Documento de Trabajo — Análisis y propuestas — Congreso Rodney Arismendi
Este documento refleja el minucioso trabajo del comité, camino al Congreso Rodney Arismendi.
Sobre borradores que E. Cafassi fue presentando semanalmente se desarrolló un debate y enriquecimiento que culminó con el extenso trabajo.
En el medio, y ante el desconocimiento de la militancia en general de los documentos fundacionales y la imposibilidad de encontrarlos completos en la página del FA, se realizó un trabajo de edición ordenada y cuidada de los mismos que se incluyó en el mismo.
Comité de Base
Fernando Morroni
Coordinadora del Exterior, Regional 1, San Martín, Prov. de Buenos Aires, Argentina
Documentos de Trabajo
Análisis y propuestas
Congreso Rodney Arismendi
14/11/16
Índice
Introducción………………………………………………………3
Primeras reflexiones sobre los Documentos…….…………….4
Resumen……………………………………………………………4
Propuestas de enriquecimiento y cambios al documento de
valores y principios………………………………………………12
Resumen…..……………………………………………………….12
Seis propuestas de parágrafos fundamentales infaltables….16
Dudas a evacuar con la presidencia del FA…………………….19
Apéndice I, documentos fundacionales.………………………20
Introducción a los documentos fundacionales…………………21
Llamamiento del 7 de octubre de 1970………………….……….28
Declaración constitutiva del Frente Amplio……………………30
Reglamento de organización………………………………………38
Discurso de Seregni explanada municipal………………………49
30 Primeras medidas de gobierno………………………………….63
Compromiso político………………………………………………..72
Bases programáticas de la unidad……………………………….77
Apéndice II artículos publicado sobre el congreso…………….92
Cafassi, Valores por parir nuevos valores………………………..93
Morosoni, Sería prudente postergar………………………………94
Cafassi, La trampa de la confianza……………………………….95
Berterreche, Gobierno y poder……………………………………..96
Cafassi, la inventiva institucional……………………………………97
Introducción
El presente documento pretende reflejar el trabajo, las discusiones, el entusiasmo y en parte también las dudas que fueron surgiendo en las interminables sesiones de este Comité de Base, preparatorios del congreso Rodney Arismendi. Todos los apartados contarán con un resumen para que los compañeros puedan conocer muy brevemente las líneas directrices de cada contribución.
Partiendo del documento de la comisión 1 sobre valores y principios, se encontrarán los comentarios y primeras reflexiones respecto a buena parte de los parágrafos. Se advierte fácilmente que la mayor preocupación crítica está puesta en la esfera política e institucional. En parte porque nos consta que hay cientos de compañeros trabajando muy bien las propuestas sobre la agenda de derechos y las conquistas económico-sociales, entre otros temas importantes y porque notamos una débil atención en las izquierdas en general al ámbito institucional y la distribución del poder.
El siguiente apartado es para la proposición de agregados a los parágrafos del documento original, resultado de una duda aún vigente acerca del tratamiento que tendrá cada uno de estos párrafos en el congreso. Justamente publicamos también las preguntas que le hicimos personalmente y le dimos copia al presidente del FA, compañero Javier Miranda, sobre las que jamás obtuvimos respuesta, aunque algunas de ellas logramos evacuarlas con una lectura detenida del reglamento. Horas antes de concluir esta compilación, recibimos el excelente documento “aportes para la discusión del insumo…” suscripto por varias agrupaciones y compañeros como el PVP, FFIDEL, el PCU, entre otros, que, por un lado utiliza una metodología de enmienda más precisa que compartimos, además de buena parte de sus contenidos aunque aún no tuvimos el tiempo para discutirlo con el detenimiento que merece. Pero nos alienta a compartirlo y acordar con ellos en muchos aspectos, celebrando la iniciativa para superar la pobreza del original.
Incorporamos también parágrafos alternativos a la conservadora aquiescencia con la que el documento naturaliza la democracia representativa y la reproducción del poder contraponiéndole institutos de democracia directa, mandato imperativo con revocación, rotación y distribución del poder.
Se concluye con dos apéndices. El primero con los documentos fundacionales completos, citados en el documento e incompletos y descuidados en la página web del FA, luego de una introducción con hipótesis interpretativas. El segundo con artículos de un integrante de este comité de base y de compañeros que refirieron al mismo documento y congreso, aunque no compartamos su punto de vista. No podemos dejar por fuera de este balance provisional el eje de intervención de este comité en Argentina que es el derecho al voto en el exterior.
Completando este aspecto tan cardinal cuanto elemental de las libertades civiles, el Morroni tuvo un protagonismo decisivo en la confección del video de la campaña (https://www.youtube.com/watch?v=7MbzPSTH73c) y el acto realizado en Bs. As. a fin de octubre.
Primeras reflexiones sobre los documentos para el Congreso Rodney Arismendi
Resumen
El Comité Morroni, saluda con particular entusiasmo el impulso político convocante de organizar a la militancia y nuestros actuales y futuros representantes con vistas a una reforma sustancial de nuestra constitución, que consideramos indispensable para el futuro del proyecto de cambio que desde el FA, aún con su heterogeneidad y diferencias, protagonizamos. Vemos con agrado que precediendo cualquier borrador de normas, se formule la pregunta sobre qué valores se pretenden protegidos en un futuro texto constitucional para transformar las formas de vida de nuestra sociedad.
Nuestro mandato será para que el congreso propicie condiciones de posterior debate y elaboración de los contenidos a impulsar por nuestros futuros convencionales, esto es, impulsamos elecciones de convencionales constituyentes en el plazo más breve posible. Ya que el documento de principios y valores compartidos, adolece de una particular ambigüedad, contradictoriedad y conservadurismo que diluye las necesarias reformas que otorguen participación a los afectados por las decisiones que los conciernen.
El Morroni, acompañará la consagración de conquistas, derechos sociales y económicos, condiciones de igualdad, de cuidado ambiental -ya que por nuestra modestia y limitaciones nos es imposible abarcar todos los aspectos de una carta magna- pero se concentrará en subrayar la necesidad de transformar raigalmente la institucionalidad política, la naturaleza de la representación y los liderazgos, a fin de reducir la brecha entre representantes y representados, dirigentes y dirigidos, cosa que no supone una ingenuidad asambleística permanente, sino estrictas mediaciones delegativas, que reposen en mandatos concretos basados en programas y compromisos. Nuestro interés no reposa sólo en el deseo de ser partícipes futuros de decisiones, sino además en la inmediatez de la implementación de los institutos políticos respecto a derechos sociales que requieren condiciones económicas y sociales que están sujetas a las crudas leyes del capitalismo.
Militancia, debate y reforma constitucional
Creemos que la primera moción a llevar al congreso debería ser el apoyo entusiasta al impulso político convocante y a la voluntad específica de organizar a los legisladores propios para llamar en los primeros meses del año que viene a elecciones de convencionales constituyentes.
En ese sentido consideramos que tal impulso de reforma debería darse en el marco del inciso c) del art. 331 de la constitución vigente -asamblea constituyente-, por oposición a las otras variantes previstas constitucionalmente y que surgen del resto de los incisos del art. 331, que creemos, en tanto formas plebiscitarias simultáneas a las elecciones, resultarán meros retoques cosméticos que carecerán de la profundidad necesaria.
Por ello queremos anticiparnos a dos posibles objeciones, si se lograra tal disciplinamiento de todos los representantes legislativos, porque el riesgo es perder la posibilidad para el siguiente período según el mismo artículo constitucional.
A grandes rasgos suponemos que los argumentos conservadores podrían basarse en:
1.La demora en haber arribado hasta aquí y la consiguiente superposición con el calendario electoral y sus influencias en la dinámica política, cosa que tiene cierta razonabilidad y debió implementarse antes, pero aún así se está a tiempo si se acomete a la brevedad, con la convención electa y trabajando desde mediados del 2017.
2. El posible argumento de tipo socialdemócrata -parte integrante de nuestro Frente Amplio- sobre la coyuntura internacional, regional y propia que resultaría poco propicia para la realización de grandes cambios o que podría poner en riesgo la gobernabilidad, razones ambas que consideramos como demasiado apegadas a una realpolitik peligrosamente inmovilizantes.
Por eso creemos necesario poner el acento en la transformación radical de la dinámica política y los derechos cívicos y ciudadanos, que sin desmedro de los económicos y sociales, no implican transformaciones económicas sustantivas u otras cuestiones políticas centrales como la defensa y tantas otras, pero si suponen, cambios de aplicación inmediata en la distribución del poder.
Principios y valores
Destacamos y compartimos, la acción ordenadora que supone explicitar aquello que se pretende producir o bien proteger -o en su defecto, limitar o eliminar- a través de la previa interrogación por los valores y principios compartidos por nuestro Frente.
Lo que estará en juego en el Congreso no son los artículos de una constitución a impulsar sino la decisión de darle o no tal impulso y a grandes rasgos los valores y propósitos de la iniciativa a ofrecer a la sociedad y confrontar políticamente.
Toda construcción y ordenamiento social está basada en valores; por ello es importante que antes de pasar a una discusión sobre un nuevo articulado constitucional, se reflexione acerca de los valores y el tipo de vida que se pretende estimular y el tipo de construcción y regulación del poder que se pretende instituir.
Insistimos, toda construcción humana, ya sea un artefacto o una arquitectura jurídica, y más aún un texto constitucional, contiene valores y principios -aunque resulten tácitos- y expresa un modo de vida.
La elección entre valores, es una elección acerca de la regulación, del control social, de los espacios de libertad, todo lo cual es cosa de lo que llamamos política. Las leyes, particularmente los articulados constitucionales codifican valores. Lo ideal es no tener que deducirlos o realizar ejercicios hermenéuticos. Dejar tácitas las preguntas y respuestas fundantes, es como dejar la economía librada a la mano invisible del mercado que pregonaba Adam Smith. El anonimato y la ausencia de intervención económica no deja de organizar la vida, al contrario, la regula monstruosamente.
Sería igual o peor que una mano jurídica invisible organizara las libertades, los derechos o las garantías ciudadanas y sin embargo, buena parte de la sociedad, incluyendo a vastas izquierdas, las consideran materia excluyente de abogados o constitucionalistas y las derechas liberales encuentran muy conveniente que la regulación social quede en manos del mercado y que el gobierno no se ocupara de estas cosas. En algunos parágrafos pareciera que el FA también lo cree así.
Entonces la primera pregunta ante la formulación de un nuevo texto constitucional es: ¿qué valores se pretenden protegidos en un texto constitucional para fomentar ciertas formas de vida?
Ahora bien, no nos proponemos aquí señalar cada uno de los parágrafos, ni tampoco avanzar en esta primera aproximación a una desagregación de propuestas, sino hacer un señalamiento genérico.
Como los documentos preparatorios se basan exclusivamente en el consenso y en este caso -a diferencia de la comisión 2 que aborda la reforma propiamente dicha- sin explicitación de alternativas y/o disidencias, éste sobre principios y valores resulta de conjunto conservador del statu quo, vago y en ocasiones con formulaciones ideológicas conservadoras.
Sin embargo, en tensión con esta afirmación, algunos parágrafos sueltos sobre el final, a los que aludimos más adelante, contradicen esta conclusión y -aún con vaguedad- permiten una amplia gama de institutos democratizadores sustentados en valores transformadores e inclusivos y hasta revolucionarios.
Casi todo el documento es contradictorio con estos pocos parágrafos, aunque a la vez algunas vacuidades, se van rellenando paulatinamente a medida que discurre la lectura.
El común denominador subyacente es el de “LA” democracia, como si tal cosa existiera, así, sin adjetivaciones, matices ni precisiones sobre su carácter actual y su proyección futura. El documento habla de “LA” democracia sin interrogarse por sus niveles de mayor o menor democraticidad, sus grados en cada esfera de intervención, sus actores y sus afectados por la práctica de su ejercicio.
Pero se exhibe la democracia representativa sin nombrarla siquiera, y por tanto sometiéndola a naturalizada vigencia y pobreza maniquea o variable binaria.
Esta concepción no sólo no es un avance, sino que retrocede sobre expresiones críticas expresadas a lo largo de todo el siglo pasado como por ejemplo la “democracia mercantil” (Schumpeter), la “democracia socialista” (Mandel), la “democracia liberal” (Bobbio), la “video democracia” (Sartori), la “democracia fiduciaria” (quienes suscribimos), entre muchas otras teorizaciones y confrontaciones empíricas que dieron lugar a estas sintéticas adjetivaciones, entre otras.
Pero hay otras vaguedades e ideologismos preocupantes que sin ser exhaustivos, son posibles de señalar:
Por ejemplo, lo que sostiene el #9. “La libertad, la igualdad, el trabajo, la justicia, la solidaridad, la democracia y la paz constituyen valores sobre los cuales esta fuerza política ha asentado su pensamiento histórico, su identidad e incluso ha justificado su razón de ser anti-oligárquica y anti-imperialista” bien puede ser suscripto por los partidos históricos del conservadurismo uruguayo, hoy unificados virtualmente en el rosado, si se le saca la referencia a la oligarquía y el imperialismo.
O mezclando indiferenciadamente derechos sociales y económicos con los cívicos y libertades como si todos fueran de idéntico tenor o implementables en idéntica temporalidad en el #33. ¿Cuál es el sentido de colocar algo tan sintético e indiferenciado bajo una genérica denominación de derechos humanos, si de lo que se trata es de precisar y desarrollar los principios y valores?
Sin siquiera una referencia a la explotación, el trabajo es tratado con términos imprecisos y coloquiales en el #15 o en el #71. A su vez, la noción de igualdad en el #20 es pobrísima no sólo por prescindir del acceso a la riqueza sino al poder decisional y al concepto de ciudadanía. Inclusive ni siquiera retoma la oposición entre partido de militantes y partido de electores pasivos.
Como si esto fuera poco, la primera conclusión sobre política y democracia de los #25/26/27 es verdaderamente preocupante: “Aspiramos a una sociedad donde la paz sea un valor aceptado, y por lo tanto un objetivo a construir perseverantemente.
El diálogo es la forma principal para enfrentar los conflictos y que éstos se enmarquen en la institucionalidad y reglas de juego democráticos.
Se trata de construir relaciones solidarias y promover formas de relacionamiento acordadas o incluso consensuadas acerca de los objetivos de transformación social y los medios para alcanzarlos. La democracia a la que aspiramos confía en la sensatez del pueblo, en su participación libre y responsable, en el pluralismo, que conforma un pacto recíproco de respeto a pesar del conflicto y que promueve y protege los derechos humanos en todas sus dimensiones.”
Adquiere sin embargo mejor consistencia cuando critica al capitalismo como en el #49 o hace referencia al Estado de bienestar en el #51. Pero todo se diluye finalmente en la más grosera generalidad consignista en el #61 “Una política de izquierda, frenteamplista, debe ser parte primordial del proceso de desarrollo sostenible del país inserto en el mundo; es una política pública de alta relevancia, y siempre debe estar al servicio de la gente, con la gente y para la gente”, tanto como la crítica al consumismo en el #84 sin diferenciar el consumo popular del suntuario.
Proponer
No obstante, aún con estas referencias críticas puede alentarse el diseño de una arquitectura y dispositivo de poder que dote a los afectados de capacidad de decisión sobre las cuestiones que los afectan, de manera directa e inclusive pergeñar formas revolucionarias de la representación fiduciaria. Pero para ello habrá que hacer caso omiso a las generalidades o imprecisiones de lo señalado y enfatizar los siguientes parágrafos: #105 y 106 “Aspiramos a una sociedad civil activa y autónoma, con libertad para el desarrollo de sus propios espacios, donde participe la población toda, con voz, iniciativa, capacidad de crítica y de control.”
Pero el fundamental es el #110 aunque también parcialmente el #111 ya que prefiguran las formas mandatarias imperativas de la representación: “Para la izquierda el ejercicio del gobierno y del poder debe sustentarse en la austeridad, la honestidad y el cumplimiento de lo comprometido con la ciudadanía en el programa. Es la lucha contra el clientelismo, la corrupción, el corporativismo y toda forma del ejercicio del poder para fines personales o de grupos de privilegio, así como contra toda forma de violencia que se ejerza desde lo institucional, todo lo cual debe ser motivo de un monitoreo permanente desde una ética de izquierda.”
Por tal razón, creemos indispensable considerar el énfasis sobre la política concibiendo su autonomía relativa.
Política como aquella que trata sobre cómo decidimos. La que se refiere a cómo el poder es ejercido, y por quién. No porque sea realmente autónoma del resto de las esferas de la vida material como la economía, o los derechos sociales o el conjunto de determinaciones de la totalidad social. Sino porque es indispensable analíticamente para considerar todas sus potencialidades y particularismos, pero también porque no puede ser rehén oculto de la economía, siempre a la espera de reconocimiento de derechos.
Sin pretender un republicanismo juridicista, según el cual la sede del poder se agota en las instituciones que norma la Constitución y en el inventario de tácticas y estrategias para conquistarlo y conservarlo, ni desatender la dinámica de las fuerzas sociales.
Pero los gobiernos estériles para instrumentar políticas económicas de mayor equidad y mantener la estabilidad institucional, no mejorarán por prescindir de los afectados u ocultar sus estrategias. Es necesario romper con varios mitos de las izquierdas como el papel subordinado y hasta meramente especular de la política, la cultura, el derecho, el lenguaje, lo simbólico, etc., a la economía. También del rol emancipador de toda opresión que las izquierdas dogmáticas le concedieron a la clase obrera, despreciando todo el resto de las opresiones como la de género, étnica, etaria, etc que afortunadamente no esperaron a ser rescatadas para organizar sus luchas.
La política es el proceso por el cual decidimos colectivamente cómo deberíamos vivir, pero la ideología dominante ha presentado a la representación como natural y que, incluso los valores, los portan los representantes, independientemente de la arquitectura; negando que diferentes arquitecturas conllevan diferentes valores, así como solo construyendo o seleccionando diferentes arquitecturas es que podemos establecer y promover nuestros propios valores.
Esta naturalización, que deviene del carácter antidemocrático fundacional de la República moderna, a su vez surge del antiguo paradigma liberal (por ejemplo de los teóricos de la revolución francesa o de los padres fundadores de la constitución norteamericana en el siglo XVIII) tiernamente enmascarado hoy por supuestos demócratas que asigna la actividad política a las élites, pues éstas presuntamente poseen la capacidad racional par a juzgar el “interés general”, virtud racional contrapuesta a la pasión irracional de las masas.
