Puso primera

Parecía olvidada en algún lúgubre garage. Se creía que el abultado kilometraje (de tanto viajar por América y Asia) era un obstáculo para seguir andando. Algunos engranajes comenzaron a faltar y se dijo que no habían repuestos para volver a hacerla andar. Pero un día, disfrazada de Naranja Mecánica, salió a andar de nuevo: La Gallardeta, ese vehículo que nos llevó hacia lo más alto del continente. River volvió a mostrar pinceladas de buen juego similares a aquellas de los comienzos del 2014 y aplastó por 4–1 a Banfield por la primer fecha del Torneo Argentino.

La Gallardeta puso primera en el torneo nacional. A fuerza de buen juego, orden y coordinación colectiva. Es muy difícil elegir una figura cuando todos tienen un nivel tan alto. Es por eso que en estas encrucijadas, la figura debe señalarse en el funcionamiento del todo.

El kilometraje es alto: 5 copas en 2 años. Pero con la reciente obtención de la Recopa Sudamericana, queda en claro que la idea es continuar sumando kilómetros, porque en River, la exigencia se renueva siempre.

Se reclamaba que faltaban engranajes clave luego del éxodo de las figuras del equipo multicampeón. Gallardo, intentó renovar con sangre fresca esas ausencias: Mina entró como una pieza sólida de la defensa. Llegó Moreira para reemplazar a Mercado. Las primeras sensaciones respecto al paraguayo se resumen en la siguiente pregunta: ¿es el Cafú guaraní?. Se apostó por los pibes ratificando a Batalla en el arco y capacitando al pibe Andrade como futuro reemplazante de D’Alessandro. Por último, Gallardo le dio una vuelta de tuerca al juego de los cuestionados Nacho Fernández, Pity Martínez y Seba Drisussi.

River volvió a enrojecer las palmas de la hinchada por tanto aplauso y a satisfacer el paladar negro de la platea. La propuesta del técnico es interesante: River es un equipo que apuesta a la tenencia de la pelota, a triangulaciones resumidas a uno o dos toques, y el sacrificio colectivo del equipo para presionar y recuperar la pelota. Esta fórmula ya le dio la Recopa y la primera victoria del campeonato a puro gol. El Millonario es un equipo ofensivo que justifica en ocasiones quedar descompensado por su propuesta en ataque. El Banfield de Falcioni, tradicionalmente amarrete en cuanto al juego, exhibió una llamativa estrategia que apostaba por salir jugando y no abusar de los envíos a través de la pelota detenida. Banfield le planteó un partido de igual a igual y sufrió el nockout a principios del segundo tiempo.

Pareciera ser que la Gallardeta volvió a pasearse por Nuñez. ¿Es este el verdadero nivel del equipo? ¿Podrá mantenerse esta idea de juego? Solo el transcurso de los partidos podrá confirmar lo que River viene insinuando. Mientras tanto, a disfrutar de este presente, tenemos los ojos llenos de buen fútbol.

Facundo Adamoli

@facuadamoli