e-commerce y la última milla

Hay un par de consecuencias que suelen, y han de ocurrir, cuando tienes una empresa. La primera es que has de tener presencia en internet y tener una página web. La segunda es que si vendes productos, ya sea físicos o digitales, has de implementar una solución para comercializarlos a través de la red. Este canal de ventas está en crecimiento, y sólo en Reino Unido ha aumentado un 16%.

Con la aparición de nuevas plataformas como Wallapop, Instagram, Pinterest y derivados la necesidad de la web se ha diluido parcialmente y ahora los particulares pueden participar de esta modalidad que es el comercio electrónico. Cualquiera puede poner a la venta o comprar cualquier clase de producto sin tener que abandonar el móvil o el ordenador.

Pero a pesar de esta democratización que nos ha ofrecido la tecnología, hay una barrera que no es fácil saltar. Del pedido on-line a la entrega física del producto. Hace ya mucho años lo llamábamos el problema de la última milla. Era complicado encontrar empresas de logística que tuvieran la capacidad para entregar un producto en menos de cuarenta y ocho horas en un punto concreto y a una hora concreta. Lo normal es que todos los pedidos realizados en grandes ciudades y entregados en la oficina funcionaban sin problemas, pero cuando te piden que se lo envíes a casa a partir de la diez de la noche o fin de semana empezaban los problemas. Y ya no os quiero comentar si a esta situación le añadimos el vivir en algún pueblo remoto de la geografía del país, era prácticamente seguro que perdías el pedido, el cliente y encima te comías los costes del envío y de la devolución.

Ha llovido bastante desde entonces, ya todas las empresas ofrecen tracking de paquetería para conocer donde está en cada momento su pedido. Han convertido su intranet en una extranet permitiendo que tanto proveedores como clientes finales puedan consultar el estado y algunas, incluso modificaciones. Además, las más avanzadas permiten integrar la plataforma logística en tu proceso de compra.

No vamos a olvidar tampoco el precio, que sigue siendo una barrera importante a la hora de realizar este tipo de ventas. Un problema que no se soluciona con más tecnología, pero si que poco a poco se van reduciendo los costes a base de una mejor planificación, a veces peores salarios, y si consigues tener un volumen importante, a base de negociar precios distintos de lo que aparecen en catálogo.

Buscar cual es la más adecuada para tus necesidades no es fácil. Podemos acudir a buscadores como Packlink que nos busca el mejor proveedor en función del tipo de paquete, origen y destino o preguntar a conocidos que tengas en el sector logístico, o como última opción realizar pruebas con dos o tres proveedores. Lo que si te puedo asegurar, es que poner todos los huevos en una cesta sin haber comprobado su fiabilidad y sin tener un plan de contingencia no es una buena idea.

Película: The Green Mile

Originally published at exelisis.com on October 26, 2015.

Like what you read? Give Exelisis a round of applause.

From a quick cheer to a standing ovation, clap to show how much you enjoyed this story.