La concepción elitista por antonomasia que propusieron los “Padres Fundadores” de la democracia norteamericana, consideraron que la “voluntad” de las masas debía ser interpretada por un cuerpo especial. La adhesión al sistema representativo no se funda porque fuera empíricamente inviable la realización de una democracia directa. El diseño de la democracia indirecta, su matriz institucional original (precedido de un amplio y claro debate) promueve la escisión entre representante y representados.
No es un efecto indeseado, sino precisamente su consecuencia. El sistema representativo no fue adoptado frente a la imposibilidad de adoptar un sistema de democracia directa, sino porque resultaba necesario corregir, purificar, o filtrar la voz de la mayoría, pasándola por el “tamiz de un grupo selecto de representantes”.
Supone un desprecio a las masas disimulado por su seducción en tanto electores. Negándosele el acceso a las decisiones que afectan sus vidas, se les permite exclusivamente refrendar las de estas elites. De todas formas, aún si tal imposibilidad fue entonces, hoy tecnológicamente esa limitación está superada.
Subvertir ésta naturalizada expropiación del dominio del propio destino (ideal moderno irrealizado que vino a superar la idea de un destino divino) es además de fascinante, un posible camino hacia otras dimensiones emancipatorias.
Supone comenzar a pergeñar (y posteriormente institucionalizar y poner en práctica) un modelo político profundamente democratizador de la sociedad y alternativo a la concepción elitista representativa, en base a un conjunto de institutos que garanticen la toma de decisiones por los afectados.
Uruguay es el país de la región que está en mejores condiciones de avanzar hacia esta experiencia. Pero además si esto no es al menos intentado, el Frente Amplio corre serios riesgos de convertirse en un partido más del régimen, o de sucumbir ante competencias discursivas más seductoras (aunque irreales).
Lejos de existir un modelo aplicable a cualquier momento, lugar y sociedad, debería pensarse colectivamente y someter a experiencia empírica la arquitectura jurídica a adoptar y buscar mecanismos frecuentes y flexibles de ajuste y sintonía.
Propuestas de enriquecimiento y cambios al documento de valores y principios.
Resumen
Tal como afirmamos en el documento “Primeras reflexiones…” ceñimos nuestra contribución a los parágrafos que tratan de modo más directo la política, la democracia, el régimen y la dinámica institucional.
En su elaboración y para enfocarnos en los aportes que creemos a nuestro alcance, encontramos necesario realizar algunas preguntas acerca de la mecánica del congreso y la discusión. Dichas preguntas fueron entregadas a fines de octubre, en reunión de la Coordinadora de BsAs, con el presidente de nuestro FA, el compañero Javier Miranda, y las reproducimos aquí, para su aprovechamiento.
En ausencia de respuesta a nuestras inquietudes y guiados por nuestro mejor criterio y entendimiento, formulamos nuestras propuestas en forma de agregados a ciertos parágrafos del documento de principios y valores.
Se trata sólo de disparadores de la discusión, sobre temas que podrían nutrir y democratizar los mecanismos institucionales de distribución del poder decisional.
Se trata sólo de una primera aproximación seleccionando exclusivamente algunos de los parágrafos que tratan de modo más directo la política, la democracia, el régimen y la dinámica institucional, prescindiendo de otros muy importantes como la agenda de derechos, las relaciones internacionales, los problemas ambientales o el desarrollo.
Parágrafos
#10. Aquí el Frente Amplio se apoya en aquella noción de libertad de los antiguos, es decir positiva, en contraposición a la de los modernos, claramente negativa. Noción positiva entendida como la distribución igualitaria del poder entre todos los ciudadanos y opuesta a la negativa -planteada por buena parte de los filósofos y políticos de la revolución francesa, cuyo extremo podría ser Constant- que enfatizan la seguridad en los goces y negocios privados. En otros términos, nos apoyamos en la tradición libertario-democrática de participación en los procesos decisionales de regulación social y distribución del gobierno, opuesta a la tradición liberal-mercantil, de garantías individuales y resguardo de la propiedad y actividad privadas, con limitación del gobierno
#15. Nos proponemos superar paulatinamente las formas más extremas de explotación y alienación humana, responsables no sólo de la perpetuación de desigualdades de todo tipo, sino también de la desigual distribución del poder decisional, pudiendo así dotar de contenido real, la gestión social y colectiva del trabajo.
# 18. Para ello nos proponemos además reducir la escisión entre Estado y Sociedad característica de la democracia representativa, con la consecuente desconexión entre representantes y representados. Queremos superar el divorcio entre el “gobierno de las leyes” en la esfera pública y el “despotismo de los hombres” (propietarios) en la esfera privada.
En otros términos la libertad civil y económica para todos mientras la libertad política es para pocos; escisión que es mucho más amplia aún que la estructurada en la materialidad económica de la contradicción Capital/Trabajo.
# 26. La apreciación del “régimen político” se ve trabada por la imperiosa demanda de mejoramiento económico en el imaginario social; estas dos dimensiones se superponen e intrincan, y cuanto más inequitativo resulta el sistema capitalista imperante, más se pierde de vista la legitimidad bajo la urgencia de las necesidades materiales. Necesitamos de una activa intervención sobre las prácticas democráticas de distribución del poder, que propicie discernir la esfera del “régimen político” de la del “gobierno de turno” y la eficacia económica o de distribución de la riqueza material, ya que la ideología dominante presenta a la última como concreta, corporizada, mientras la democracia o el régimen le resulta abstracta, evanescente.
# 27. Si bien consideramos un gran avance la superación de la democracia representativa censitaria y de notables del siglo XIX, tanto como la dificultosa y tardía universalidad con incorporación del género femenino en el XX, creemos que la actual, de masas y de pluralidad de partidos, no necesariamente perfecciona o amplía la distribución del poder en la ciudadanía. El formato liberal y representativo no lleva a los partidos, incluidos los de izquierda a reforzar su papel mediador de los intereses sociales, o a ser instrumentos eficaces de “reproducción” del sistema capitalista como sostiene Offe y a privilegiar sus intereses corporativos como subraya Michels.
#28 y/o 29. Nos proponemos superar la crisis de credibilidad en los partidos, malestar percibible en los dos subsistemas que componen hoy el sistema representativo: la república democrática y el dispositivo de partidos. Para ello serán necesarias modificaciones institucionales que vayan más allá de la simple e ilusoria modificación de normas electorales
Creer que tal modificación podría, por sí sola, resolver o disminuir la desconexión representantes-representados o la creencia de que la solución consiste en desbloquear las listas electorales, terminan trabando la dilucidación de tal crisis y la concepción de alternativas.
# 31. Lucharemos contra las mistificaciones funcionales, que intentan reanimar la alicaída credibilidad en el sistema representativo -como el “voto castigo”, el cual infunde la ilusión en el ciudadano de un poder sancionatorio irreal sobre el representante y le impide tomar conciencia de su absoluta incapacidad de controlarlo, o la psicologización de conductas y situaciones, que deberían explicarse por la índole del sistema político y que, por el contrario, la clase política y el dispositivo massmediático se encargan de enderezar hacia rasgos personales de los protagonistas. Nuestro Frente presentará siempre políticos honestos, nacidos de la luchas militantes pero también enfatizará que la solución a la corrupción es el control absoluto de los representantes por parte de los representados.
# 32. Distinguiendo -para evitar equívocos simplificadores- entre el concepto amplio común de representación (cualquier relación o mediación delegativa, ya que no hay sistema político viable, ni lo hubo, sin mediaciones delegativas) y la representación o mediación delegativa del “sistema liberal representativo” basado en la confianza y la irresponsabilidad del representante, propondremos que tales mediaciones respondan a mandatos concretos basados en programas y compromisos. De lo contrario tal delegación resulta un mito encubierto por diversas denominaciones como representación nacional, soberanía popular, voluntad general, bien común, igualdad política, etc.
# 39.Promoveremos la doble búsqueda teórico-práctica: la de la mayor democraticidad de los dispositivos institucionales y la de la mayor eficiencia de éstos para asegurar el desarrollo de la comunidad que regulan.
Las normas, hábitos, instituciones y cultura. Principios democráticos y criterios realistas que conlleven encontrar formatos de máxima democraticidad de la vida social y, a la vez, evitar sus posibles efectos dispersantes o entorpecedores indeseados como el mero asambleísmo. Buscamos desarrollar al máximo la imaginación institucional.
#104. Para ello, nuestra organización impulsará y estimulará los institutos, derechos y garantías, es decir la estructura institucional tanto a escala nacional, cuanto departamental y local que hagan efectiva la intervención de los afectados en las decisiones que los involucran.
#105. Es la ciudadanía la que debe expresarse sobre las leyes, resoluciones y su ejecución, mandatando tanto a los legisladores cuanto al poder ejecutivo a efectivizar tales decisiones bajo el formato de mandato explícito e imperativo. A la vez, deben garantizarse los mecanismos para revocar la representación que se hubiera concedido en caso de que los electores juzgaran incumplido tal mandato.
#106. El Frente Amplio impulsa la implementación del principio de igualdad intentando que alcance su máxima expresión. Conociendo sin embargo, la magnitud de la tarea y las dificultades consecuentes y confrontará con los modos clientelistas y manipulatorios sobre la subjetividad colectiva, como las técnicas seductivas, de marketing y publicidad que desvían la atención de los programas y mandatos.
#110. A la vez, se propondrá imponer un principio de rotación en todos los cargos electivos o de confianza con el fin de erosionar el caudillismo, la reproducción de jerarquías y la burocratización.
Seis propuestas de parágrafos fundamentales infaltables.
Sobre el FA
1. Movimiento de masas en constante movilización.
El FA no es un partido de líderes profesionales que seducen mediante la publicidad y los slogans a electores pasivos o contemplativos. El valor que defiende es su carácter de movimiento político de cuadros, inserto en los territorios, los movimientos sociales y de la sociedad civil que no considera al voto, más que un momento de la actividad política. Su objetivo no es electoralista. Llama por tanto a sus propios militantes y a toda la ciudadanía a participar e involucrarse directamente en los asuntos que le conciernen. Considera a sus propios dirigentes como ocasionales mandatarios de sus bases y electores a los que debe rendir cuentas de sus acciones.
2. Movimiento con poder en la base.
El FA se esfuerza por reducir al máximo de lo posible la distancia entre dirigentes y dirigidos, entre representantes y representados. El FA no es un agrupamiento de líderes o grandes personalidades, sino un gran colectivo heterogéneo y pluralista de agrupaciones y militantes independientes que desarrollan multimilitancia en diversos frentes reflexionando e intervieniendo políticamente para transformar la realidad social. Se propone combatir la personalización de la actividad política y el culto a la personalidad, el caudillismo y el paternalismo que reproduce la creencia en dirigentes insustituibles concentrando aún más el poder sobre ellos. El FA reconoce con gran respeto y afecto a sus grandes referentes históricos y actuales, pero debe su carácter y potencia a sus bases y a la inserción social que con ellas consigue.
3. Rotación en cargos y funciones.
Con el objetivo de erosionar el caudillismo, se promoverá al máximo posible el instituto de rotación a fin de que la cultura reeleccionista no termine concentrando el poder y el prestigio en unos pocos dirigentes. No es que mágicamente se pueda salvar o eliminar las diferencias de peso de las opiniones de compañeros con trayectorias dilatadas y prestigiosas, cargadas con el hálito del liderazgo con el que los roles y jerarquías institucionales tienden a investir diferencialmente a los participantes. Pero no surge de aquí una propuesta de desorganización. No adherimos a cierto espontaneísmo, que sustituye las regulaciones del poder y los institutos organizativos por la improvisación cotidiana, sustentada en la sospecha paralizante en los dispositivos organizativos de regulación del poder, porque también reproducen involuntariamente el personalismo señalado, de manera tácita y solapada.
Sobre la ciudadanía
1. Ampliar la democraticidad.
Partiendo de la idea de no existe UNA democracia, o LA democracia y que no estamos EN democracia sino que es dable concebir mayores o menores niveles de democraticidad en la sociedad, los partidos políticos y toda clase de instituciones, queremos extender al máximo posible la distribución del poder decisional. Sin entorpecer todas las luchas y conquistas por la igualdad social, el FA hace suyas las banderas de expansión de las libertades civiles sin confundir el gobierno con el régimen político, es decir el conjunto de instituciones que regulan la esfera en que los miembros de una comunidad toman las decisiones que les conciernen. La democracia, por consiguiente, no supone qué decisiones se tomarán sino que establece los procedimientos a través de los cuales deberán tomarse esas decisiones y quienes las adoptan. Regula por tanto la distribución y ejercicio del poder político.
2. Participación de los afectados.
El sistema capitalista no sólo produce una brutal inequidad en la distribución de la riqueza, explotación de la humanidad y pérdida de resguardos de amplias masas sociales ante sus irrefrenables ansias de lucro. También excluye a la sociedad civil, a la ciudadanía, de la participación directa en la adopción de las decisiones que les conciernen. Para ello cuenta con un sistema de representación fiduciaria que desliga al representante de cualquier cumplimiento de compromiso. Bregamos por instituir el mandato imperativo para todo cargo electivo en base a un programa previamente elaborado e introducir el instituto revocatorio ante el incumplimiento del mandato.
3. Institutos de democracia directa.
Conjuntamente con lo anterior, proponemos facilitar institutos de democracia directa de aplicación en un plazo inmediato, para dirimir cualquier aspecto no contemplado en los mandatos programáticos. De este modo se propiciará la participación activa de la ciudadanía y su intervención permanente en las decisiones políticas.
Ninguna excusa, como por ejemplo la apatía de vastos sectores sociales debe usarse para desalentar la participación, ya que justamente es la democracia representativa la que no induce participación sino que la desalienta. No basta con la garantía de movilización ya que no consiguen nunca traspasar la protesta/presión, pues el régimen político les veda toda intervención decisional institucionalizada, las condena a la “queja”. Resulta paradigmática la desproporción entre la potencia social de las movilizaciones y sus débiles efectos institucionales, tanto en la esfera judicial como en la política.
Dudas a evacuar con la presidencia del FA.
a) Objetivos generales:
1)¿Qué se espera mayoritariamente del congreso, desembocar con una iniciativa de reforma como consenso mayoritario para posteriormente en la campaña definir su carácter o avanzar en definiciones cardinales sobre el tipo de reforma?
2) En caso de respuesta afirmativa del punto anterior, ¿está claro por qué vía?
3)¿Hay un compromiso de l@s legislador@s de apoyar las decisiones del congreso en lo que a su rol definitorio respecta?
b)Metodología y procedimientos
1)¿El congreso será abierto o cerrado (al público y/o prensa, recordar artículo “personalismo ordinario..” donde se relatan las dudas de apertura en el anterior hasta último momento)?
2) En caso de tener alguna restricción de asistencia, ¿cuál sería, ambos días, uno en particular, a comisiones, plenario o qué?
3) ¿Funcionará el primer día en comisiones y el domingo en plenario como el anterior o ambos días en plenario o a la inversa?
4) En caso de que todo o parte funcione en comisiones, ¿cuáles serían esas comisiones? ¿Ya están definidas y previstas sus temáticas y acotamientos?
5) Cada comité de base tendrá un/a delegad@ titular y un/a suplente?
6) En caso afirmativo de la anterior, ¿amb@s tienen voz aunque sólo un/a tenga voto? En caso de comisión, ¿el comité decide en cuál participar o quién?
7) ¿Hay alguna secuencia prevista para el debate de los documentos, por ejemplo, primero valores y luego reforma o viceversa?
8) ¿Cómo se discutirá, parágrafo por parágrafo o punto por punto, o cómo?
9) ¿Se prevé un ordenamiento de las posibles enmiendas, agregados o supresiones
10) ¿Se aspira a simplificar los textos, a una mayor elaboración o lo que vaya saliendo?
Apéndice I
Documentos fundacionales del Frente Amplio 1970-1984
Introducción a los documentos fundacionales del Frente Amplio
El debate de la pasada reunión en el comité Morroni, además de pasearnos por muy diversas esferas de aplicación de los valores y principios formulados en el documento correspondiente, nos situó a través del parágrafo 31 en la duda acerca del documento de bases programáticas de 1984. Así que además de llamarnos a reflexión respecto a los posibles valores ausentes a efectos de contribuir al debate de la próxima reunión, nos propusimos buscar esa documentación con el siguiente resultado:
1)En la página del FA se encuentran varios documentos fundantes aunque en el propio listado desordenado, falta el reglamento de organización del 16 de marzo de 1971 lo que lleva a suponer que los documentos posteriores, tanto de ese año, del siguiente o del 84 fueron elaborados no sólo sin concepción organizativa alguna sino además sin estructura y participación militante de base, como si fuera el resultado de un exclusivo acuerdo de cúpulas u oligarquías partidarias.
2) También falta el famoso discurso de Seregni del 26 de marzo del 71 porque tanto ese como otros links están rotos.
3) Los documentos fundacionales, además de incompletos no están ordenados cronológicamente, lo que contribuye a la confusión sobre las circunstancias históricas de su confección, sobre las grandes contribuciones que contienen, tanto como los límites que su época les impuso. A la vez se encuentran compilados en una suerte de bodoque carente de índice y de claridad gráfica desestimulando su lectura.
4) Creo que es un síntoma más del descuido con que las sucesivas gestiones del FA o sus presidencias han exhibido respecto a algo tan cardinal como su página web y la comunicación y coordinación militante. No es momento de concentrarnos en aspectos internos o estatutarios, pero el cuidado editorial en materia de comunicación, pedagogía y formación y fundamentación política es una conquista cotidiana para una organización de cuadros, de militancia comprometida y convencida, a diferencia de los partidos de electores.
5) En la página de la Radio Centenario (CX 36 AM 1250) de Montevideo los documentos están completos, pero en una mezcolanza con otros tantos del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros, reportajes a protagonistas entre otros textos de interés que no delimitan suficientemente lo frentista de lo partidario.
