Nostalgia

Buscó excusas para salir corriendo, pues las verdades eran tan dolorosas y resbaladizas que prefería simular para evitar dolores inmediatos.
Sin embargo no encontró el momento adecuado y permaneció sentada; tragó las lágrimas secas que se deslizaban por su rostro; y quedó inmóvil otra vez.
Miles de veces había ensayado cada movimiento, cada pequeño detalle lo tenía calculado: ella creía tener
la rutina perfecta para dejarlo todo.
Empero la verdad le golpeaba las mejillas, le rozaba la piel, le hacía temblar y le hacía retroceder.
Durante un tiempo creyó tener el valor, creencia que se desvaneció con sus deplorables interpretaciones.

Hoy ya no busca salida, piensa que la culpa o el miedo son parte de su persona, una especie de huella inherente a su cuerpo, un marcador psicológico resultado de su historia…

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