¿Por qué creemos que tenemos libre alberdio?

Yo soy un amante de la ciencia pero nunca me involucré demasiado en ella. Leí algunos libros de divulgación científica, miré algunos documentales e intento mantenerme al tanto sobre actualidad y avances científicos. Pero no me involucré profundamente en ella.

Leyendo “La Nueva Mente del Emperador” de Roger Penrose — con interés en aprender sobre inteligencia artificial — llegué a un punto en que quedé en shock cuando él explica como diferentes visiones físicas imposibilizan el libre alberdio. Simplemente, porque sería físicamente imposible.

Imposible, porque contradice las leyes de la propia física. Y nunca había pensado en eso pero es perfectamente lógico.

Por qué, si en todo el universo se aplican las leyes de la física, el funcionamiento físico de nuestro cerebro sería la excepción?

Yo nunca había pensado en ese sentido y, al principio me agustió, me asustó y me pareció absurdo. Eso querría decir que no somos libres de hacer lo que queremos, que no pensamos lo que queremos. Mas allá de ideas filosóficas que ya estuve pensando sobre qué tan libres somos de pensar o que tan influenciados estariamos por la constitución física/quimica de nuestro cerebro, nunca pensé que todo ya estuviera “escrito” con antelación. Es decir, que el destino está sellado y no podemos hacer nada al respecto. Mucho antes de nacer ya estava todo definido y mucho después de morir todo seguirá asi.

Para los ateos — que estén en mi nivel de ignorancia con respecto a física — esto sería un concepto nuevo. Limitaria nuestra capacidad de elección a las leyes de la física. Seria, salvando las distancias, como pensar que un ser superior omnipotente controla nuestras vidas.

Esta sensación me dolió y me dejó perplejo. Como conseguir viviendo con esto? Una de las formas es saber que mismo estando todo definido con antelación no sabemos qué es lo que va a pasar asi que esto no influencia nuestras decisiones.

Según Penrose, las pruebas y explicaciones que presenta, el universo puede estar predestinado pero el mismo no es “computable” de modo que nunca podremos saber exactamente qué nos deparará el futuro.

Y esto podría ser una especie de paradoja, si nos ponemos a pensar, porque si pudieramos conocer exactamente nuestro futuro estariamos en condiciones de cambiarlo. O no?

Tal vez ─de manera irracional y momentaneamente─ me gusta pensar que sí es posible calcular el futuro y creo que es posible ─también─crear una inteligencia artificial.

Por otro lado — hoy — no estoy seguro de tener libre alberdio. Tal vez, la única sensación que me hace sentir libre de elegir sea la angustia de tener que tomar decisiones.


No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendar este maravilloso libro, si no tienen tiempo o interés en todo el contenido del mismo: lean ─ por lo menos ─ el capitulo X. Que es ─hasta ahora─ el mejor capítulo de un libro de no-ficción que haya leído.

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