De forma tal que, ante este panorama, suspendimos momentáneamente el objetivo de continuidad crítica que nos habíamos trazado sobre el documento de la Comisión 1 y nos propusimos mientras tanto hacer una compilación clara, que prescindiendo de la estética permita seguir cronológicamente los documentos fundantes (con excepción de las enmiendas “reglamento de organización” del ́71 hechas en el ́84 porque resulta pertinente concebirlas en su transitoriedad, dado el momento histórico y no como un texto autónomo, cosa que así consignamos en el índice y el documento) no sólo para conocerlos in extenso sino para poder trazar analogías y diferencias con el documento de la comisión que venimos discutiendo.
Esperamos sirva para aclarar algunas cuestiones de próximos debates, tanto como también para que otros comités y compañeros se interroguen por el recorrido histórico de la formulación de principios, valores, propuestas y programas del FA.
El primer aspecto que salta a la vista es que el devenir programático del FA a medida que se fue consolidando la institucionalidad constitucional, tanto como la ejecución de sus políticas en sus 3 períodos de gobierno, contrastan en el plano económico y social con la radicalidad de las medidas concebidas en sus momentos fundacionales y en el período de resistencia a la dictadura, según surge claramente de la compilación realizada. ¿Es esta una expresión sintomática del llamado “Teorema de Baglini” según el cual el grado de responsabilidad de las propuestas de un partido o dirigente político es directamente proporcional a sus posibilidades de acceder al poder, volviéndose por lo tanto cada vez más conservador al acercarse a tal poder? O inversamente, ¿las propuestas programáticas desde la oposición y la lejanía del poder, resultaban irresponsables tanto como las promesas de campaña incumplibles? Sólo algo de eso hay, pero no porque tal teorema sea justo y aplicable a toda dinámica política sino exclusivamente a la que denomino democracia liberal-fiduciaria, que es precisamente la que nos venimos proponiendo debatir, cuestionar y superar propositivamente en nuestros debates. Pero subrayo que sólo algo porque creo que mucho mayor influencia ha tenido el contexto de época. En los años ’70 todas las organizaciones políticas revolucionarias e inclusive reformistas más o menos radicales proponían como mínimo una reforma agraria, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, porque en verdad eran concebidas como medidas no sólo antimperialistas y antioligárquicas, sino como medidas transicionales al socialismo.
Y el FA no sólo no se propone hoy caminar al socialismo en un sentido económico y social radical, sino que tampoco podría hacerlo en soledad, dado el nivel de dependencia, energética, mineral, tecnológica e industrial de su economía.
Sin embargo, la desaparición del objetivo de la reforma agraria es absolutamente preocupante e incomprensible. Es equivalente a una Venezuela que no hubiera nacionalizado el petróleo o una Bolivia sin control de sus recursos gasíferos. La renta agraria es la casi única fuente rentística uruguaya que pervive en el latifundio y con tendencias crecientes hacia el monocultivo. Sin embargo, es justo reconocer la complejidad y magnitud de la tarea por la naturaleza diversificada y extendida de esa renta y la estructura de propiedad sobre la que se asienta. Las dos siguientes medidas, no necesariamente serían indispensables para la administración de un capitalismo con rostro menos salvaje o más humano o con mallas de contención para los marginados y excluidos, o lo que en general se llama estado de bienestar o “welfare state”.
Sin duda, porosamente receptivo de las demandas de la sociedad civil organizada, de los movimientos sociales, a diferencia el plano anterior, avanzó tanto en la lucha como en la obtención y consecución de crecientes libertades civiles (derecho al aborto seguro, libre y gratuito, junto a Cuba el otro país de América Latina, ya que México DF es una ciudad, matrimonio igualitario, marihuana de producción y distribución legal, leyes de discriminación positiva y cupos, etc.). Algo que también es remisible al actual contexto de época.
Lo que resulta inexplicable y sumamente cuestionable es que en materia de concepción de la política, la institucionalidad y la distribución del poder, el FA no ha avanzado un ápice desde la década del ́70, con otro contexto histórico y parece cada vez más conservador, adaptado al régimen y acrítico, y hasta en algún aspecto menor, retrocediendo desde entonces. La referencia del documento a las bases programáticas de la unidad del año ́84, la búsqueda de más documentación y la posterior lectura y compilación de los viejos documentos y su comparación con la propuesta actual me lo confirman taxativamente.
En primer lugar la referencia del parágrafo #31 que nos generó la duda y la curiosidad de buscar la fuente, confirma que tal parágrafo es copia textual de los puntos 1, 2 y 4 en el apartado A) del documento “BASES PROGRAMATICAS DE LA UNIDAD, líneas fundamentales de acción y medidas de emergencia” del 9 de agosto de 1984. No lo citamos porque sería repetir algo ya conocido por nosotros en el debate reciente del comité pero quisieramos subrayar que no nos preocupa en absoluto la copia, ni en términos morales ni políticos. Las instituciones o autores tienen todo el derecho a citarse a sí mismos y es un buen síntoma la perseverancia en las convicciones a lo largo del tiempo. El problema radica en la diferencia de contexto histórico que hace muy poco aconsejable la extrapolación textual. Ese mismo documento, da cuenta claramente el momento histórico en que fue formulado, cuando en el punto 5 reclama “la plena vigencia de la constitución y la legalidad” y ya en el apartado IV “el restablecimiento del estado de derecho” exigiendo sobre el final las siguientes medidas de emergencia inmediatas:
1.“Recuperación inmediata de todas las libertades individuales y políticas, particularmente las que refieren al ámbito sindical. Derogación de los actos institucionales, leyes y decretos represivos, en particular la ley de seguridad del Estado y la jurisdicción militar para los civiles. Desproscripción total de fuerzas políticas y de personas. Plena vigencia de la Constitución”.
2. “Desarticulación del aparato represivo y creación de condiciones para impedir el retorno del autoritarismo al poder”.
3. “Amnistía general e irrestricta para los presos políticos.
4. Dicha amnistía se usará como un instrumento que, conjuntamente con la supresión de los orígenes y las formas de la violencia propios del régimen vigente, permita reintegrar a la convivencia social y política a todos los sectores de la sociedad, a efectos de facilitar el desarrollo normal de la vida nacional. Devolución actualizada de los haberes pagados por los presos políticos por concepto de expensas carcelarias, y levantamiento de todas las restricciones impuestas al respecto.”
5. “Eliminación de los obstáculos vigentes para el retorno de los exiliados, y creación de condiciones económicas y sociales que permitan su reintegro definitivo al país.”
6. “Supresión de toda restricción a los medios de comunicación. Ejercicio pleno de la libertad de información y de expresión del pensamiento.”
7. “Esclarecimiento de la situación de los detenidos desaparecidos.”
8. “Reintegro a sus labores de los destituídos por motivos ideológicos, políticos y gremiales. Reparación de arbitrariedades cometidas.”
9. “Inmediato restablecimiento de la independencia del Poder Judicial.”
10. “Apoyo a las instituciones defensoras de los derechos humanos.”
No sólo mirando la fecha podría deducirse que esa concepción de la institucionalidad y “la democracia deseada” era la respuesta desesperada y un sentido defensiva frente a 11 años del más brutal terrorismo de estado como para traerla textual, naturalizada y sin contextualización alguna al momento y coyuntura actual. Ese documento de bases fue discutido y redactado en el seno de la dictadura aunque ya en su ocaso y obviamente contendrá concepciones y demandas muy mínimas y elementales, producto de la asfixia.
Pero esa concepción limitada y auto restringida no estuvo sólo en el ocaso de la dictadura sino también en los ́70. En el llamamiento a la constitución del FA del ́70 ya se percibe la brutalidad y la asfixia. “Los ciudadanos que suscriben, preocupadospor la grave situación que le ha creado al país la aplicación sistemática de una política cuya regresividad y violencia no ha conocido precedentes en el correr de este siglo, y ante la de la futura instancia electoral, declaran: ”o también las críticas a la manipulación que supone la ley de lemas que la reforma constitucional del ́96 derogó parcialmente con la concesión del ballotage: “(…) el art. 79 de la Constitución oponen a la libre expresión electoral obstáculos que es urgente que los dirigentes de las fuerzas políticas superen, si es que se desea sinceramente instituir a la ciudadanía la auténtica disposición de su destino y evitar que continúe la falsificación de su voluntad. (…) Que estiman indispensable la concertación de un acuerdo sin exclusiones, entre todas las fuerzas políticas del país que se opongan a la conducta antipopular y antinacional del actual gobierno, con vistas a establecer un programa destinado a superar la crisis estructural que el país padece, restituirle su destino de nación independiente y reintegran al pueblo la plenitud del ejercicio de las libertades individuaIes y sindicales.”
Es que justamente también los documentos fundacionales del ́70, 71 y ́72 se dan en un contexto de virtual dictadura conocido popularmente como el “pachecato”, a partir de la asunción del vicepresidente Pacheco Areco en el ́67 luego de la muerte del presidente constitucional Gestido. Gobierno represivo de cuanta movilización o protesta hubiera, organizador de escuadrones de la muerte dedicados al asesinato de militantes populares, facilitador de la intervención de las FFAA en la política, clausurador serial de diarios y prologuista del golpe de estado del ́73 luego de la sucesión por parte del posterior genocida Bordaberry.
Ya en las 30 primeras medidas del ́71 se sostenía en el punto 18 la promoción de una “ley de medios de comunicación que proteja el trabajo nacional, garantice la información objetiva, asegure la defensa de la cultura nacional y la disponibilidad equitativa de espacios para todas las organizaciones políticas, sindicales, culturales y religiosas” frente a la brutal censura imperante.
Y en el punto 1 del apartado IV del documento de las 30 medidas sostiene que “Restableceremos el Estado de Derecho con el levantamiento de las Medidas Prontas de Seguridad y la plena vigencia de las libertades, derechos y garantías constitucionales y legales”.
Concluyendo esta secuencia, es evidente que la concepción de la institucionalidad y los derechos políticos de la ciudadanía en los documentos fundacionales tanto de los años ́70 cuanto del ́84 presentan el mero retorno a la vigencia constitucional, es decir a la democracia liberal-fiduciaria como una inmensa conquista en función del contexto en el que se desenvuelve la vida política de la resistencia y se formulan los textos. No podía ser de otro modo. El mero derecho a reunión y organización, a libre opinión o votación ya podía parecer la conquista del cielo por asalto, con buena parte de los compañeros presos, con desaparecidos y torturados.
Podría concluirse de aquí que esta sería la concepción general de la democracia y la distribución del poder para toda instancia. Pero sin embargo, no es así para las propias filas, lo que desmiente toda presunción de ingenuidad y a la vez hace inexplicable y hasta penosa que la concepción actual resulte tan pobre.
En el documento de compromiso del ́72 en el punto II, cuando se analiza los criterios organizativos de la unidad, se sostiene en el punto B) la idea de mandato imperativo al interior del FA. Precisamente lo que hoy nos proponemos debatir y proponer para la posible reforma constitucional. “La unidad del Frente Amplio exige el respeto estricto a las normas de conducta y disciplina comunes. Ellas comprenden en particular:”
“a) La aceptación y cumplimiento de la Declaración Constitutiva y las Bases Programáticas y la lucha por realizar en la práctica sus postulados así como el acatamiento a este Acuerdo Político y a las resoluciones de los organismos dirigentes.”
“b) La adopción bajo mandato imperativo por parte de los integrantes del Frente Amplio electos y de los que ocupen otros cargos de responsabilidad política, de aquellas resoluciones de los organismos dirigentes que en forma expresa señalen ese mandato. En todos los casos se les dará oportunidad de expresar opinión previamente. La resolución que disponga el mandato imperativo deberá ser adoptada en un organismo integrado por todas las organizaciones políticas componentes del Frente Amplio, dentro de la circunscripción territorial que corresponda.”
Y el punto d) ya sobre la cuestión ética y patrimonial,
d) Una limpia conducta moral, particularmente en lo que se refiere a los dirigentes políticos y a quienes ocupen cargos electivos o de responsabilidad política, los que no podrán acogerse a ningún privilegio y deberán presentar, previamente a la toma de posesión, una declaración jurada abierta de su patrimonio” para luego rematar en el punto III con que “(…) los candidatos del Frente Amplio a cargos de responsabilidad política firmarán un compromiso de renuncia en caso de que las autoridades correspondientes se lo exijan”.
Concluyendo, el FA morigeró o redujo sus exigencias y objetivos programáticos respecto a las propuestas aglutinantes de los años ́70 y ́80, sobre todo en aspectos económicos y sociales. Contrariamente, aggiornó y amplió las demandas y luchas por las libertades cívicas logrando conquistas históricas. Tales recontextualizaciones, inversamente no siguieron idéntico propósito en la esfera conceptual de la política, la distribución del poder, la institucionalidad y la democratización. Por el contrario, no sólo significa un retroceso a la luz del avance histórico sino además respecto a propias concepciones organizativas del ‘72 en pleno pachequismo.
Llamamiento del 7 de octubre de 1970
Montevideo, 7 de octubre de 1970
Los ciudadanos que suscriben, preocupados por la grave situación que le ha creado al país la aplicación sistemática de una política cuya regresividad y violencia no ha conocido precedentes en el correr de este siglo, y ante la oportunidad de la futura instancia electoral, declaran:
1 Que estiman indispensable la concertación de un acuerdo sin exclusiones, entre todas las fuerzas políticas del país que se opongan a la conducta antipopular y antinacional del actual gobierno, con vistas a establecer un programa destinado a superar la crisis estructural que el país padece, restituirle su destino de nación independiente y reintegran al pueblo la plenitud del ejercicio de las libertades individuaIes y sindicales.
2 Que dicho acuerdo debe estar acompañado de una adecuada coordinación que instrumente su disciplina, dirección y control para que la lucha resulte eficaz, en todos los niveles de la acción popular, a fin de hacer realidad el programa propuesto.
3 Que la concertación de tal acuerdo surge como pre-requisito indispensable para enfrentar cualquier instancia electoral, y solamente su existencia y el puntual acatamiento a sus bases programáticas y organizativas abrirán realmente alternativas de poder a las fuerzas populares abocadas a enfrentar la situación de dependencia, acentuada bajo el actual gobierno y por la oligarquía nacional en connivencia con el imperialismo.
4 Que expresan su solidaridad con las gestiones emprendidas para alcanzar un positivo entendimiento de todas las fuerzas populares y que es su decidida voluntad colaborar con los esfuerzos tendientes a lograr el instrumento político adecuado a ese fin.
5 Que la ‘’Ley de lemas” y el art. 79 de la Constitución oponen a la libre
expresión electoral obstáculos que es urgente que los dirigentes de las fuerzas políticas superen, si es que se desea sinceramente instituir a la ciudadanía la auténtica disposición de su destino y evitar que continúe la falsificación de su voluntad.
6 Que exhortan a la ciudadanía a suscribir esta declaración como acto afirmativo de una voluntad unitaria y como apremiante reclamación a los directivos de los partidos de orientación democrática, progresista y antiimperialista, para que plasmen en hechos políticos concretos el deseo de fas fuerzas populares de realizar una política de libertad y bienestar, fundada sobre el esfuerzo productivo de todos los habitantes de la república.
Gral. Dr. Arturo J. Baliñas
Dr. Oscar H. Bruschera
Dr. Luis Alberto Viera
Sr. Héctor Rodríguez
Sr. Germán D’Elía
Esc. Ernesto D. Guerrini
Dr. Carlos Martínez Moreno
Sra. Lila Gonella de Chouhy Terra
Sr. Eduardo Payssé González
Arq. C. A. Herrera MacLean
Dr. Carlos Quijano
Prof. Dr. Eugenio Petit Muñoz
(siguen firmas).
(Fuente: edición propia aunque casi textual del pdf publicado en la página del Frente Amplio: http://www.frenteamplio.org.uy//index.php?Q=articulo&ID=1025 . A diferencia de otros documentos fundacionales, éste llamamiento parece sencillo hallarlo en otras páginas web o documentos partidarios.)
Declaración constitutiva del Frente Amplio del 5 de febrero de 1971
El Movimiento por el Gobierno del Pueblo, lista 99; el Partido Demócrata Cristiano; el Movimiento Blanco Popular y Progresista; el Frente Izquierda de Liberación; el Partido Comunista; el Partido Socialista; el Partido Socialista (Movimiento Socialista); el Movimiento Herrerista lista 58; los Grupos de Acción Unificadora (GAU); el Partido Obrero Revolucionario (Trotskista); el Movimiento Revolucionario Oriental. Y, el Comité Ejecutivo Provisorio de los ciudadanos que formularon el llamamiento del 7 de octubre próximo pasado, reunidos a invitación del Frente del Pueblo, hemos convenido en formular la siguiente declaración política que constituye el primer documento del Frente Amplio:
(Edición propia basada en el muy pobre documento del FA de junio de 1990 que dice ser la reimpresión de 500 ejemplares, compuesto, diagramado o impreso en el Taller de Propaganda del Frente Amplio 6/90 y hallable en http://www.frenteamplio.org.uy//index.php?Q=articulo&ID=1025 . Justamente el que nos motivó a pesquisar, releer y volver a compilar los documentos fundacionales ante la ausencia de prolijidad y curaduría elemental de los textos basales. Puede hallarse también en la página de la radio CX 36 con algo más de legibilidad aunque parece estar ordenado con el mismo descuido que la compilación original del FA. http://www.radio36.com.uy/entrevistas/2004/02/documento2.htm.
DECLARACION CONSTUTIVA
(I). El Gobierno de la Oligarquía
La profunda crisis estructural que el país padece desde hace décadas, su dependencia del extranjero y el predominio de una oligarquía en directa connivencia con el imperialismo, han ido creando, por un lado, hondas tensiones sociales y por otro, un clima de preocupación colectiva sobre el destino mismo de la nacionalidad oriental. Cuando el deterioro económico desembocó en un proceso inflacionario paralizante de toda posibilidad de desarrollo, la oligarquía encontró, en el gobierno actual, un coherente intérprete político de su propia respuesta ante la crisis.
