Photographer: Mike Birdy

Es cuestión de suerte…

Mayo de 2015, horas restan para subirme al avión que cambiaría el curso de lo que veía posible como futuro, ese día y hasta el sol de hoy todavía muchos ven o sienten que todo se ha dado gracias a la suerte.

Hoy me atrevo a diferir, no veo como pude llegar a este punto por pura suerte. Para mí, lo más fácil para aceptar los logros serían acreditárselos a ella, en vez de pensar un instante y realizar la trayectoria de acontecimientos que te han llevado a estar parado allí, que no son casualidad y que son merecidos.

Entonces… ¿Qué es?

Según la RAE es:

Encadenamiento de los sucesos, considerado como fortuito o casual. Aquello que ocurre o puede ocurrir para bien o para mal de personas o cosas. Casualidad a que se fía la resolución de algo.

Más directo, es un encadenamiento de sucesos fortuitos o casuales que te dirigen hacia un fin. Leyendo con detenimiento y viendo hacia el pasado, esa cadena de situaciones que se dieron para desarrollar el presente habría que rápidamente declararlas como deliberadas, que cada una de esas decisiones que fuiste tomando no son más que reacciones del momento, y te encuentres en un punto de la vida donde prácticamente todo ha sido gracias a la suerte. Me cuesta creerlo.

Si tomo como verídica la conclusión de muchos y considero que todo lo que he logrado en la vida ha sido casualidad, sería como creer en la campaña política de hoy sin ver el ayer del político quien la dirige.

“I am a great believer in luck. The harder I work, the more of it I seem to have.” // Soy un gran creyente de la suerte. Cuanto más trabajo, más de la misma parezco tener.
- Coleman Cox.

Durante el transcurso de la vida situaciones complejas se presentan, unas que te afectan directamente y otras con algunos grados de separación, las cuales obligan en momentos críticos tomar decisiones que podrían cambiar el rumbo de las cosas esperando siempre lo positivo y haciendo que esa etapa pase para que llegue la siguiente, así sucesivamente hasta el final. No por el hecho de que algunas personas lo tengan menos complicado quiera decir que sus decisiones no sean difíciles, no se si se puedan catalogar en rangos de dificultad, porque todas en definitiva afectan el camino hacia una meta.

Por ende, de ser positivo el resultado de las mismas en el tiempo, ¿te atreverías a llamarlas pura casualidad o destino? ¿dejarías de un lado el trabajo que llevó desarrollarlas?. Lo dudo.

No suena tan loco ahora que lo pensamos mejor.

Por ello, me niego a creer que hoy estoy aquí por un hecho fortuito, que hoy me encuentre en una situación positiva hacia mis metas no sea por la paciencia y el esfuerzo que le he impuesto a mi día a día. El haber conseguido trabajo al llegar a Argentina -siendo inmigrante- no fue por la enorme cantidad de ofertas laborales a las que apliqué durante 2 meses previos. Salir de Venezuela en el “momento justo” no fue porque un año antes del vuelo se evidenciaba -lo que hoy es- la peor de las crisis económico-sociales de nuestra historia. O peor aún, decir que el establecer una compañía y tener éxito con ella no fue por meses de trabajo arduo, de noches en vela, de sacrificios personales y perseverancia… Sino que todo fue pura suerte.

Shinji: Oh, no, it was just luck. // Oh, no, fue solo suerte.
Kaji: Luck is a part of your destiny. It’s your talent. Well, I’ll see you later. // La suerte es parte de tu destino. Es tu talento. Bueno, te veré luego.
— Neon Genesis Evangelion de Hideaki Anno & Yoji Enokido

No quiero decir con esto que no exista. De hecho hay eventos que pasan en la vida que son en sí casualidades de baja probabilidad que llegan de forma inesperada, afectando de manera positiva o negativa el momento en el que te encuentres, pero no es para auto-engañarse, no todo “cayó del cielo” como por arte de magia.

Darse crédito por lo logrado es una señal de crecimiento personal y que mucho puedes lograr de ahí en adelante. No eres menos humilde demostrándolo y no lo eres más por decir que fue cuestión de suerte.