Crítica: Ensayo sobre la ceguera

El comercio está publicando una serie de obras literarias en la colección Premio Novel de la literatura; a una semana de iniciado el mismo fui al quiosco y adquirí este feo libro.

El libro muestra a través de una epidemia de ceguera los aspectos más miserables del ser humano. Saramago con pequeñas dosis de crueldades nos va introduciendo en la miseria al punto de no soportar la lectura(Por lo menos en mi caso); por ejemplo no pude contener la indignación y hasta sentí desprecio al descubrir que las mujeres son obligadas a tener relaciones sexuales a cambio de comida.

Había soportado cada una de las vicisitudes de los personajes antes de querer coger el libro y botarlo. Soporté por ejemplo: que tuvieran que vivir entre podredumbre, el abuso sobre una persona con discapacidad, la indiferencia y el mal trato de las fuerzas del orden; estas son cosas que pasan(me decía) y hasta cierto punto comprensibles. ¡Gracias Saramago! ahora sé, que pequeñas concesiones de abuso conllevan a cosas peores.

José Saramago, relata esta historia como quien ve todo. Y para narrar los hechos no puso nombres a los personajes; en cambio se refiere a cada uno de ellos por una característica física o el evento donde aparece por primera vez, así tenemos personajes como: El perro de las lágrimas(Porque lamió las lágrimas de la mujer del médico), la chica de las gafas oscura o el niño estrábico.

Seguro que el escritor evitó poner nombres para mostrar que la forma de actuar de cada personaje no es exclusivo y puede ser el de cualquiera persona. Así el autor se asegura de no identificar un mal con alguien en particular; no puedes decir por ejemplo: No seas como él/ella, en cambio dirás, no debes ser como el Contable y el contable puede ser cualquiera.

Este libro es feo porque te muestra lo miserable, ruin y despreciable que puede ser el ser humano. Por desgracia la realidad no dista mucho, a diferencia de los personajes, nosotros teniendo ojos no vemos. No vemos porque en algún punto de esta ciudad hay personas obligando a tener relaciones a algunas mujeres; en algún punto de la ciudad hay gente que viendo la necesidad de otros, esquiva la mirada y hace como que si nada pasara; como si la vida la vida del afectado no tuviera valor.