Ambos pretendieron establecer un orden basado en el despotismo; atropellaron las libertades públicas y sindicales; agredieron física y materialmente a la Universidad y a la enseñanza media; empobrecieron a los trabajadores al congelar realmente a los salarios y nominalmente los precios; redujeron la capacidad adquisitiva de los ingresos de funcionarios y empleados, jubilados y pensionistas y vastos sectores de capas medias; asfixiaron a modestos y medianos industriales, comerciantes y productores rurales; paralizaron las fuerzas productivas y desalentaron el trabajo; desmantelaron resortes vitales de la economía nacional como los bancos oficiales, el Frigorífico Nacional, los entes energéticos y los servicios de transporte. Enajenaron progresivamente -por la sumisión a las recetas del Fondo Monetario, por el endeudamiento externo, por la contratación de empréstitos lesivos, por la complicidad en la evasión criminal de divisas- la soberanía del país. Todo ello para mantener intactos los privilegios de una minoría apátrida y parasitaria en alianza con las fuerzas regresivas del poder imperial. La República camina hacia la ignominiosa condición de una colonia de los Estados Unidos.
(II). La resistencia popular
El pueblo lúcido, su clase trabajadora y su juventud estudiantil, los creadores y difusores de la cultura, los partidos políticos progresistas, enfrentaron esa conducta antinacional y antipopular defendiendo la existencia de la nación; por hacerlo sufrieron vejaciones, privaciones. de libertad, destituciones, confiscaciones, proscripciones, torturas y crímenes, cercenamiento de derechos y clausura de órganos de expresión, toda una gama de atropellos que parecían relegados a la oscura peripecia de pasados tiempos. Sangre juvenil y obrera regó las calles, porque la voluntad libertaria del pueblo uruguayo, su dignidad y decoro y ¡acreciente comprensión de las causas profundas de este desorbitado ejercicio del poder, exigía una respuesta que no se amilanó ante la saña represiva y fue forjando, en la dura experiencia de la lucha, las bases de la unidad popular.
(III). Una polarización Inevitable.
La coyuntura histórica conducía a una polarización entre el pueblo y la oligarquía que se hubiera cumplido de cualquier modo, ya que los trabajadores, los estudiantes y todos los sectores progresistas resistieron las imposiciones antinacionales. Pero la regresividad y violencia de la política gubernamental, sin precedentes, en el correr del siglo, ofició como un acelerador en el proceso da enfrentamiento, en la conciencia colectiva de cambios urgentes y profundos, en la necesidad de instrumentar un aparato político capaz de aglutinar las fuerzas populares auténticamente nacionales para agotar las vías democráticas a fin de que el pueblo, mediante su lucha y su movilización, realizara las grandes transformaciones por las que el país entero clama. La unidad política de las corrientes progresistas que culmina con la formación del: Frente Amplio -cerrando un ciclo en la historia del país y abriendo, simultáneamente, otro de esperanza y fe en el futuro, se gestó en la lucha del pueblo contra la filosofía fascistizante de la fuerza.
Y esa unión, por su esencia y por su origen, por tener al pueblo como protagonista, ha permitido agrupar fraternalmente a colorados y blancos, a demócratas cristianos y marxistas, a hombres y mujeres de ideologías, concepciones religiosas y filosofías diferentes, a trabajadores, estudiantes, docentes, sacerdotes y pastores, pequeños y medianos productores, industriales y comerciantes, civiles y militares, intelectuales y artistas, en una palabra, a todos los representantes del trabajo y la cultura, a los legítimos voceros de la entraña misma de la nacionalidad. Porque es un movimiento profundo que enraiza con las puras tradiciones del país, que recoge y venera las construcciones que vienen del fondo de la historia, y tiene, simultáneamente claros objetivos para alcanzar un porvenir venturoso, siente que su vertiente más honda lo enlaza con la esclarecida, insobornable y combatiente gesta del artiguismo.
(IV). Las bases programáticas de la unidad.
En esta dramática circunstancia, conscientes de nuestra responsabilidad y convencidos de que ninguna fuerza política aislada sería capaz de abrir una alternativa cierta de poder al pueblo organizado, hemos entendido que constituye un imperativo de la hora, concertar nuestros esfuerzos, mediante un acuerdo político, para establecer un programa destinado a superar la crisis estructural, a restituir al país su destino de nación independiente y a reintegrar al pueblo el pleno ejercicio de sus libertades y de sus derechos individuales, políticos y sindicales. Un programa de contenido democrático y antiimperialista que establezca el control y la dirección planificada y nacionalizada de los puntos claves del sistema económico para sacar al país de su estancamiento, redistribuir de modo equitativo el ingreso, aniquilar el predominio de la oligarquía de intermediarios, banqueros y latifundistas y realizar una política de efectiva libertad y bienestar, basada en el esfuerzo productivo de todos los habitantes de la República. Expresamos nuestro hondo convencimiento de que la construcción de una sociedad justa, con sentido nacional y progresista, liberada de la tutela imperial es imposible en los esquemas de un régimen dominado por el gran capital. La ruptura con este sistema es una condición ineludible de un proceso de cambio de sus caducas estructuras y de conquista de la efectiva independencia de la nación. Ello exigirá, a su tiempo, la modificación del ordenamiento jurídico-institucional, a efectos de facilitar las imprescindibles transformaciones que procura. Concebimos este esfuerzo nacional como parte de la lucha por la liberación y desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo en general, de la cual somos solidarios, y en particular de la que tiene por escenario a nuestra América Latina, en donde, como hace más de un siglo y medio, la insurgencia de sus pueblos, habrá de desembocar en la segunda y definitiva emancipación.
(V). Declaración y llamamiento
Por los fundamentos expuestos, hemos resuelto:
1Constituir un frente político unitario -Frente Amplio-, mediante la conjunción de las fuerzas políticas y de la ciudadanía independiente que firman este documento, para plantear la lucha de inmediato, en todos los campos, tanto en la oposición a la actual tiranía o a quienes pretendan continuarla, como en el gobierno. Este Frente Amplio está abierto a la incorporación de otras fuerzas políticas que alienten su misma concepción nacional progresista y democrática avanzada.
2 Contraer en este mismo acto, el formal compromiso de establecer un programa común, ceñirnos a él en la lucha fraternal y solidaria colaboración, así como actuar coordinadamente en todos loe campos de la acción política, sobre la base de que atribuimos al pueblo, organizado democráticamente, el papel protagónico en el proceso histórico.
3 Establecer que esta coalición de fuerzas -que no es una fusión y donde cada uno de sus partícipes mantiene su identidad-, ha de estar dotada de una organización con núcleos de base y autoridades comunes, mandato imperativo y demás mecanismos de disciplina que aseguren el cumplimiento efectivo de los compromisos postulados convenidos.
4 Declarar que el objetivo fundamental del Frente Amplio es la acción política permanente y no la contienda electoral; al mismo tiempo afrontará unido las instancias comiciales, con soluciones honestas y claras que restituyan a_ la ciudadanía la disposición de su destino, evitando la actual falsificación de su voluntad. En función de estos principios y objetivos convocamos al pueblo a incorporarse al Frente Amplio y a participar activamente en la lucha y en los trabajos que emprendemos.
Montevideo, febrero 5 de 1971.
REGLAMENTO DE ORGANIZACION
Aprobado por el Plenario Nacional el 16 de marzo de 1971, con las modificaciones resueltas el 24 de abril de 1984.
CAPITULO I
Normas generales
Artículo 1º- El Frente Amplio está formado por los sectores políticos que suscribieron la Declaración Constitutiva del 5/2/71 y por los que posteriormente han adherido al mismo, incorporándose al Movimiento de acuerdo a las reglas provisionales de admisión que se han aplicado hasta el presente, y por lo tanto organismos de base, intermedios y dirección de dicho sector así como los ciudadanos independientes que comparten su Programa y han aceptado sus bases de Acuerdo Político y Organización. El mismo está abierto a la incorporación de otras fuerzas políticas y ciudadanos que alienten su misma concepción nacional, progresista y democrática avanzada.
Artículo 2º- Tanto sus actuales integrantes, como los que ulteriormente se incorporen, gozarán de los derechos y estarán sujetos a las obligaciones previstas en el Programa, el Acuerdo Político y esta estructura organizativa.
CAPITULO II.
De los Órganos
Artículo 3º- Los órganos del Frente Amplio serán los siguientes:
- Organismos de Base
- Intermedios o de Coordinación
- De Dirección y Ejecución
- Tribunales de Conducta Política
Artículo 4º- La Competencia, forma de integración y reglas de decisión de cada uno de estos Organos se prevé en los Capítulos respectivos.
Artículo 5º- Cada uno de ellos podrá establecer libremente organismos auxiliares y dependientes que actuarán bajo su respectiva jurisdicción según lo señalen las necesidades y conveniencias del Movimiento.
CAPITULO III
De los Organismos de Base
Artículo 6º- Los organismos de base del Frente Amplio (Comités del Frente) son los que se constituyen por la reunión de los adherentes al mismo de un determinado lugar.
Artículo 7º- Habrá dos clases de Comités del Frente: de nucleación territorial y de nucleación por centro de actividad (centro de trabajo, estudios, etc.).
Artículo 8º- Son tareas de los Comités del Frente:
a) La difusión del Programa del Frente Amplio
b) Buscar en su radio de acción la integración del mayor número de fuerzas posibles
c) Participar en las tareas centrales que le sean encomendadas.
d) Organizar la participación del comité en la tarea y objetivos inmediatos que se dé.
e) Formular recomendaciones a los organismos de coordinación y dirección del Movimiento.
Artículo 9º- Los Comités del Frente se constituirán en forma amplia, convocando a todos los adherentes del Frente Amplio del respectivo lugar, sin distinción alguna por su participación organizada en cualesquiera de los sectores políticos que integran el Frente o por su condición de Independientes.
Artículo 10º- Cualquier ciudadano podrá adherir e incorporarse a los Comités del Frente y participar en sus asambleas con voz y voto a condición de pertenecer al barrio o centro de actividad donde se nuclea el Comité y de aceptar el Programa, el Acuerdo Político y la disciplina interna del Frente.
Artículo 11º- Se llevará un registro de integrantes del Comité, debidamente ordenado y actualizado, a cargo de la Mesa Ejecutiva del Comité.
Artículo 12º- El órgano resolutivo del Comité será la Asamblea donde podrán ejercer el voto todos los adherentes que tengan 10 días de inscriptos. Esta disposición rige a los 30 días de constituído cada Comité.
Artículo 13º- La Mesa Ejecutiva se designará por la Asamblea del Comité asegurando la máxima representatividad y eficacia. Todos los grupos políticos, y también los ciudadanos independientes, tendrán derecho a proponer su representación en la Mesa por el integrante del Comité que entiendan conveniente. La Asamblea del Comité podrá, asimismo, objetar por razones fundadas la participación de un ciudadano en su Mesa Ejecutiva y se estará a lo que la Asamblea resuelva. Si tal objeción se produjese, el cuestionado, o su grupo político, podrán apelar ante los organismos de coordinación y dirección superior. Nadie podrá pertenecer a la vez a la Mesa Ejecutiva de dos o más Comités de Base, debiendo optar por uno de ellos en caso de ser electo en más de uno. La Mesa Ejecutiva deberá comunicar su constitución a los organismos de coordinación que corresponda.
CAPITULO IV
De los Organismos Intermedios o de Coordinación
Artículo 14º- Los Organismos Intermedios o de Coordinación serán los encargados de desarrollar sectorial o territorialmente la organización del Frente Amplio efectuando la intermediación entre sus respectivos organismos de base y la Dirección Nacional del Movimiento.
Artículo 15º- A los Organismos Intermedios sectoriales, o especializados en directa coordinación con la Dirección Nacional, les compete desarrollar nacionalmente la organización del Frente Amplio por lo menos en los sectores: de Juventud y Femenino.
Artículo 16º- Los Organismos Intermedios territoriales son:
a) Los Plenarios y Mesas Ejecutivas Departamentales.
b) Las Coordinadoras zonales.
Artículo 17º- A los Plenarios y Mesas Ejecutivas Departamentales les compete:
a) Planificar la acción política del Frente para el departamento.
b) Coordinar las iniciativas de las Coordinadoras Zonales y de los Comités del Frente.
c) Coordinar la acción de las Coordinadoras Zonales y de los Comités del Frente en su departamento.
d) Actuar como órgano de apelación con respecto a los conflictos que se originen en el seno de las Coordinadoras Zonales y de los Comités del Frente. En caso de ser necesaria una nueva apelación el órgano correspondiente será la Dirección Nacional.
Artículo 18º- Los Plenarios y Mesas Ejecutivas Departamentales estarán integrados, por acuerdo político, en la forma más amplia y representativa de las realidades políticas de cada lugar.
Artículo 19º- Las Coordinadoras Zonales son órganos consultivos y de coordinación a quienes compete:
a) La coordinación de las tareas de los Comités de la zona.
b) Recoger y canalizar las iniciativas de los Comités de la zona.
Artículo 20º- Las Coordinadoras Zonales se integran con delegados representativos de la realidad política de la zona designados por los organismos departamentales y una delegación de cada Comité del Frente de la Zona.
Artículo 21º- En la medida que el desarrollo del Frente lo exija, los organismos podrán constituir, a su vez, nuevos organismos de intermediación a los efectos de:
- La máxima eficacia en el desarrollo de sus tareas.
- Recoger y canalizar las iniciativas de los organismos de Base permitiendo una mayor progresiva incidencia de los mismos en el desarrollo del Frente.
CAPITULO V.
De los Organos de Dirección y Ejecución
A) DEL PLENARIO
Artículo 22º- El Plenario es el Organo de Dirección Política del Frente Amplio, estará integrado por:
- Todas las organizaciones políticas, sin exclusiones, integrantes del Frente Amplio, de acuerdo a lo expresado en el Art. 1º y en las condiciones del Art. 28 o del Inc. “e” del Art. 23.
- El Presidente y el Vicepresidente del Frente Amplio.
- Tres ciudadanos no representantes de grupos políticos electos, los titulares y sus suplentes por acuerdo unánime de éstos.
Artículo 23º- Es de competencia del Plenario:
a) Aprobar los planes generales de acción política del Frente Amplio, tanto a corto como a largo plazo y tratar las directivas en el común trabajo político, tanto en la oposición como en el gobierno.
b) Decidir sobre las enmiendas, complementaciones, desarrollo e interpretación del programa cuyas bases fueron aprobadas en la reunión del 17 de febrero de 1971, así como aprobar el Plan de Gobierno del Frente Amplio.
c) Decidir sobre las enmiendas, complementaciones, desarrollo e interpretación del Acuerdo Político del Frente Amplio.
d) Aprobar, modificar, sustituir o ampliar la estructura organizativa del Frente Amplio que se establece en este Reglamento. Es de su incumbencia definir los órganos, su integración, competencias, relaciones recíprocas y reglas para la formación de la voluntad de cada uno de ellos.
e) Decidir sobre la admisión de nuevos grupos políticos y establecer los requisitos y condiciones de la misma.
f) Decidir sobre la exclusión de los grupos políticos adheridos y establecer los requisitos, procedimientos y garantías para resolverla.
g) Determinar y proclamar los candidatos comunes del Frente Amplio a la Presidencia y Vice Presidencia de la República y a la Intendencia Municipal de Montevideo.
h) Aprobar el Plan de Movilización Electoral del Frente.
i) Ejercer el contralor de la gestión de la Mesa Ejecutiva y expedir las directivas que estime convenientes para la dirección política del Movimiento.
Artículo 24º- El Plenario estará presidido en forma rotativa por los representantes de los grupos políticos adheridos.
Artículo 25º- El Plenario tendrá quórum para sesionar cuando se encuentren presentes la mitad más uno de los grupos políticos adheridos cuyos votos computados en la forma establecida en los artículos siguientes, aseguren una mayoría no inferior a la mitad más uno del total de los votos del Plenario.
Artículo 26º- Como norma general se agotarán las formas de lograr acuerdo unánime en todos los temas que no sean de simple procedimiento. Dicha unanimidad será obligatoria en lo que tiene que ver con la modificación de las Bases Programáticas (Inc. “b” del Art. 23) y del Acuerdo Político (Inc. “c” del
Art. 23) una vez que este último sea concluído. Es admisible la abstención y en ese caso la resolución será válida y obligatoria, incluso para los que no la hayan votado.
Cuando por 6 (seis) votos se califique de fundamental una cuestión en discusión en el Plenario, la misma quedará, automáticamente postergada por 36 horas a los efectos de que, en dicho lapso, se busquen soluciones de acuerdo.
Vencido el plazo el Plenario volverá a reunirse. De persistir las diferencias, el asunto en cuestión se entenderá rechazado cuando existan por lo menos 13 (trece) votos de organizaciones políticas por la negativa. Se acuerda que los agrupamientos formados por la lista 99 y el Partido Demócrata Cristiano, por el Partido Comunista y el Frente Izquierda de Liberación y por el Partido Socialista, los GAU y el Movimiento Revolucionario Oriental, tendrán al solo objetivo del veto, diez votos cada uno.
Esta norma es sin perjuicio de las que en este reglamento establecen mayorías especiales.
Artículo 27º- Las decisiones del Plenario adoptadas dentro de sus competencias y con sujeción a los requisitos formales establecidos en este Reglamento son obligatorias para todos los grupos y ciudadanos adheridos al Frente Amplio.
Artículo 28º- Las votaciones del Plenario se efectuarán por delegaciones, excepto el caso de los ciudadanos Independientes.
A esos efectos los partidos y grupos adheridos contarán cada uno de ellos el número de votantes y delegados que a continuación se detalla:
- PRESIDENTE Y VICEPRESIDENTE DEL FRENTE AMPLIO: 1 voto cada uno.
- AGRUPACION BATLLISTA PREGON “JULIO CESAR GRAUERT”: 6 votos y hasta 6 delegados.
- FRENTE IZQUIERDA DE LIBERACION: 6 votos y hasta 6 delegados.
- GRUPOS DE ACCION UNIFICADORA: 2 votos y hasta 2 delegados.
- MOVIMIENTO DE ACCION NACIONALISTA: 2 votos y hasta 2 delegados.
- MOVIMIENTO POPULAR FRENTEAMPLISTA: 6 votos y hasta 6 delegados.
- MOVIMIENTO POR EL GOBIERNO DEL PUEBLO (lista 99): 6 votos y hasta 6 delegados.
- NUCLEOS DE BASE FRENTEAMPLISTAS: 1 voto y 1 delegado.
- PARTIDO COMUNISTA: 6 votos y hasta 6 delegados.
- PARTIDO DEMOCRATA CRISTIANO: 6 votos y hasta 6 delegados.
