realidad existencial
La paga era buena. Una oferta que me aliviaría del malabarismo financiero y cotidiano que hago por pagar el dinero que debo al dinero que alguna vez tuve que pedir. Los prestamistas con los que me metí eran sujetos de cuidado por lo que cuando dejé de pagar la cuota decidí borrame de su mapa…
Salgo del bar. Miro a la calle y sobre un carro sin techo, arrastrado por un ciclista que hace las veces de taxi, viene Ingrid. Me invita a subir con esa típica señal suya que indefectiblemente acelera el paso cansino con el que suelo andar. Mientras sigo la instrucción, justo antes de subir, le digo…
La idea de evocar un sueño. Mostrar la imagen con el carácter del sueño. No quiero mostrar el sueño propiamente tal, sino su sensación, confusa, impredecible.