Pokémon Go; ¿es bueno o malo para Asunción?

Domingo 22.00 Hs. En plenos #JJOO mi familia se juntaba a cenar. Mucha pizza y los canales de TV pasando deportes olímpicos.

Esa noche, la conversación giró varias veces en torno a #PokémonGO. A pesar de que los presentes, usuarios del juego, hayan compartido sus anécdotas y respondido las dudas de los no jugadores, de alguna u otra manera regresábamos de nuevo al mismo tema.

En un momento, a alguno de los presentes se le ocurre “ir a capturar pokemones a la plaza”. Admito que hasta que volvieron me pareció una idea muy tonta. Para mi sorpresa, volvieron felices de la vida por haber incrementado su arsenal de monstruos virtuales, y comentaron que en la plaza había mucha, muchísima gente haciendo lo mismo que ellos. Esto me llamó poderosamente la atención.

Que yo recuerde, nunca antes en Asunción mis hermanos habían planeado “ir a la plaza”, y mucho menos un domingo por la noche. Supongo, que muchos de los presentes en la plaza esa misma noche, también estaban viviendo sus primeras incursiones a un espacio público para hacer uso de él como un lugar de entretenimiento.

A 15 días de haberse habilitado el popular juego para móviles en nuestro país, la fiebre Pokémon parece ir en aumento. Cada vez más personas jugando en todas partes (es muy fácil reconocer a un aspirante a maestro Pokémon), cada vez más jóvenes, y no tan jóvenes, acuden a distintos espacios públicos, en diversos horarios, para atrapar a estos monstruos.

A tal punto llegó la “fiebre”, que el presidente de la Junta Municipal, el concejal Hugo Ramírez, propuso oficialmente un “PokeTour” en el marco de los festejos de la fundación de Asunción.

Resulta bastante obvio el motivo por el cual se ubican estos pokemones en las plazas. Son los lugares por naturaleza de convergencia ciudadana, donde se concentran los habitantes de una ciudad, fuera de sus dominios privados. En cualquier parte del mundo, los ciudadanos van a una plaza cuando quieren juntarse con amigos, luego de una jornada diaria o semanal, a practicar algún deporte o simplemente a pasar el tiempo, a usufructuar el merecido ocio.

Sin embargo por culpa de un círculo vicioso, en Asunción esto no sucede; Las plazas en su mayoría están descuidadas o sucias y pobremente equipadas, y los ciudadanos no acostumbran a hacer uso de las mismas como lugares de esparcimiento y disfrute. En vez de las plazas, la mayoría prefiere los shoppings o algún otro local comercial para ejercer este derecho humano fundamental, el ocio.

Jugar Pokemon Go puede aportar algo a quienes lo juegan, como así también representar ciertos riesgos para sus aficionados.

Mas allá del debate de si es bueno o malo, o del contenido en si mismo del popular juego a nivel mundial, que es el primero en lograr combinar con éxito la geoposicion y la realidad aumentada, esto recién empieza, la tecnología va a seguir transformando nuestras vidas, y la forma como usamos y vivimos la ciudad.

Las plazas y las calles son el espacio publico por excelencia, y este juego las utiliza como escenario principal para el desarrollo del mismo.

Mirando el vaso medio lleno, Pokemon Go representa para Asuncion una oportunidad para reconciliar a sus ciudadanos con los espacios públicos.

Viva el siglo XXI (?)