May en la cuerda floja

Artículo escrito por Miguel Alcázar.

Hoy se ha abierto nueva legislatura en Reino Unido, liderada por los conservadores y con muchos frentes abiertos.

Pero… ¿no eran los conservadores incapaces de gobernar?

Los tories (conservadores) necesitan el apoyo de otros partidos para sacar adelante sus medidas legislativas, pues no consiguieron mayoría absoluta en las elecciones.

Por ello buscan entenderse con el DUP, los unionistas norirlandeses, con quienes no buscan un gobierno de coalición, sino garantizar su apoyo parlamentario en cuestiones clave como los presupuestos.

Probablemente, en asuntos como la salida de la Unión Europea (UE) ambas formaciones políticas se entenderán. No obstante, los conservadores dependen más del DUP que al revés.

Estos últimos ni convocaron elecciones anticipadas, ni tienen la responsabilidad de formar gobierno a contrarreloj.

¿…y están negociando?

Lo están haciendo, pero parece ser que desde el DUP se están lanzando advertencias para los conservadores, como que las negociaciones no están avanzando como se esperaba o que no deben dar por hecho su apoyo.

Parece ser que los norirlandeses reclaman, entre otras cosas, una mayor inversión en Irlanda del Norte, una reducción del impuesto de sociedades o más fondos en sectores como la agricultura.

Entonces, ¿cómo puede haber comenzado la legislatura?

Esto se debe a que hoy era el día marcado para que la Reina leyese las prioridades legislativas del nuevo gobierno, aún sin conocerse si podrán salir adelante, pues el apoyo de DUP continúa siendo una incógnita.

Entre las medidas expuestas, destacan entre otras la salida de la Unión Europea, una reforma educativa o la reinstauración de la polémica tradición de la caza del zorro.

¿Qué va a pasar ahora?

Aunque es complicado realizar predicciones, parece probable que May ceda a las condiciones de DUP, o que al menos cumpla sus pretensiones en cierta medida.

Son a ella y a los conservadores, a fin de cuentas, a quienes les corre la prisa: en 10 días de negociación con los norirlandeses no han conseguido su apoyo, lo que deja en evidencia la capacidad de negociación de los tories de cara a sentarse a hablar con la UE.