- PARTIDO SOCIALISTA: 3 votos y hasta 3 delegados.
- PARTIDO SOCIALISTA (MOVIMIENTO SOCIALISTA): 3 votos y hasta 3 delegados.
- UNION POPULAR: 3 votos y hasta 3 delegados.
- CIUDADANOS NO REPRESENTANTES DE GRUPOS POLÍTICOS (Art. 22, Inc. 3): 3 votos y hasta 3 delegados.
Artículo 29º- Cada sector político podrá sustituir libremente a sus representantes en el Plenario, previa comunicación a la Mesa del mismo.
Artículo 30º- El Plenario se reunirá ordinariamente una vez por semana y extraordinariamente en las siguientes circunstancias:
- A citación de la Mesa Ejecutiva.
- A pedido del Presidente o del Vicepresidente del Frente Amplio.
3) A pedido de 3 de las organizaciones políticas del Frente Amplio que, a su vez, sumen por lo menos cuatro de los votos del Plenario según lo establecido en el Art. 28.
Los ciudadanos independientes en conjunto se considerarán como una organización a los efectos de este literal. A estos efectos no se computarán más que los votos de las organizaciones políticas.
En estos casos, el Plenario deberá ser citado por el Presidente de Turno dentro de las 48 horas hábiles siguientes a la recepción de la solicitud.
Artículo 31º- El orden del día del Plenario será confeccionado por la Mesa Ejecutiva. Los integrantes del Plenario podrán solicitar la inclusión de puntos en la misma hasta 48 horas antes de la fecha de reunión, solicitud que no podrá ser denegada. El orden del día se comunicará a sus integrantes con no menos de 24 horas de antelación. El Plenario deliberará y resolverá sobre los puntos incluídos en el orden del día.
Para tratar un asunto no incluído, deberá declararse que tiene carácter de grave y urgente, por 2/3 de votos.
B) DE LA MESA EJECUTIVA
Artículo 32º- Existirá una Mesa Ejecutiva encargada de llevar a la práctica las decisiones del Plenario y de adoptar todas aquellas providencias que permitan ejecutar y realizar los planes de acción, movilización y decisión del Movimiento.
Artículo 33º) Compete a la Mesa Ejecutiva, ajustándose a las directivas emanadas del Plenario:
- Tomar las decisiones necesarias o convenientes para ejecutar los planes de acción política del Frente, realizar las gestiones, efectuar las declaraciones, promover la movilizaciones y coordinar el funcionamiento de los diversos órganos a fin de impulsar la presencia militante y combativa del Frente en todos los aspectos de la vida política nacional, incluso la electoral.
- Administrar los recursos de que disponga el Frente, autorizar gastos y realizar inversiones y establecer los métodos o procedimientos de obtención de los mismos.
- Orientar o diagramar la propaganda del Frente a nivel nacional y suprasectorial. De todo ello dando cuenta al Plenario y estando a lo que éste disponga.
Artículo 34º- La Mesa Ejecutiva se integrará con los siguientes miembros.:
a) El Presidente del Frente Amplio, actuando como alterno El Vicepresidente del Frente Amplio.
b) Un delegado de cada uno de los siguientes grupos políticos: Agrupación Batllista Pregón “Julio César Grauert”, Frente Izquierda de Liberación, Movimiento Popular Frenteamplista, Movimiento por el Gobierno del Pueblo (lista 99), Partido Comunista y Partido Demócrata Cristiano.
c) Un delegado designado por el agrupamiento formado por el Partido Socialista, los GAU y el Movimiento Revolucionario Oriental que se designará por acuerdo entre los tres.
d) Un delegado designado por el agrupamiento “Patria Grande”, formado por el Movimiento de Acción Nacionalista y la Unión Popular, que se designará por acuerdo entre los mismos.
Artículo 35º- Los delegados por sectores políticos en la Mesa Ejecutiva tendrán sus suplentes, que los sustituirán por el régimen de suplencia automática.
Artículo 36º- La Mesa Ejecutiva será presidida por el Presidente del Frente Amplio o por el ciudadano que, a propuesta de éste, designe el Plenario.
Artículo 37º- La Mesa Ejecutiva tendrá quórum para sesionar con la mitad más uno de sus integrantes.
Artículo 38º- La Mesa Ejecutiva sesionará regularmente, de acuerdo al reglamento de funcionamiento que ella misma se dictará, en lo que no esté previsto en estas normas.
CAPITULO VI.
De los Tribunales de Conducta Política
Artículo 39º- Los organismos que juzgarán en su caso la conducta política de un ciudadano o de una organización adherida al Frente Amplio serán los órganos de Dirección Nacional.
Artículo 40º- Se creará, no obstante, un órgano encargado de recoger, en un plazo no mayor de 15 días, toda la información pertinente y elevarla a los órganos de Dirección Nacional. En tal caso, el órgano en cuestión adjuntará a su informe los descargos del ciudadano o la organización política cuya conducta política se juzgue.
Es competencia de este órgano el asesoramiento a la Dirección Nacional en todo lo referente al cumplimiento del Acuerdo Político por parte de los ciudadanos y organizaciones políticas.
Artículo 41º- Este órgano estará integrado por cinco ciudadanos adherentes al Frente Amplio, que no pertenezcan a ninguna de las organizaciones políticas y conciten el acuerdo unánime de las mismas.
CAPITULO VII
De la modificación de estas Bases
Artículo 42º- La estructura organizativa propuesta en estas bases podrá ser modificada por resolución expresa del Plenario.
DISPOSICION TRANSITORIA
Artículo 43º- Los ciudadanos a que hace referencia el Art. 22, Inc. 3, serán el doctor Carlos Quijano y el general Víctor M. Licandro.
Montevideo, 24 de abril de 1984.
RESOLUCIONES DEL PLENARIO NACIONAL DEL FRENTE AMPLIO REFERENTES AL REGLAMENTO DE ORGANIZACIÓN.
Resol. 11/01 del 1º de junio de 1984
De acuerdo con lo previsto en el Inc. E del art. 23 del Reglamento de Organización el PLENARIO NACIONAL DEL FRENTE AMPLIO ha dispuesto reglamentar el funcionamiento de los grupos, movimientos o partidos admitidos en la coalición, del modo siguiente:
Art. 1º- Durante los primeros seis meses a partir de la admisión, ésta lo será en carácter provisional.
En dicho lapso, por mayoría absoluta de votos integrantes del Plenario Nacional se podrá revocar la admisión. Transcurrido dicho plazo sin pronunciamiento se entenderá que se ha operado la incorporación plena al Frente Amplio y, por consiguiente, al ejercicio de todos sus derechos y obligaciones.
Art. 2º- En el plazo indicado en el artículo anterior los grupos, movimientos o partidos admitidos provisionalmente podrán incorporarse al trabajo del Frente Amplio en todos los niveles de su actividad, con la salvedad de que en los organismos de dirección -Plenario Nacional- lo harán solamente con voz pero sin voto. Vencido el plazo, pasarán a tener en él un voto, salvo que el Plenario determine un número mayor.
Art. 3º- Por la mayoría prevista en el Art. 1º se podrá prorrogar el carácter provisional de la admisión por otro plazo de seis meses como máximo. En este caso, durante dicha prórroga no regirá la limitación prevista en el Art. 2º.
Art. 4º- A los efectos de esta reglamentación no será aplicable en lo pertinente el procedimiento previsto en el Art. 26 del Reglamento de Organización.
Art. 5º. Esta reglamentación regirá a partir del 1º de junio de 1984. La exclusión de los grupos políticos adheridos a que refiere la letra F del Art. 23 se regirá por las normas reglamentarias correspondientes.
Resol. 14/01 del 1º de junio de 1984
El Plenario Nacional del Frente Amplio resuelve dar ingreso al Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) a partir del 12 de junio de 1984 y de acuerdo a la Reglamentación del Inc. E del Art. 23 del Reglamento de Organización.
EL PUEBLO UNIDO (DISCURSO DE SEREGNI)
Explanada Municipal, 26 de marzo de 1971
Ciudadanos; ciudadanos presentes y ciudadanos de todo el país:
Nunca nuestro país presenció un acto como éste. Jamás hubo un acto político de esta envergadura.
Esto es el Frente Amplio. Pero cabe preguntamos:
¿Cómo y por qué ha sido posible el Frente Amplio? ¿Cómo surgió este incontenible movimiento popular que tardó tanto en nacer y ha sido tan rápido en propalarse? Tiene que haber profundas razones que lo expliquen. ¿Es que acaso es como dicen nuestros detractores, una suma de retazos ? No, ésta es una observación frívola, superficial, que demuestra muy escaso entendimiento de lo que hoy sucede en nuestro país. Pero eso también merece una explicación.¿Es que es acaso una corriente popular que busca como cuestión de vida o muerte, en las dramáticas circunstancias que vive el país, nuevos cauces, cauces nuevos que salten por encima de viejas y anacrónicas estructuras partidarias que ayer fueron potentes y configuradoras del Uruguay y que hoy se debaten en la incapacidad y una inepcia huérfanas de toda vida arraigada en el pueblo?
I. Una necesidad popular y colectiva
Todas esas son interrogantes que debemos contestarnos, y para ello hay un solo medio posible: analizar de frente la realidad nacional, buscar las causas que generan estos hechos ya irreversibles. Esta multitud que está aquí, que aquí se ha congregado, esa multitud que se mueve a lo largo y a lo ancho de todo el país, porque somos concientes que estamos abriendo una nueva época en la vida del Uruguay: Sabemos que el Frente Amplio abre una etapa histórica en la vida de nuestra sociedad. Porque el Frente Amplio no es una ocurrencia de dirigentes políticos; el Frente Amplio es una necesidad popular y colectiva del Uruguay. Es un hecho colectivo, con razones colectivas, porque las resoluciones individuales de todos nosotros, tienen causas sociales y tienen metas sociales, porque tienen que ver con el destino entero de la sociedad uruguaya. Tampoco el Frente Amplio es una resolución circunstancial de partidos o grupos políticos; por el contrario, ellos han interpretado una exigencia que estaba en la calle; han dado forma y cuerpo a un sentimiento y a una urgencia de todo nuestro pueblo. Por eso el Frente Amplio desencadenó tan rápidamente este movimiento popular de adhesión, de participación y de militancia. Porque interpreta una necesidad objetiva de nuestra sociedad. Son éstos, y éste de hoy los primeros pasos, pero son pasos de gigante; hoy tiene el Frente Amplio su bautismo en la calle, en la multitud, en ustedes, en un movimiento político sin precedentes en el país y que tiene la estatura del Uruguay entero. Estos son los primeros pasos porque el resto de los que vamos a dar los daremos con los zancos del pueblo y con la inteligencia del pueblo.
Pero veamos más de cerca las razones que condujeron a la creación poderosa del Frente Amplio. Siempre es bueno reflexionar, sobre lo que estamos haciendo, para ubicarnos con justeza, para saber los caminos que estamos recorriendo, para obrar con pleno conocimiento.
II. La sangría emigratoria
¿Cuál es la situación actual del Uruguay? ¿Cuáles son los rasgos más notorios de lo que nos está pasando? Ante lodo, un hecho hiriente y brutal aunque sea el más silencioso. El Uruguay, nuestro Uruguay se ha transformado en un país de emigración. Los uruguayos emigran. Emigran por miles y por miles. Y se van porque su país no les ofrece posibilidades, porque no pueden vivir y trabajar aquí.
El que emigra, el que se destierra a sí mismo, es un ser que ha perdido la confianza en las posibilidades de vida que le ofrece su comunidad. Es un desesperanzado del Uruguay, de un Uruguay que hasta hace 30 o 40 años recibía con hospitalidad el aporte de hombres y de familias venidas de otros países que llegaban acá a buscar la esperanza para encontrar un lugar de trabajo y para formar un hogar. Eso era antes, hace 30 o 40 años y ahora es al revés, son los uruguayos quienes deben salir fuera de fronteras para encontrar ahí esperanza, trabajo y hogar. Esa sangría emigratoria es responsabilidad directa de la oligarquía y del gobierno. Es una violencia sobre el país, una violencia tan terrible como las muertes en la calle, que también hemos soportado. La oligarquía no quiere modificar la estructura económica del país, la estructura económica que la beneficia, aunque sea a costa de transformamos en un país de emigrantes.
Pero hay emigrantes, porque hay desocupación, porque los salarios no alcanzan para sostener dignamente una vida y así perdemos lo mejor de nuestra gente, lo mejor en edad, lo mejor en energía; técnicos, profesionales, obreros especializados, nuestro capital más precioso que es el capital humano. Insisto en esto porque es un síntoma y un símbolo de nuestra situación. La emigración es el peor juicio sobre un régimen económico y social, es el peor juicio sobre un gobierno. Pero otro aspecto de esta desocupación que desbasta al país, otro aspecto de la falta de horizontes es el drama de nuestra juventud. Una juventud que siente día a día la angustia de sus mayores, perpleja por el deterioro del país, que no encuentra salida, porque se le cierran todos los caminos, porque se le amputa el futuro. Por eso nuestra juventud manifiesta, a todos los niveles, su justa desconformidad. Porque no se pueden embretar sus ansias de vivir y sus ansias de crear. Por eso, nuestra juventud, porque no tiene caminos individuales se politiza y se radicaliza. Y el régimen responde con sanciones y con represión. El régimen reconoce con ello que es él, el régimen, el que no tiene futuro. Y a la desocupación, a salarios reales cada vez más reducidos, que sólo favorecen a un pequeño grupo oligárquico, se agrega un proceso de intensa extranjerización de nuestros recursos, de endeudamiento externo que nos ahoga y que compromete nuestro futuro. Las clases medias urbanas y la clase obrera, los jubilados, esa legión tan mentada, pero tan olvidada, las clases medias rurales y los asalariados rurales son las grandes víctimas de la política económica actual. Quiebras y concordatos, paralización de industrias, especulación, esto es el síntoma de los últimos tiempos.
¿Cómo no van a agudizarse las tensiones sociales? ¿Es que alguien puede creer que con Medidas Prontas de Seguridad, con un estado policial, va a solucionarse la inseguridad que hoy afecta a todo el país, la inseguridad de los productores y de los trabajadores? Porque la nuestra es una inseguridad global, que afecta a todos los ámbitos de la vida. Se limitan las libertades públicas, desaparece la libertad de prensa, ocurren encarcelamientos masivos sin justificación alguna, se ataca con ensañamiento a la enseñanza tanto a nivel universitario como secundario.
Todo eso lo saben ustedes muy bien, porque además lo sintieron y lo están sintiendo en carne propia. El país vive una situación de violencia como no conoció desde la época de las guerras civiles. Es si la crisis más profunda de la historia del país. Y de eso debemos tener muy clara conciencia porque estamos en tiempo de decisión.
Todos estos síntomas son reflejo de la realidad que vivimos. Pero veamos ahora qué es lo que se ha intentado en los últimos tiempos. Constatemos el fracaso de lo que se ha intentado y expongamos el camino nuevo que pretende el Frente. Así veremos también el tránsito que explica la formación del Frente Amplio. Para saber dónde estamos hay que conocer de dónde venimos. Es necesario examinar las políticas fundamentales que intentó el país, para determinar con claridad la razón fundamental de sus fracasos, para tomar las cosas desde las raíces que es la única forma de poder enderezarlas.
III. Dos etapas de frustración
Seremos muy breves. En los últimos 25 años, desde el término de la Segunda Guerra Mundial, pueden distinguirse dos etapas diferenciadas, dos políticas económicas distintas. La primera, que comienza al término de la SGM y se clausura en el año 1958, corresponde al esfuerzo por industrializar al país. La segunda que va desde el año 1958 al año 1964, parece animada por el intento de fortificar nuestra agropecuaria. Esos dos enfoques sucesivos y distintos, terminaron los dos en callejones sin salida, con características distintas, con enfoques distintos, no lograron renovar y movilizar creativamente al país.
¿Por qué no tuvieron salida? ¿Por qué se frustraron? En la última instancia la contestación es muy sencilla: las dos vías tomadas no enfrentaron el obstáculo decisivo para el desarrollo nacional, y ese obstáculo es la oligarquía, es decir, la trenza bancaria terrateniente y de intermediación exportadora, el grupo social que domina y acapara la tierra, el crédito, los canales de comercialización de nuestros productos. Sus centros de poder siguieron intactos, determinando nuestra economía, estrangulando al país, beneficiándose de las energías de nuestro pueblo, apropiándose y desviando el esfuerzo nacional.
En la primera etapa, cuando la prosperidad de la postguerra, en la fase ascendente de la etapa industrializadora, las masas urbanas participaron de un nivel de vida que llenaba sus necesidades mínimas. No parecía vital entonces profundizar la lucha.
En la segunda etapa, cuando se reviene el proceso sobre una vía ruralista, las clases medias rurales tuvieron un momento de ilusión, creyeron que se abrían nuevos horizontes. Pero tampoco fue así. Los precios fueron absorbidos por la inflación, por la trenza bancaria exportadora y latifundista. El país siguió estancado y el deterioro siguió avanzando. Porque está claro, los grupos dominantes están ligados a poderosos intereses extranjeros, son la expresión interna de nuestra dependencia de las grandes potencias capitalistas, de esas potencias que nos fijan precios, que nos imponen términos de intercambio adversos. Así, en los últimos años, se agudizó el endeudamiento externo y las ataduras al Fondo Monetario Internacional.
Es entonces la realidad urgente, el empobrecimiento colectivo, lo que obliga a enfrentar de una buena vez a la rosca que nos aprieta. La disyuntiva de hoy es muy clara: o la oligarquía liquida al pueblo oriental, o el pueblo oriental termina con la oligarquía.
Esa es la radicalización política de hoy; ésa es la expresión de la realidad que vivimos: un país empobrecido y empobreciéndose no puede seguir con soluciones de medias tintas. No hay “mejorales” para el cambio. El último intento del viejo Uruguay para encontrar una salida de “medias tintas” fue la elección del General Gestido. En unos pocos meses se intentaron lodos los caminos y no se recorrió ninguno. Es que no era un problema de buena voluntad y Gestido quemó su vida en un esfuerzo imposible y entonces, ¿qué pasó?, entonces fue la oligarquía la que resolvió radicalizarse, la que quiso terminar con las “medias tintas”, porque únicamente podía mantenerse transfiriendo lodo el peso de la crisis sobre el pueblo. Así vino el gobierno del Señor Pacheco y las Medidas de Seguridad como un régimen permanente.
