 palabras sobre una bombilla… ¿cómo te lo haces para no llenarlo de paja?
Aquí es donde entra el vocabulario de cada cual. A veces, no te quedará más remedio que dar una vuelta muy larga para explicar algo muy sencillo. Y no pasa nada, no siempre es algo malo.
Ojo que te estoy diciendo dar una vuelta, no liar las cosas.
Salud mental y aburrimiento
El aburrimiento no tiene por qué ser necesariamente malo. ¿Os habéis sentado a cenar junto a una pareja con niños pequeños? ¿Les han dado un teléfono móvil para tenerlos calladitos y os han dado la cena con la musiquita y los vídeos de Youtube a toda castaña?
Los niños de hoy en día tienen tolerancia cero con el aburrimiento. No saben aburrirse. El aburrimiento es la esencia de la creatividad.
Cuando el ser humano creó mejores herramientas y empezó a pasar menos tiempo cazando, fue cuando comenzó a desarrollar las artes y el pensamiento… ¿Por qué? Pues porque se aburría.
Escribir 93 artículos sobre cosas tan random como una bombilla o una fuente de agua para mascotas me mantuvo aburrido de muerte durante un mes.
¿Y sabes qué? He llenado varias páginas con ideas. Porque cuanto más me aburría, más profundizaba mi mente en otras cosas, más trataba de esquivar el trabajo que estaba haciendo en ese momento y buscaba salidas.
Al aburrirme, mi mente divagaba y es así cómo empezó a unir conceptos y a sacar ideas.
Dale una opción al aburrimiento. No te satures con Netflix, Kindle y Spotify. Date un domingo de sofá con el peor telefilm de Telecinco, abúrrete y verás como llegan las buenas ideas.
El trabajo nunca te hará feliz
A mí me encanta escribir. Ahora mismo me lo estoy pasando bomba escribiendo este artículo. Pero, ¿sabes qué? Odié hasta el último segundo que pasé sentado escribiendo esos 93 artículos.
Los odié. Y me odié a mí por haber decidido dedicarme a esto. De repente, me apetecía hacer un trabajo manual… O dedicarme al campo, como mi abuelo…
A lo largo de este último año, muchas personas me han preguntado cómo conseguir trabajo de copywriter. Y me lo han pedido como «complemento» a sus trabajos. Cuando rascas un poco — uno que es golismero y de tó se tiene que enterar— te das cuenta de que no creen que escribir sea un trabajo.
Todas las personas que me pidieron consejo sobre esto, percibían este trabajo como un juego. Tienen blogs, son escritores, suelen escribir y, por tanto, creen que no les va a costar trabajo hacerlo.
¡Ay, amic! Qué equivocados están. Porque una cosa es escribir un artículo — o dos — a la semana sobre un tema que te apasiona, pero otra cosa es sentarte y redactar 40 artículos aburridos sobre hipotecas variables o sobre la última moda entre las adolescentes de la isla de Pascua.
Un trabajo jamás te hará feliz. Porque es un trabajo y como tal no lo haces por gusto, lo haces porque tienes cosas que pagar.
Sigo escribiendo y sigo amando esto
Escribir semejante cantidad de artículos en un mes ha sido un verdadero desafío. Para mí y para todos los que me rodeaban. Literalmente desaparecí del mundo.
Sin embargo, he aprendido mucho, sobre mi oficio — un oficio que me encanta — y sobre mí.