Pensar como piensa el usuario

Quienes desarrollamos productos, webs, apps, sabemos la importancia de pensar y diseñar una excelente experiencia para el usuario.

Una forma simple de abordar el UX y UI de nuestros productos

Cuando usamos un app o un sitio web, y lo vemos simple, minimalista, creemos que replicarlo para otro sitio o app es tan simple como se ve. Pero no lo es. Crear buenas experiencias es un trabajo duro, complejo y evolutivo.

UX y UI son dos términos que están de moda, pero realmente tienen un impacto en el resultado final de cualquier producto.

UX, user experience o experiencia de usuario, comprende las técnicas para mejorar la “experiencia” de uso del producto por el usuario. Por ejemplo pensando en la navegación, en los contenidos, las palabras, los posibles recorridos del usuario y su interacción con el producto.

En general involucra conceptos psicológicos sobre la interacción del usuario con el producto. Es por ello que en la mayoría de los casos son los responsables de marketing los más vinculados a pensar en esto dentro de las agencias.

UI, user interface o interfaz de usuario, se conecta con el diseño y las expresiones de ese diseño. ¿Cómo el usuario va a interactuar visualmente con la plataforma?

No solo se piensa ya en el diseño gráfico, sino también se involucra en gran medida a desarrolladores frontend. Es donde el diseño comienza a cobrar vida y no solo son colores y formas planas sino que también se suman animaciones, micromovimientos, transiciones. Es donde el diseño se transforma de algo plano a una conjunción de expresiones.

Esto le agrega vida al diseño y también a la experiencia. Porque ya no hay solo buen contenido con un camino interesante entre las secciones, sino que también todo cobra sentido desde lo visual.

Pero, ¿cuál es el fundamento en todo esto? Tanto UX como UI tienen una razón de ser y no es hacer “mejores” sitios. Sino, hacer sitios “mejor navegables y consumibles” para el usuario.

El usuario es el juez. Es el que decide navegar, irse, recomendar o criticar nuestro sitio. Es el que elije comprar o no en nuestra tienda o descargarse o borrar nuestra app.

Entonces, la piedra angular debe ser pensar en qué es lo que el usuario puede disfrutar más. ¿Qué es lo que necesita? ¿Qué es lo que busca?

Pero por sobre todo, ¿cómo piensa nuestro usuarios? ¿De qué forma vamos a lograr que se conecte emocionalmente con la navegación y la arquitectura de nuestro producto.

Desde ahí es que tenemos que comenzar a trabajar, y no desde un elegante diseño o un bosquejo funcional muy loco.

¿Cómo el usuario piensa cuando tiene nuestro producto frente a él?

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.