Y vinieron los últimos tiempos. Los políticos blancos y los políticos colorados quedaron relegados y la oligarquía tomó directamente el gobierno. Esto nunca había sido tan visible, tan descarnado y tan claro. Los grupos económicamente dominantes estaban dispuestos a todo para reducir al pueblo oriental y se abrió así una era de violencia, la que estamos viviendo. La violencia comenzó desde arriba. La estructura de dominación oligárquica quedó al desnudo; decretó que era la “hora del garrote” y, como siempre, cínicamente, culpó del desorden a las masas estudiantiles y a las masas obreras.
IV. Medidas de seguridad para mantener intacto el privilegio
Hubo acá un cambio fundamental, cualitativo. No se buscó una modificación del campo económico: no se propuso un nuevo modelo para el desarrollo. Las transformaciones se centraron en el campo político y en el campo social. Para mantener intactas las estructuras del poder económico, para mantener los privilegios de la oligarquía, era necesario terminar con el régimen de libertades
públicas y con el régimen de seguridades sociales. La congelación de salarios y las Medidas de Seguridad provocaron la polarización social. La clase media y la clase obrera se vieron diezmadas económicamente. Pero, además, se las marginalizó, se las dejó al costado del camino. Este proceso, que se acompaña de un Poder Ejecutivo que consolida su primacía total sobre el Poder Legislativo, está ligado necesariamente a la descomposición de los partidos tradicionales.
¿Por qué? ¿Qué es lo que ha pasado con esas dos grandes fuerzas históricas de los partidos tradicionales? ¿Qué se ha hecho de sus sectores más populares?
Vale la pena analizar esto, porque está en la médula de la existencia política uruguaya. Y esto también es muy fácil de entender. Siempre hubo, dentro de cada uno de los partidos tradicionales, un ala conservadora y un ala popular, y en las ultimas décadas la mayoría, el control de cada partido, lo tuvieron los sectores más populares. Pero los partidos tradicionales fueron siempre un compromiso entre el pueblo y la oligarquía. Pero ahora, ya no pueden serlo más. La oligarquía controla totalmente a ambos partidos, porque no tiene otro partido que contra el pueblo, y el pueblo ya no tiene lugar en los viejos lemas.
Este es el hecho actual de relevancia histórica. Los hombres progresistas y populares del Partido Colorado y del Partido Nacional, de clara y firme militancia política, que quieren ser fieles a su pueblo, comprendieron que tenían que romper el cascarón vacío de los viejos lemas y unirse con las otras fuerzas populares y progresistas, que ya no importan los cintillos; que no son válidas las vallas con que quisieron separarnos, que la única línea divisoria está entre quienes quieren mantener un orden como el actual, un régimen caduco, opresor, antipopular, y aquellos que desean los cambios que el país exige; que de un lado está la oligarquía blanca y colorada, y del otro lado el pueblo, blanco, colorado, demo-cristiano, comunista, socialista, independientes. Esa es la verdad y ésa es la definición de la hora actual.
V. El Frente Amplio heredero de la tradición artiguista
Es por esto que el Frente Amplio no es una simple suma de partidos y de grupos; es la. nueva conciencia que levantará un nuevo Uruguay. Aquí está el pueblo, que no ha perdido la fe ni en si mismo ni en el destino del país. Nunca se abrió un cauce tan ancho para la unidad popular como en estos momentos. Nunca, salvo con Artigas. También junto a él el pueblo oriental se unió, para enfrentar a la oligarquía y al imperialismo de la época. Y hoy volvemos a lo mismo. Por eso el pueblo, por eso el Frente Amplio es el legitimo heredero de la tradición artiguista y toma sus banderas y su ideario.
Y no es que cada ciudadano, que cada grupo o partido pierda u olvide sus tradiciones partidarias. Las guarda y las cuida celosamente, porque esas tradiciones sirvieron para construir el Uruguay, pero las integra y las une en un sólo haz, porque la fuerza del Frente Amplio está en que asume las mejores tradiciones uruguayas para construir un Uruguay mejor.
Hoy, lo artificial es el lema colorado y el lema blanco. Están vacíos de contenido, no representan verdaderos partidos, están caducos, inmóviles, porque han perdido a su pueblo. Cumplieron ya su etapa en la historia del país y esto lo sabe el régimen, esto lo sabe la oligarquía, por eso apela a la fuerza. Tiene miedo a la libertad de expresión. Por eso cierra diarios, intentando clausurar conciencias.
Nuestra decisión es otra. El Frente Amplio nace del pueblo y se nutre con el pueblo, del pueblo que no perdió las esperanzas en el destino del Uruguay. Por eso estamos aquí, porque al pueblo oriental no lo doblega el despotismo, porque somos empecinados, y nos reunimos en la calle porque la calle es nuestra. Y esta manifestación, este acto, como nunca conoció el país otro similar, es la manifestación rotunda de la única fuerza, verdaderamente democrática que existe en el país, porque el Frente Amplio es la única salida histórica para el Uruguay, porque es la única fuerza que puede asegurar la pacificación que todos ansiamos.
Es el pueblo conciente de su destino, seguro de su decisión. Es el último, el definitivo intento del Uruguay para buscar salidas legales, democráticas, pacificas. Somos el Frente Amplio una afirmación pacifica; pero no nos dejaremos trampear nuestro destino.
No queremos la violencia, pero no tenemos miedo a la violencia. Nosotros no queremos ni el caos ni el desorden. El régimen actual no es el orden, sino el “desorden establecido”. Nosotros sí queremos cambios radicales en la vida económica y social del país. Son los que no quieren cambiar las cosas, los agentes de la violencia y los agentes del desorden.
Tenemos confianza en nuestras propias fuerzas; tenemos claridad en nuestros propósitos; tenemos fuerza de pueblo e ideas de pueblo, para el pueblo. Y bien: ¿qué se propone el Frente Amplio? ¿Cuáles son sus objetivos principales?
¿Cómo determina sus metas y los instrumentos para alcanzarlas? El Frente Amplio comenzó por elaborar una base programática común, por definir sus objetivos a alcanzar. Estos han tenido amplia difusión, y la tendrán más todavía. Todos ustedes las conocen. Hasta se nos hizo una crítica que es finalmente un elogio. La “gran prensa” dijo que las ideas que presentamos no eran nuevas, que ya eran conocidas. ¡Claro que sí! el pueblo ya sabe lo que necesita. Lo que hizo el Frente fue recoger las ideas del pueblo. La gran diferencia es que nuestras bases programáticas no son bases de enganche electoral, son las ideas que queremos realizar y que vamos a realizar.
VI. Qué se propone el Frente Amplio
Las bases programáticas son públicas y todos las conocen. Pero quiero fijarsu orientación, el espíritu que las anima. Ante todo, el punto de partida, el criterio rector, y ése no puede ser otro que el hombre uruguayo, que es el capital más precioso de que disponemos. No es secreto para nadie, no es falso patrioterismo el afirmar que el Uruguay tiene uno de los niveles culturales más altos de América. Esa es nuestra riqueza. De ese capital partimos para determinar qué es lo que debemos construir, para llevar al hombre a su mayor potencialidad, rendimiento y autorealización.
El país tiene una inmensa capacidad subutilizada, mal utilizada, desperdiciada. La primera es el hombre. ¿Cómo realizar al hombre en el cumplimiento de sus funciones sociales, para que éstas lleguen al máximo de su eficacia? Partiendo de aquí, las metas adquieren toda su importancia. Los puntos críticos de los que tenemos que desamarrar al país, para que éste despegue con fuerza, para que crezca con vigor.
Tenemos que desamarrar y cortar con el latifundio; tenemos que desamarrar y cortar con la banca privada; tenemos que desamarrar y cortar con el complejo de succión de la exportación. Estos son los aspectos principales, fáciles de visualizar, pero fortalezas que el pueblo tendrá que conquistar con luchas y sacrificios, porque hoy, o el pueblo elige su sacrificio para salvarse, o la oligarquía lo sacrifica a sus intereses. Todo esto exige temple, conciencia, responsabilidad, la mayor seriedad en las decisiones. Y para esto, el instrumento del pueblo será el gobierno, el gobierno del pueblo al servicio del pueblo, con la participación y contralor del pueblo.
No el Estado y el gobierno actual, producto de la oligarquía; no el gobierno que cierra todos los caminos y toda dinámica al desarrollo nacional, que frena la expansión industrial, expropia parasitariamente el ahorro y el esfuerzo nacionales, que dilapida el potencial humano de que disponemos. Nosotros vamos a potencializar al Estado, a usar al máximo la capacidad humana que esta ahí ahogada, porque vamos a la vez a romper los tres pilares básicos de la oligarquía, latifundio, banca particular, complejo de succión de la exportación.
Estos son los tres objetivos, que no son independientes entre sí, sino que conforman una unidad indisoluble. Sobre esa base se levantará el resto del edificio.
Esa es la base de nuestra estrategia: reforma agraria, nacionalización de la banca, nacionalización del comercio exterior, y siempre partiendo del criterio rector que es el hombre uruguayo.
VII: Reforma agraria, nacionalizar el comercio exterior
La reforma agraria: nuestro hombre de campo y nuestros recursos del campo, están mal utilizados, ahogados por el latifundio, aplastados por el minifundio. Pero nuestra realidad agraria es distinta de la de otros países. Por la forma de nuestra agropecuaria, por las características de nuestra campaña, no hay un campesinado numeroso, como en otras partes. Nuestra reforma agraria tiene que ser profundamente a la uruguaya. Para hacerla, tenemos que contar con el hombre de nuestro campo, con el trabajador rural, con los medianos y pequeños productores, que son las víctimas de la especulación bancaria, latifundista y comercializadora. Tenemos así que terminar con el éxodo rural; poner la técnica, la investigación, la Universidad, los conocimientos y los medios adecuados a su servicio para que el país incremente su producción v su productividad.
Pero, ¿qué seria una reforma agraria si el crédito no está a su servicio y si el país no controla la comercialización de los productos en el exterior? Sería una reforma agraria ilusoria.
Y, conjuntamente con la reforma agraria, ligada a ella, está la industrialización del país, la creación y solidez de fuentes de trabajo permanentes.
También nuestra capacidad industrial está mal utilizada, subutilizada. Bien saben ustedes la paralización de la industria textil y la del cuero. Tenemos que exportar productos nacionales, industrializados y manufacturados. Pero para eso es necesario que controlemos también el crédito, el comercio exterior, que el Estado esté al servicio de la producción y no de la telaraña financiera… que nuestro Servicio Exterior esté al servicio activo, total de la colocación de nuestros productos agrarios o industriales. Nada de burócratas displicentes, sino de servidores públicos al servicio real del pueblo: controlados por el pueblo, responsables ante el pueblo.
Por todo eso es que tenemos que nacionalizar el comercio exterior. Ya sabemos que los grandes consorcios internacionales compran barato y nos venden caro. Para vender mejor debemos evitar que la rosca exportadora, que en gran parte es vendedora y compradora a la vez, se apropie de una porción enorme de nuestro esfuerzo productivo. Porque en los canales particulares de comercialización se evapora gran parte del trabajo nacional.
VIII. Nacionalización de la banca
Y finalmente, la banca nacionalizada. Hay que poner todos nuestros recursos financieros al servicio de la reforma agraria y la industrialización. La banca privada impide todo plan orgánico nacional; usa del ahorro para sus fines particulares de ganancia y especulación. Hoy, la banca se extranjeriza y nos extranjeriza. Nacionalizar la banca se conviene así en una cuestión fundamental.
Estas son las bases principales, son las metas racionales y necesarias para superar la crisis actual del país; van al fondo de nuestros problemas, desamarran al país de la oligarquía. Tomamos al país en nuestras propias manos; echamos las bases de una real autodeterminación nacional. Somos orientales y queremos decidir por nosotros mismos.
IX. Autodeterminación y no intervención
Esta política interna de autodeterminación se manifiesta también en la concepción que el Frente Amplio tiene de la política internacional.
Porque lo nacional y lo internacional son dos aspectos de una sola política. De ahí que nos basemos en nuestro plan nacional de autodeterminación, de liberación nacional. Este principio de autodeterminación se conquista con la energía de cada pueblo. Esta es nuestra regla fundamental e indiscutible : el principio de autodeterminación de los pueblos. La autodeterminación significa libertad de los pueblos para crear por sí mismos, con su propia fuerza y elección, su propio destino. Cada pueblo dueño de su destino.
Esto nos lleva, en el plano internacional, a dos corolarios necesarios. El primero, es la no intervención. Es un principio defensivo ante las amenazas y presiones extranjeras; es el repudio a las intervenciones extranjeras. El principio de la no intervención debe ser una constante intangible de nuestra política internacional. Pero no basta con proclamarlo, con declararlo; exige, como única garantía, la vigilancia y la militancia popular.
Pero no basta con la no intervención. El otro corolario necesario a la autodeterminación es la activa solidaridad latinoamericana. La autodeterminación exige la ruptura de nuestras formas de dependencia: la económica, la política, la cultural, la científica. Estamos en América Latina y América entera es víctima de la misma dependencia, de los mismos poderes. Nuestra lucha es común con nuestros hermanos latinoamericanos. También lo fue cuando Artigas, Bolívar y San Martín.
Y porque aquellas luchas terminaron con el exilio de Artigas, Bolívar y San Martín, es que emprendemos ahora la segunda emancipación latinoamericana, y esto nos lleva a la solidaridad con todos los movimientos de liberación nacional que hoy se levantan en América Latina. Solidarios hoy, como fuimos solidarios ayer. Es el camino hacia la Patria Grande que soñaron nuestros próceres. No los evocamos en vano. Simplemente retomamos su política a la altura de nuestro tiempo y de nuestras necesidades.
X. La revolución la hacen los pueblos
Y aquí no se trata de importar o exportar revoluciones. Esto es un planteo falso, o calumnioso de la oligarquía. La revolución es lo único que no se puede exportar o importar, porque la revolución la hacen los pueblos, y un pueblo no se importa ni se exporta. Los pueblos son raíz permanente en cada uno de sus países. Cada uno tiene sus características y debe resolver sus problemas de acuerdo a ellas. Lo otro es invento y recurso de los contrarrevolucionarios, de la oligarquía, del imperialismo. Por otra parte, no se trata de imitar a Cuba, a Perú, a Bolivia, a Chile ni a ningún otro país. Es imposible porque cada pueblo tiene su realidad histórica. Nadie va a inventar el camino de Uruguay, sino nosotros mismos, los orientales basados en nuestra manera de ver y en nuestras realidades. Renunciar a ello seria renunciar a nosotros mismos. Somos y queremos ser orientales. Todo esto es muy claro. Nuestra política internacional está necesariamente ligada al proceso de liberación de América Latina. El proceso de liberación de América Latina está ligado al de todos los pueblos oprimidos del Tercer Mundo. Esa es nuestra posición. Nuestra orientación está perfectamente definida y nuestra política internacional es acorde y resultante de nuestros propósitos nacionales.
Queremos decir aún dos cosas fundamentales: me siento todavía integrante de las fuerzas armadas de mi país, de esas fuerzas y esos hombres que llevan sobre el frente de sus gorras el emblema artiguista, son los continuadores históricos de las huestes artiguistas y en estos momentos de liberación nacional, de búsqueda de una real y efectiva democracia, de prosecución de la justicia social, nuestras fuerzas armadas como fueron antes, como serán siempre, serán salvaguardia de la Constitución y serán también celosos salvaguardias de la voluntad del pueblo.
“Un pueblo unido jamás será vencido”
Una última precisión: El Frente Amplio nos ha honrado con la nominación para la candidatura presidencial. Somos conscientes de la tremenda responsabilidad que asumimos. Pero estoy consustanciado con el Frente Amplio y con el pueblo de mi país. Del pueblo provengo, es mi país, mi pueblo, el que me permitió realizarme como hombre, como militar y como ciudadano, y a él me debo. Por eso nuestro compromiso, aquí y ante ustedes, de entregar todas nuestras energías y nuestras posibilidades para la causa del Frente, que es la del pueblo oriental todo nuestro esfuerzo por esa causa, por su programa, seguros, confiados en la victoria. Porque es el pueblo oriental el que emprende el camino hacia su futuro y nadie ni nada detiene a un pueblo decidido consciente, seguro que sabe lo que quiere y sabe dónde va.
Repito -porque tiene la profundidad y la simplicidad de las grandes verdades- un canto que escuchamos a los estudiantes de Medicina: “Un Pueblo Unido, Jamás Será Vencido”.
Y antes de irnos, una invocación que nos sale del fondo del alma; Padre Artigas: aquí está otra vez tu pueblo; te invoca con emoción, y con devoción y bajo tu primer bandera, rodeando tu estatua, este pueblo te dice otra vez, como en la patria vieja, padre Artigas guíanos!
30 Primeras Medidas de Gobierno (1971)
I
Las medidas que tomará el Frente Amplio al asumir el gobierno, responden a los criterios fundamentales que conducen su política, su origen y razón de ser. No son medidas aisladas, sin que se enmarcan dentro de la estrategia general y de largo plazo que surge de las Bases Programática aprobadas el 17 de febrero de 1971, en función de reconstruir el Uruguay, salvar crisis que atraviesa y abrir nuevos horizontes a la vida nacional.
Los objetivos de dichas bases tienen como sentido poner al pueblo uruguayo en las mejores condiciones para alcanzar la plenitud de su realización humana, levantando su nivel de vida y su formación cultural, obteniendo una completa participación en la sociedad uruguaya y en su gobierno.Para esto el Frente Amplio se propone potenciar al máximo la capacidad de trabajo y creación del pueblo, para superar el estancamiento económico y el escepticismo en las posiciones del país, y lograr su recuperación sobre bases de justicia social y libertad.
El eje fundamental para realizar esos propósitos es la continua participación popular en el proceso de transformaciones económicas, políticas y sociales necesarias. Desde su constitución, el Frente Amplio ha mostrado ese rasgo profundamente democrático y excepcional en la vida política actual uruguaya, y es esa participación popular la que constribuirá decisivamente a la creación del nuevo Uruguay.
