Vivo en un país donde cada poco una frase es lo más escuchado. Y sentido.

Esa frase se supone que ha sido pronunciada por personajes reales o de ficción, un ejemplo:

Jesús: “El que no está conmigo está en mi contra” La Biblia — Mateo 12:30
Lenin: “Cada hombre debe elegir entre nuestro lado o el otro lado” 13 de noviembre de 1920
George W. Bush: “O estás con nosotros o estás con los terroristas” 20 de septiembre de 2001
Darth Vader: “Si no estás conmigo, entonces eres mi enemigo” Star Wars Episodio III

Vivo desde siempre en una sociedad donde es difícil apoyar ciertas iniciativas con matices, intentar ser neutral o tener una postura enfrentada pero razonada, porque automáticamente eres de los otros, de la otra tribu y te miran con otros ojos. Las frases de arriba vienen en la Wikipedia donde también explican que algunos ven en este tipo de afirmaciones, una forma de forzar a otros a participar en un conflicto en el que supuestamente nadie puede darse el lujo de la neutralidad. Pero voy a ir un poco más lejos. Ser neutral en lo que se refiere a la cárcel que soportan los encerrados por el asunto Bateragune no es ni medio normal. Hasta el propio juez Garzón que estuvo implicado en el proceso hasta la médula, decía el otro día en televisión que le parecía una incongruencia su permanencia en el trullo. Pero eso no convierte a Otegi en un paladín, y lo dice alguien que también ha estado entre rejas, yo. Muchas causas necesitan mártires, que según Mafalda son héroes con mala pata, y parece que ésta de la paz por la desaparición de la lucha armada de ETA no va a ser una excepción. Es duro decirlo y vivirlo, pero es demasiado real.

Durante años me ha costado integrarme en muchas de las manifestaciones convocadas por la Izquierda Abertzale, he estado en algunas que tenían un mensaje antes de empezar, en las que durante, y al acabar, había otro que se había comido al primero. Soy un antimilitarista y pacifista convencido, y he tenido que tragar mucha inquina durante años por parte de mucha gente de la IA que defendía la lucha armada, y que me llamaba de todo menos bonito. Estoy a favor de la libertad de toda esa gente encarcelada por hacer política noviolenta, pero dadme tiempo para asimilar que muchos de los que hoy se manifiestan por la libertad de presos de conciencia, me miraban mal hasta hace muy poco por hacer gala de mi pacifismo.

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