Amor a primera vista

Un IDE es como una pareja, cambiarla es muy difícil porque hay mucho vivido juntos.

En toda relación al principio es todo hermoso, con el tiempo uno conoce verdaderamente al otro y comienza a valorar las cosas que a uno le agrandan y a aceptar las cosas que no. Y si no se pueden aceptar, la relación va a los golpes hasta que se termina.

Para cualquier artesano del código, la elección del editor con el que va a compartir muchas horas de su vida es algo de suma importancia.

Hace más de 12 años que programo, empecé en Windows con Notepad++, luego migré a Linux y arranqué con EMacs, luego Gedit, un tiempo usé VIM y un día llego Sublime Text.

Fue amor a primera vista, todo lo que me gustaba de mis “ex” en mi nueva pareja.

La integración con plugins, los shortcuts, templates, macros, el sistema de paquetes, la consola… todo lo que necesitaba para hacer una de las cosas que más me gusta.

Al poco tiempo cambié a OSX y la experiencia con Sublime era mucho mejor que con TextMate.

Salió ST2 y se solucionaron muchas de esas cosas que no me agradaban tanto de mi pareja. A pesar de que nuestra relación había mejorado mucho, como siempre pasa, vino un amigo y me dijo “che te tengo que presentar a alguien, se llama Atom, el editor de Github”. Sin dudarlo, me instalé la beta. Sinceramente beta le quedaba grande: crasheaba por todos lados, la performance era terrible, le faltaban funciones básicas para ser la pareja de cuaquiera, un sabor amargo…

Luego llegó ST3 y ya no me quedaban dudas de que quería formalizar mi relación, hasta lo grité en 140 caracteres en varias ocasiones.

Un día como cualquier otro, veo que Atom lanza su primera versión estable, la noticia me robó una sonrisa, no pude contener la tentación y me la instalé.

Me encontré con un Atom más maduro, más integrado, con mucha más funciones y por sobre todo más estable. Con una performance muy buena y una variedad de paquetes y themes impresionante.

La misma sensación que sentí con Sublime Text, la volví a tener con Atom 1.0

Uno cuando es más “grande” adquiere ciertas mañas y encontré rápidamente esas cositas que no me gustaban tanto de mi nueva pareja. Lo que me sorprendió fue que con una simple búsqueda en la librería de paquetes pude solucionar todo.

Hoy miro para atrás y le agradezco a Jon Skinner, el gran trabajo que hizo con Sublime todos estos años, pero Atom conquistó mi ❤.


¿Estás conforme con tu IDE? ¿No lo cambiarias por nada?