Las Bases Programáticas señalan cuatro medidas fundamentales a adoptar, como pilares del proceso transformador:
a) Reforma Agraria;
b) Nacionalización de la banca privada;
c) Nacionalización de los principales rubros del comercio exterior;
d) Enérgica acción industrial del Estado, incluyendo la nacionalización de
la industria frigorífica.
(el subrayado me pertenece)
Ellas son esenciales para iniciar el proceso de cambio social, porque enfrentan a los grandes grupos económico-financieros nacionales y extranjeros responsables de la crisis estructural del país.
II
En la coyuntura actual, cuando el Uruguay vive en clima de violencia en todos sus niveles y una grave paralización de sus energías, de la iniciativa y de la confianza del pueblo, el Frente Amplio quiere abrir el más ancho cauce a la esperanza, una esperanza eficiente.
- Restablecer el estado de derecho.
- Defender la soberanía nacional y obtener la independencia económica aplicando internamente los capitales creados por el trabajo nacional, poniéndolos al servicio del crecimiento de la producción y la mayor ocupación y evitando sus distintas formas de traslado al exterior.
- Iniciar el proceso de transformaciones estructurales para alcanzar una mayor capacidad productiva y hacer irreversible el cambio social en beneficio del pueblo uruguayo.
- Redistribuir el ingreso en favor a los grupos sociales más afectados por la crisis actual.
- Hacer efectivo el derecho al trabajo logrando la máxima ocupación de la población en las actividades productivas.
- Elevar el bienestar social, resolviendo los angustiosos problemas de la salud, la vivienda y la educación.
- Pacificar el país.
- Sanear la Administración Pública y dar participación, en ella, a los sectores populares.
III
Para alcanzar esos objetivos el Estado desempeñará un papel esencial en el proceso económico. Tendrá una directa participación en la acumulación de capital, imprescindible para el desarrollo, y en lo inmediato, para la reactivación económica del país. Para ello deberá desempeñar una gestión activa y eficiente, que se alcanzará a través de la participación directa de los trabajadores en su dirección. Se crearán los mecanismos de planificación que determinen las formas y destinos de la inversión y que aseguren la coherencia de las políticas de precios, créditos, tributación y salarios.
IV
En consecuencia, el Frente Amplio adoptará las siguientes primeras medidas:
III.1. Restablecimiento del Estado de Derecho
- Restableceremos el Estado de Derecho con el levantamiento de las Medidas Prontas de Seguridad y la plena vigencia de las libertades, derechos y garantías constitucionales y legales. Defensa de la soberanía nacional. Obtención de la independencia económica e iniciación del proceso de transformaciones estructurales
- Denunciaremos las Cartas de Intención vigentes firmadas con el Fondo Monetario Internacional y otros acuerdos lesivos para la soberanía nacional. Negociaremos la deuda externa, para postergar los pagos y eliminar sus condiciones abusivas. En caso de no lograrlo, adoptaremos las medidas unilaterales que correspondan. Anularemos los contactos petroleros cuya aplicación supedita la ANCAP a los trust imperialistas. Promoveremos una política energética que permita responder a las necesidades del desarrollo, procurando la independencia del país en el abastecimiento de energía.
- Propiciaremos relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con todos los países, en particular con la República de Cuba, único país latinoamericano con el que están interrumpidas.
- Intervendremos la banca privada, utilizaremos la legislación vigente mientras se procesa su nacionalización. Esto asegurará una política selectiva y supervisada del crédito que atienda las necesidades de los principales rubros de producción del agro y de la industria, pudiendo acceder al mismo los pequeños y medianos productores y comerciantes. De este modo se hará óptimo el empleo nacional de los ahorros asegurando así la efectiva erradicación de los canales bancarios y parabancarios. Aplicaremos y extenderemos el monopolio estatal de los seguros.
- Estableceremos el monopolio estatal de las diversas, que aseguren su mejor percepción y más adecuada utilización, en beneficio de la producción y el consumo imprescindible, restándolas completamente de los círculos especuladores e impidiendo la evasión de capitales.
- Intervendremos, con aplicación de la legislación vigente, las empresas de exportación (industria frigorífica, barracas de lanas y frutos del país), como paso previo a la nacionalización del comercio exterior. Esto asegurará el ingreso total de divisas por concepto de exportaciones, mejor defensa de los precios de estos productos, y permitirá inmediatas negociaciones con distintas áreas, tendientes a incrementar el comercio exterior sobre bases de mutuo beneficio, incluso mediante acuerdos bilaterales.
- Iniciaremos el proceso de Reforma Agraria, presentando de inmediato el proyecto de ley correspondiente. Hasta su sanción, utilizaremos la ley de creación del Instituto Nacional de Colonización, dando participación en su Directorio a los pequeños y medianos productores, asegurando a éstos el asentamiento en la tierra y, con la colaboración de la Universidad de la República, brindando la asistencia técnica que procure una acción planificada en favor del productor y del país. Promoveremos en un plazo de 120 días, la sanción de una ley de arrendamientos rurales que contemple la situación de arrendatarios y propietarios de condición modesta. Hasta entonces, se suspenderán los desalojos rurales. Iniciaremos un proceso de redistribución de tierras y fomentaremos la formación de cooperativas entre los pequeños y medianos productores rurales. Fijaremos los precios de los principales productores agropecuarios, asegurando su cumplimiento mediante el poder comprador del Estado. Aseguraremos créditos y pago al contado, atendiendo especialmente a los pequeños y medianos productores. Tomaremos medidas apropiadas para impedir el contrabando de ganado y de lanas.
- Impulsaremos la creación de una flota del Estado, adquiriendo con prioridad barcos petroleros y frigoríficos. Fomentaremos la Marina Mercante Nacional.
III.2. Redistribución del ingreso
Las medidas de redistribución del ingreso, además de sus objetivos sociales, propenderán a una reactivación económica a través del aumento de las demandas internas que permita el uso de la capacidad instalada y no utilizada en los distintos sectores de la producción, principalmente en la industria. Esta política contribuirá a aumentar la ocupación de la mano de obra y la producción.
Dichas medidas serán:
9. Acumularemos los sueldos y salarios del sector privado, urbano y rural, y de los funcionarios públicos, para, como mínimo, restablecer el poder adquisitivo previo a la congelación de salarios en acuerdo con las organizaciones de los trabajadores y en el marco de la planificación. Derogaremos la ley de COPRIN y crearemos la Junta Nacional de Salarios. Los objetivos primordiales en materia de retribuciones, serán fijar el salario mínimo nacional y establecer para todos los sectores una política salarial más justiciera, basada en el principio de, “a igual trabajo, igual salario”, para hombres, mujeres y jóvenes, y en el mejoramiento del hogar constituido y las asignaciones familiares.
10. Pagaremos la deuda que el Banco de Previsión Social tiene con los jubilados y pensionistas por un régimen de cuotas a partir de abril de 1972. Aumentaremos las jubilaciones y pensiones más reducidas, congelaremos las más elevadas, eliminaremos los regímenes de privilegios y perfeccionaremos los especiales. Promoveremos la reestructuración de la previsión social que agilite los trámites y haga posible adelantos jubilatorios, particularmente a aquellos beneficiarios con más de 60 años de edad. Se realizará un escrito control del cumplimiento de las obligaciones de las empresas con el Banco de Previsión Social con la aplicación de sanciones penales para las grandes patronales que retengan indebidamente los aportes de los trabajadores.
11. Ajustaremos de inmediato los mecanismos de la administración fiscal que permitan una efectiva recaudación especialmente de los impuestos que gravan los altos ingresos y la acumulación de capital. Iniciaremos una reforma radical del régimen tributario de modo que promueva la distribución progresiva de la renta nacional y fomente el desarrollo de las actividades productivas.
12. Aseguraremos el poder de compra de la población y el abastecimiento adecuado de los artículos de consumo popular, aplicando la ley de subsistencia, fijando y controlando precios y eliminando la intermediación parasitaria. Se constituirán inmediatamente, a estos efectos, organismo de control popular, integrados por productores y consumidores. Hacer efectivo el derecho al trabajo.
La efectividad del derecho al trabajo, surgirá de la política agropecuaria, que asegure la permanencia en la tierra de los productores medianos y pequeños y de los trabajadores del campo y el aumento de la producción y la productividad, de la reactivación e intenso desarrollo de la industria, como consecuencia del aumento de la exportación y de la demanda interna, de la ejecución de un plan de obras públicas, así como de la creación de nuevas fuentes de trabajo.
A esos efectos:
13. Promoveremos la plena utilización del equipo instalado de las industrias fundamentales (frigorífica, textil, del cuero, metalúrgica y otras). Estimularemos el desarrollo de nuevas industrias, particularmente la pesquera y sus derivadas. Promoveremos la prospección y la explotación, en su caso, de nuestras riquezas del subsuelo.
14. Aceleraremos la aplicación de la ley nacional de viviendas atendiendo sus aspectos de mayor interés social. Facilitaremos y estimularemos la construcción de viviendas por los vecinos dando prioridad a los regímenes de subsidios, cooperativas de ayuda mutua, y regulando el precio de los terrenos destinados a la construcción habitacional para eliminar la especulación.
III.3. Elevación del bienestar social
La elevación del nivel de bienestar social resultará de las medidas que crean fuentes de trabajo y redistribuyen el ingreso. Pero éstas deben ser complementadas por otras específicas, por cuanto la tarea de liberación nacional y de desarrollo exige el concurso de todas las energías de nuestro pueblo y es necesario resolver los déficit sociales actuales en materia de salud, educación y vivienda.
15. En tanto se procesa el establecimiento del Seguro Nacional de Salud, mejoraremos la atención de la salud de la población, a través de la reorganización del Ministerio de Salud Pública y de la iniciación del proceso de coordinación de todos los recursos preventivos y asistenciales existentes en el país.
16. Instalaremos policlínicas con consultorios materno-infantiles en barrios y centros poblados, utilizando las sedes de organismos estatales y sociales o construyendo locales adecuados. Prestaremos preferente atención a la asistencia médica en el medio rural. Racionalizaremos y mejoraremos el abastecimiento de medicamentos, abaratando su costo e impulsando su producción por organismos públicos.
17. Reintegraremos a la escuela a los niños en edad escolar que no hayan completado el ciclo. Realizaremos un campaña de alfabetización con participación activa y voluntaria de los educadores, estudiantes y pueblo en general. Promoveremos la sanción de las leyes orgánicas que resuelvan los problemas institucionales de la educación primaria, media y física. Fomentaremos la educación física, creando campos deportivos en cada barrio y centro poblado y concertando convenios con las instituciones deportivas privadas, a fin de que la Comisión Nacional de Educación Física comparta la utilización de sus instalaciones.
18. Promoveremos la sanción de un ley de medios de comunicación que proteja el trabajo nacional, garantice la información objetiva, asegure la defensa de la cultura nacional y la disponibilidad equitativa de espacios para todas las organizaciones políticas, sindicales, culturales y religiosas. Fomentaremos y protegeremos la industria nacional del libro. Crearemos una editorial del Estado,dedicada fundamentalmente a la impresión de textos didácticos y obras de autores nacionales.
19. Aseguraremos medios litro de leche diaria a cada niño. Entregaremos los rubros necesarios para asegurar a los escolares la copa de leche y otros alimentos, ropa, calzado, libros y útiles, así como primera asistencia médica y odontológica. Reestructuraremos el Consejo del Niño en todas sus dependencias y sanearemos su administración. Combatiremos la explotación infantil. Ubicaremos en la residencia presidencial de la Estancia Anchorena una Colonia de Vacaciones para niños.
20. Desarrollaremos, en acuerdo con los municipios y con activa participación popular los centros de barrio que comprendan biblioteca, salas culturales, guardería, jardín de infantes, expendidos, lavadero y otros servicios. Incrementaremos en todo el país los comedores populares a través del Instituto Nacional de Alimentación.
21. Promoveremos la sanción en el plazo de 120 días a contar de la instalación de este gobierno de una ley de alquileres que contemple los intereses de los inquilinos y propietarios de condición modesta; hasta tanto se suspenderán los desalojos y lanzamientos.
22. Aseguraremos transporte eficaz a los habitantes de villas y pueblos cercanos a Montevideo. Pondremos en marcha un plan de recuperación de AFE y PLUNA que aseguren servicios adecuados.
III. 4. Pacificación del país
23. Restituiremos a sus lugares de trabajo, con todos sus derechos a los destituidos, suspendidos y traslados por medidas persecutorias, con reparación de las sanciones y perjuicios económicos.
24. Promoveremos la sanción de una ley de amnistía para lograr la libertad de todos los presos políticos, que permita reintegrar a la convivencia política legal a todos los sectores de la sociedad. Restituiremos la plena vigencia del derecho de asilo político.
25. Reorientaremos el instituto policial a las características civiles y predominantemente preventivas de sus cometidos, quitando a la función policial su carácter represivo de los movimientos populares. Destinaremos los medios de comunicación y transporte utilizarse para la represión del pueblo al servicio de la salud, la educación y otras necesidades sociales.
III.5. Participación Popular y saneamiento de la administración pública
La ejecución de todas las medidas anteriores, exige la continua participació popular en el proceso de construcción de la nueva sociedad, como asimismo la moralización de la función pública.
Aquella participación y la moralización que se señala, tomarán múltiples forma y con varios mecanismos:
26. El 1º de marzo de 1972, designaremos el Directorio del Banco de Previsión Social, incluyendo en el mismo a los delegados de las organizaciones más representativas de los jubilados y pensionistas, de los trabajadores y de los empresarios.
27. En la misma fecha designaremos los Directorios de los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados, incluyendo en ellos a representantes electos por los trabajadores de dichos organismos. Iguales criterios se aplicarán en el caso del Consejo Nacional de Enseñanza Primaria y Normal y otros organismos similares.
28. Aplicaremos una política que suprima privilegios y logre economías en la conducción de gobierno. Eliminaremos toda forma de remuneración de los cargos electivos, políticos y de confianza, que signifique una situación de privilegio.
29. Reestructuraremos el servicio exterior, tanto en lo administrativo como en la designación de los funcionarios políticos del mismo, para transformarlo en un instrumento eficaz para la defensa de los intereses políticos y económicos de la República.
30. Ninguna persona puede ser candidato del Frente Amplio, sin presentar declaración jurada abierta de bienes e ingresos: un régimen similar aplicaremos en la designación de funcionarios de confianza. Crearemos los mecanismos legales que impidan toda forma de implicación entre el desempeño de cargos públicos e intereses privados, así como el uso de cargos públicos con fines de aprovechamiento personal.
V
Estas primeras medidas son un compromiso político que asume públicamente el Frente Amplio como punto de partida de su plan de gobierno y que marcan el estilo de éste. Lograrlas exigirá un esfuerzo intenso y sacrificado no sólo de los gobernantes sino de todo el pueblo. Ese esfuerzo y sacrifico son el precio que se logren los cambios estructurales, capaces de asentar sólidamente la prosperidad de la nación y el bienestar de sus habitantes. El Frente Amplio entiende que la activa participación popular, a través de los Comités de Base, los sindicatos y otras organizaciones constituye la garantía de la realización del plan y del control de los gobernantes que deben ejecutarlo.
Documento del 25 de Agosto de 1971.
COMPROMISO POLITICO
Aprobado por unanimidad por el Plenario Nacional reunido en Montevideo en la casa de la calle Julio Herrera y Obes Nº 1222 el día 9 de febrero de 1972.
I
Las organizaciones políticas que componen el Frente Amplio ratifican su compromiso de cumplir y respetar los acuerdos establecidos en la Declaración Constitutiva, las Bases Programáticas, el Reglamento de Organización, las Primeras 30 Medidas de Gobierno y el presente Acuerdo Político y de luchar por hacer realidad los postulados del programa nacional y los programas departamentales aprobados.
Expresan su firme propósito, cualesquiera sean las alternativas políticas, de mantener la unidad y continuidad del Frente y su carácter de fuerza popular combativa. Ello supone tanto en el gobierno como en la oposición combinar y coordinar una acción política permanente en todos los campos, que comprenda movilizaciones de masas, actividad de gobierno y de las bancadas parlamentarias y municipales, para el logro de objetivos comunes.
Los organismos dirigentes del Frente Amplio, trazarán los lineamientos de su estrategia política y adoptarán las decisiones de orden táctico y los planes de lucha por la liberación nacional y social, apropiados a cada circunstancia, que guiarán la acción política común y que todas las fuerzas integrantes del Frente se comprometen a respetar.
II
La unidad del Frente Amplio exige el respeto estricto a las normas de conducta y disciplina comunes. Ellas comprenden en particular:
a) La aceptación y cumplimiento de la Declaración Constitutiva y las Bases Programáticas y la lucha por realizar en la práctica sus postulados así como el acatamiento a este Acuerdo Político y a las resoluciones de los organismos dirigentes.
b) La adopción bajo mandato imperativo por parte de los integrantes del Frente Amplio electos y de los que ocupen otros cargos de responsabilidad política, de aquellas resoluciones de los organismos dirigentes que en forma expresa señalen ese mandato. En todos los casos se les dará oportunidad de expresar opinión previamente. La resolución que disponga el mandato imperativo deberá ser adoptada en un organismo integrado por todas las organizaciones políticas componentes del Frente Amplio, dentro de la circunscripción territorial que corresponda.
c) Una conducta política basada, además, en la solidaridad recíproca entre las fuerzas integrantes del Frente en la intransigente lucha contra la oligarquía y el imperialismo y por los objetivos comunes, tal como los definen la Declaración Constitutiva y las Bases Programáticas.
d) Una limpia conducta moral, particularmente en lo que se refiere a los dirigentes políticos y a quienes ocupen cargos electivos o de responsabilidad política, los que no podrán acogerse a ningún privilegio y deberán presentar, previamente a la toma de posesión, una declaración jurada abierta de su patrimonio.
III
A las autoridades del Frente Amplio y al Tribunal de Conducta política compete examinar y juzgar los casos de violación del Acuerdo Político y de las normas de disciplina por parte de las fuerzas que lo componen o de los integrantes del Frente que ocupen cargos de responsabilidad política. Cuando se compruebe la existencia de dichas violaciones, impondrán las sanciones que correspondan. En los casos personales, éstas podrán llegar hasta su exclusión del Frente. Se excluye de los casos personales, a los legisladores y ediles, que sólo podrán ser sancionados por sus respectivos sectores políticos sin perjuicio de la responsabilidad de éstos ante los organismos correspondientes del Frente.
