Fuego: un demonio de Tasmania
Ante el mundo sobresaturado de información en el que vivimos, el periódico británico The Guardian nos ofrece “Firestorm” (“tormenta de fuego” en inglés), un oasis con contenido de long form para distendernos y sumergirnos en la noticia con total libertad.
“Firestorm” es la historia de Tim y Tammy Holmes, una pareja galesa que a finales de la década del 80 decidió continuar su vida en Australia, más precisamente en la isla de Tasmania, uno de los seis estados de este país. El 4 de junio de 2013, la familia Holmes debió abandonar su hogar debido a un fuerte incendio que venía amenazando a la isla desde hace un mes atrás. Fue la peor catástrofe ígnea en la historia de Australia y The Guardian decidió contarla con una producción multimedia en su sitio web, muy distinta a la cobertura apresurada que había hecho en su edición en papel.

“Firestorm” es un documental interactivo, o webdoc, que representa la realidad vivida por los Holmes a través de texto, audio y video en un entorno digital que le permite al lector recorrer y ahondar en la noticia por medio de la hipertextualidad. El documental está dividido en seis capítulos, que si bien siguen la estructura tradicional de una historia (introducción, nudo, desenlace), contienen información más allá del hecho en sí para que el usuario pueda comprender la noticia desde un contexto más amplio y con mayor profundidad. Por ejemplo, el relato sobre los momentos previos al incendio no solamente describe lo que la familia Holmes estaba haciendo horas antes de abandonar la isla, sino que además incluye un registro histórico de los grandes incendios de Australia. Como resultado, el lector percibe la magnitud de la catástrofe con real precisión.

De la misma manera, el clímax de la historia no se limita a mostrar el infierno que Tammy Holmes y sus hijos tuvieron que vivir al refugiarse debajo de un muelle mientras esperaban a que Tim trajera un bote para huir; también explica por qué los bosques de eucaliptos de Tasmania son más propensos a incendiarse y complementa el testimonio de los bomberos con explicaciones de por qué una tormenta de fuego es más difícil de combatir que un habitual incendio forestal.

Cada capítulo de “Firestorm” inicia con un texto acompañado por una banda sonora o efectos especiales que hacen de su lectura una experiencia inmersiva. Esta relato es luego potenciado con imágenes sonoras, testimonios en video de la familia, filmaciones caseras de los vecinos, grabaciones originales de las comunicaciones policiales, recreaciones en primera persona de los pasos que los Holmes dieron hasta llegar al espigón, y un sinfín de recursos multimedia que hacen que el usuario viva la tragedia desde la seguridad de su hogar.

A diferencia de los formatos tradicionales, los webdocs son sistemas abiertos, ya que luego de su publicación, estos pueden actualizarla con información que surja más tarde. Una vez a salvo en una de las islas próximas a Tasmania, Tim, Tammy y sus hijos fueron alojados en un hotel hasta que el gobierno australiano les cedió una propiedad donde comenzar de nuevo. De esta forma, “Firestorm” documenta el después de la tragedia con información sobre las campañas no gubernamentales que surgieron en ayuda a los damnificados y las medidas tomadas por el Estado para evitar que futuros incendios se propagen con igual violencia.

El profesor chileno Juan Carlos Camus calcula que son cinco segundos que los productores de contenidos digitales tienen para captar la atención del lector en la web. Con “Firestorm”, The Guardian ha sabido crear un producto interactivo de navegación no lineal que entusiama al usuario desde el primer momento y lo invita a explorar una noticia desde distintas ramas de la realidad. Se trata de un tipo de periodismo que no va detrás de la noticia de último momento, sino que hace una pausa para establecer relaciones, ampliar el contexto y así ofrecerle al lector una porción cohesiva de la realidad en lugar de píldoras fragmentarias de información.