En concordancia con lo dispuesto anteriormente, los candidatos del Frente Amplio a cargos de responsabilidad política firmarán un compromiso de renuncia en caso de que las autoridades correspondientes se lo exijan. Sin embargo, las autoridades comunes no normarán, dirigirán ni sancionarán la conducta de los afiliados, militantes y dirigentes de las organizaciones políticas integrantes, pero éstas serán responsables de los actos de sus miembros en cuanto tengan relevancia para la disciplina común.
IV
Estos compromisos no implican mengua alguna a la independencia y autonomía de las fuerzas que componen el Frente, en materia de ideología, objetivos finales, estrategia, línea política, organización y disciplina, en todos los aspectos que no contradigan los documentos y resoluciones básicas del Frente o en lo que ellos no determinen una posición común. No se oponen tampoco a la consecución de acuerdos de cualquier naturaleza entre esas fuerzas componentes siempre que no lesionen la fisonomía política del Frente, sus normas de conducta y su unidad. En cambio, ninguna fuerza integrante del Frente Amplio podrá realizar acuerdos políticos con fuerzas extrañas al mismo.
V
La conducta política frentista entraña, en particular, un uso de las tribunas públicas y otros medios de difusión, tanto los comunes a todo el Frente como los pertenecientes a cada uno de sus componentes, que se atenga a:
a) El respeto recíproco de las fuerzas que integran el Frente y la abstención de actos y expresiones de agresión mutua o de valoración peyorativa.
b) La estimación positiva del Frente, de sus objetivos programáticos, de sus apreciaciones de la coyuntura política y de las orientaciones principales de lucha plasmadas en sus documentos y resoluciones fundamentales. No se considerará, en cambio, violatorio de la disciplina, la exposición de razones particulares que determinan la conducta de las distintas fuerzas que integran el Frente, o de los aspectos de la propia ideología y orientación política que no contradigan los principios comunes expuestos en los documentos y resoluciones
fundamentales de aquél, ni la polémica sana, desarrollada en un clima de cordialidad, en torno a esos diversos puntos de vista.
VI (Transitorio)
En cuanto a la estructura orgánica del Frente las organizaciones políticas se comprometen a acordar antes del 15 de marzo de 1972:
a) Normas que aseguren la participación efectiva de los Comités de Base en la dirección política del Frente Amplio a nivel nacional, departamental y local.
b) Criterios de integración y representatividad de los organismos de dirección del Frente Amplio. Para alcanzar tales acuerdos las organizaciones que suscriben, atenderán -entre otros criterios- a los propósitos expuesto en el 2º párrafo del Cap. I, al papel que cumplen los grupos políticos integrantes del Frente Amplio, considerados en su conjunto, y a la permanencia de su alianza política.
Firman este compromiso político:
Frente Izquierda de Liberación
Movimiento Pregón Julio César Grauert
Movimiento Blanco Popular y Progresista
Movimiento por el Gobierno del Pueblo
Partido Comunista
Partido Demócrata Cristiano
Partido Socialista
Movimiento de Independientes 26 de Marzo
Movimiento Socialista
Acción Popular Nacionalista
Org. Nacional de Independientes (FAI)
Grupos de Acción Unificadora (GAU)
Movimiento Acción Nacionalista
Movimiento Revolucionario Oriental
Partido Obrero Revolucionario
Doctrina Batllista
Unión Popular
Movimiento Integración
Partido Revolucionario de los Trabajadores
Patria y Pueblo.
BASES PROGRAMATICAS DE LA UNIDAD
Líneas fundamentales de acción y medidas de emergencia Montevideo, 9 de agosto de 1984
Las bases programáticas del Frente Amplio conforman hoy –como siempre y más que nunca- los principios de un gran proyecto nacional.
Un gran proyecto nacional que recoge la preciosa herencia histórica artiguista y que -como ella- convoca a la unión de todos los orientales honestos, levantando las banderas que nos conduzcan a la gran tarea de transformar permanentemente el país.
Un gran proyecto nacional que reserva un lugar de trabajo y de lucha para todos los integrantes de nuestra sociedad, porque nace de la arraigada convicción de que nadie que aspire a un futuro cierto y mejor para la nación puede quedar al margen de esta empresa fundamental.
Un gran proyecto nacional que cuenta con la fuerza que da la certeza de que esa empresa es posible e imprescindible, y con el enorme impulso que significan la alegría y el privilegio de poder participar en ella.
A) LINEAS FUNDAMENTALES DE ACCION
I- LA DEMOCRACIA URUGUAYA Y SU ESTRUCTURA POLITICA.
- Construcción y consolidación de una democracia auténtica, como sustento de toda la sociedad uruguaya. Se apoyará en la iniciativa y la participación populares, que conformarán la sustancia con que se llenarán y fortalecerán las formas y los mecanismos institucionales.
- Promoción del control permanente que la ciudadanía debe ejercer sobre las grandes definiciones nacionales, ampliando la utilización de institutos como el plebiscito, el referéndum y la iniciativa popular. Vigorización de otros mecanismos de ejercicio de la democracia directa.
- Concesión de una particular relevancia a la búsqueda y la promoción de canales específicos de participación de la juventud, sea en lo que refiere a su propio proceso de formación física e intelectual, cuando en lo que respecta a sus actividades en otros ámbitos, como el laboral, el cultural, el barrial.
- Defensa de un sistema político apoyado en la pluralidad de partidos que aseguren el acceso de la voluntad popular a la estructura de poder, expresada en el Estado. Consagración de una legislación electoral que garantice el referido acceso, eliminando todos aquellos factores que tradicionalmente le han obstaculizado o distorsionado.
- Plena vigencia de las libertades, derechos y garantías constitucionales y legales. Respeto y desarrollo integrales de los derechos y libertades sindicales; estricta observancia de las disposiciones constitucionales que regulan la enseñanza, la vida religiosa y cultural, y la efectiva independencia orgánica, funcional y presupuestaria del Poder Judicial, incluyendo la creación de la policía judicial.
- Garantía de una adecuada disponibilidad de todos los medios de comunicación de carácter oficial y privado, sin exclusiones ni presiones de ninguna índole, especialmente del poder político o económico.
- Reestructura sustantiva del aparato estatal asignándole la capacidad y los recursos para cumplir con su función esencial en la conducción del proceso social. Asumen particular destaque los ámbitos que refieren a sus tareas de consolidación de la convivencia democrática, a las actividades económicas, a las condiciones esenciales de vida de la población y a las relaciones internacionales del país. Se atribuye especial importancia a:
a. la ampliación y la modernización de los servicios estatales;
b. la reforma de la administración pública incluyendo normas justas de ingreso, promoción, jerarquización y capacitación de los funcionarios públicos;
c. la creación de los mecanismos legales que impidan toda implicancia entre el desempeño de cargos públicos y cualquier clase de intereses o aprovechamientos personales;
d. el destino exclusivo del instituto policial a funciones de carácter civil y predominantemente preventivas;
e. la concentración de las Fuerzas Armadas en sus cometidos específicos de defensa de la soberanía, integridad territorial, independencia y honor de la República. Se propenderá al más alto grado de perfeccionamiento profesional y ético de la institución, basado en una concepción nacional del cumplimiento de los cometidos precedentes.
8. Ampliación y desarrollo de la autonomía administrativa, política y financiera de los municipios y organismos locales, sobre las siguientes bases generales:
a. la delimitación precisa de la materia municipal, para robustecer y extender sus cometidos económicos, sociales y culturales;
b. la institucionalización y la expansión de las comisiones vecinales y de fomento, urbanas y rurales, como órganos de gestión comunal;
c. la promoción y el fortalecimiento, a escala municipal, de los institutos de la democracia directa, asegurando en particular, la representación y la participación de las fuerzas sociales en el funcionamiento y la prestación de los distintos servicios;
d. la designación por sufragio popular de los miembros de las Juntas Locales;
e. la realización de elecciones para los órganos departamentales y locales en fechas distintas a las de los comicios nacionales.
II. LA ESTRUCTURA ECONOMICA
1.El marco global
a) Transformaciones de fondo en la estructura económica, para que se convierta en fundamento del contexto social de democracia y participación, garantizando la hegemonía del interés nacional y popular. Ello supone:
i - favorecer el acceso de los trabajadores en los recursos económicos y a la organización del proceso productivo;
ii - la recuperación del control nacional de la economía y la búsqueda de una nueva integración internacional, a partir de una clara postura antiimperialista.
b) Utilización de diversos y complementarios caminos para las transformaciones aludidas, incluyendo en particular la presencia estatal a través de empresas u otras formas de intervención en el proceso económico, así como la existencia de organizaciones que contemplen la participación de los trabajadores y los productores privados, de acuerdo a las peculiaridades nacionales y las mayores ventajas de la eficiencia y el dinamismo económico. Se fomentará especialmente el movimiento cooperativo en la economía y la sociedad en general; para ello se diseñarán programas que incluyan el establecimiento de un régimen jurídico, fiscal y crediticio, así como mecanismos de integración y de control que aseguren la defensa del carácter popular y progresista del movimiento y eviten las posibilidades de su desvirtuación.
c) Defensa, consolidación y desarrollo del patrimonio comercial e industrial del Estado. Participación de los trabajadores en la dirección y el control de los entes autónomos, servicios descentralizados y organizaciones de economía mixta.
d) Reorientación del manejo de los instrumentos de la política económica; en particular, los que refieren a los recursos y las técnicas de producción, así como a los estímulos económicos, entre los que se cuentan los precios, el crédito, la tributación, los subsidios, los canales de comercialización interna y externa. Se promoverá una utilización amplia y complementaria de estos instrumentos por parte del Estado, que no renunciará a ejercer su función conductora en ninguna de las posibles áreas de intervención. Por su particular importancia, se asignará prioridad a:
I - el establecimiento de una nueva y justa política de salarios públicos y privados, sobre la base del principio de a igual trabajo igual remuneración, y tomando como punto fundamental de referencia la evolución del costo de la vida. Esta política, así como la de precios, intereses y utilidades, se planeará con participación fundamental de los sectores involucrados y debe conducir a una justa redistribución del ingreso, de acuerdo con las necesidades populares y los requerimientos de la inversión;
II - la puesta en práctica de una reforma radical del sistema tributario, de modo que grave fundamentalmente la acumulación de riqueza y de ingresos, los recursos improductivos o de bajo rendimiento, las actividades antieconómicas, los vicios sociales. Simultáneamente, se dispondrá una progresiva reducción de los impuestos al gasto y al consumo. En términos generales, se buscará la simplificación, la unidad y la coherencia de todo el régimen impositivo, sea a escala nacional o municipal. Entre los fines a perseguir con esta herramienta, ocupará siempre un lugar central la justicia en la distribución del ingreso.
e) Adopción de la planificación como un mecanismo de gobierno, que atendiendo a la estructura propuesta, garantice la máxima eficacia de la política económica. Creación de un organismo especializado en el que tengan participación orgánica los trabajadores, los productores, los técnicos y los representantes del poder político. Se pondrán en práctica mecanismos que aseguren la colaboración permanente de la Universidad de la República en estas tareas.
2. El sector agropecuario.
a) Reforma agraria que transforme integralmente la estructura del sector agropecuario del país, apoyada actualmente en un reducido número de grandes empresas capitalistas que dominan una proporción relevante de los recursos básicos, y una gran cantidad de pequeñas explotaciones de tipo familiar que disponen de una dotación de recursos insuficiente.
b) Puesta en práctica de un nuevo sistema de propiedad, tenencia y explotación de la tierra y los demás recursos básicos del agro, que al tiempo de remover los actuales obstáculos para el crecimiento de la producción y la productividad, garantice la justicia social, de modo que la tierra constituya, para quienes la trabajan, la base de su estabilidad económica, su bienestar, su dignidad y su libertad. Este nuevo sistema, que en todo caso asegurará protección a la pequeña y mediana propiedad, promoverá la sustitución de las grandes empresas capitalistas por organizaciones colectivas, particularmente de carácter cooperativo y autogestionario. Por otro lado, se impulsará la organización cooperativa de las pequeñas unidades de producción familiar individual, dotándolas de tierras suficientes.
c) Se asignará prioridad a:
I - un vigoroso impulso a las labores de investigación y asistencia técnica a los productores para mejorar o adecuar los métodos de producción;
II - la puesta en práctica de un programa de estímulos a la formación de cooperativas, incluyendo facilidades para la instalación y el funcionamiento de agroindustrias;
III - la asistencia y la concepción de soluciones de radicación para los medianos y pequeños productores, arrendatarios y medianeros, proporcionándoles adecuados estímulos económicos, enseñanza y ayuda técnica;
IV -la remoción de los factores de insumos y productos;
V - la prohibición de la existencia de sociedades anónimas para la propiedad y la explotación de la tierra;
VI -la rápida materialización de niveles de salario y de condiciones de vida que supongan un efectivo progreso desde el punto de vista social en el medio rural.
3. El sector industrial.
a) Puesta en práctica de una vigorosa política de industrialización, de manera de ampliar las fuentes de trabajo existentes. Para garantizarlo, se recurrirá, en todos los casos en que resulte necesario o conveniente -dado su carácter estratégico, o el elevado volumen de capital que suponen- a la presencia exclusiva del Estado en algunas ramas básicas, sin descartar su participación compartida con el sector privado en otros ámbitos industriales fundamentales.
b) Impulso a la industrialización de la producción agropecuaria, particularmente a través de agroindustrias que elaboren -al máximo grado posible y necesario- las distintas materias primas de origen agrícola y ganadero, contribuyendo así a una nueva integración internacional del país en lo que refiere a los ámbitos de la alimentación y la indumentaria. Se establecerá un claro control público de este proceso, eliminando la concentración monopólica y la penetración extranjera. Asimismo, se reorganizará la industria frigorífica, exclusivamente sobre la base de empresas estatales y cooperativas.
c) Promoción de la investigación y la explotación intensiva de los recursos energéticos, así como de las riquezas minerales y marítimas, como bases del desarrollo de ramas industriales ya existentes o a crearse.
d) Puesta en práctica de programas de apoyo a aquellas ramas industriales que realizan una utilización intensiva de recursos humanos calificados -particularmente las que están más vinculadas al proceso de transformación tecnológica- capaces de un aporte relevante a una nueva integración internacional del Uruguay.
e) Concepción y promoción de una armónica distribución territorial de las actividades industriales, impulsando su localización y expansión en el interior del país.
4. El transporte y las comunicaciones.
a)Promoción del desarrollo y de la coordinación del transporte de pasajeros y de carga, de acuerdo con las necesidades nacionales y locales, considerándolo un servicio de utilidad pública. En particular, se asignará prioridad a la recuperación de AFE y a la creación de una marina mercante nacional. También se promoverá el desarrollo racional de PLUNA.
b) Mejora y racionalización de la red y los mecanismosbásicos de comunicaciones a escala nacional, de manera de facilitar la integralidad del esfuerzo por el desarrollo nacional.
5. El sistema financiero.
a) Estatización del sistema bancario, para ponerlo al servicio de los intereses populares y nacionales, y sustraerlo a la usura y la especulación. El ahorro y el crédito se destinarán principalmente a los requerimientos de la producción.
b) Concentración y especialización del sistema, racionalizando su organización y su administración. Se asignará una especial importancia a las labores bancarias de fomento selectivo a la producción, de acuerdo a las prioridades que determine la política económica planificada.
c) Erradicación de toda intermediación financiera y crediticia por canales de tipo parabancario o colateral a la función del sistema bancario propiamente dicho, exceptuando el cooperativismo de ahorro y crédito.
III CONDICIONES ESENCIALES DE VIDA Y NECESIDADES BASICAS DE LA POBLACION.
1- La salud.
a) Mejoramiento del nivel y calidad de vida de la población, como forma básica de favorecer un progreso relevante en la salud, particularmente en lo que respecta a las capas de población tradicionalmente alejadas de las posibilidades de acceso a estos servicios.
b) Organización de un servicio nacional de salud, con el propósito de asegurar asistencia médica accesible a toda la población, de calidad adecuada, de enfoque integral, de orientación preventiva e interdisciplinaria, con un contenido profundamente humano y con la participación activa de la comunidad.
c) Creación de casas-cuna y guarderías infantiles en los barrios y en las empresas privadas y públicas, cuando las condiciones lo tornen aconsejable.
2- La vivienda.
a) Transformación de las condiciones habitacionales, otorgando prioridad a la vivienda popular, en el marco de la promoción y la racionalización de la actividad de la construcción.
b) Impulso al movimiento cooperativo de ayuda mutua, incluyendo la iniciativa y la participación populares, propias de estas organizaciones.
3- La educación y la cultura.
a) Concepción y reformas democráticas de la enseñanza, encarándola como un primer paso tendiente a proporcionar a la juventud alternativas concretas de participación social. Dicha reforma procurará elevar el contenido humanista, científico y técnico de la formación del educando, y será coherente con las necesidades derivadas de las transformaciones económicas, sociales y políticas postuladas en este programa. Se asignará especial importancia al más amplio acceso popular a la enseñanza, y a la erradicación de toda forma de penetración imperialista en la misma.
b) Garantía y extensión de la autonomía de los entes de enseñanza, y coordinación del proceso educativo a escala nacional.
c) Representación directa y mayoritaria de los docentes en los Consejos Directivos de Enseñanza Primaria, Enseñanza secundaria, Universidad del Trabajo y Educación Física.
d) Impulso efectivo a la Universidad de la República, sobre la base de su autonomía y su cogobierno interno con la participación de los órdenes docente, estudiantil y profesional, para que asuma cabalmente su papel central en la investigación científica, la docencia, la difusión del conocimiento y la asistencia a toda la población. La Universidad se preocupará de captar la verdadera naturaleza de la problemática nacional, así como las aspiraciones y las potencialidades de la comunidad. Se asignará importancia a la creación de un marco institucional apropiado para que la Universidad coordine con el gobierno la conducción de las actividades en materia de ciencia y tecnología.
e) Fomento y desarrollo de la educación física y la práctica colectiva de todos los deportes.
f) Adecuada atención a las necesidades presupuestarias de todas las instituciones educativas del sector público.
g) Defensa, consolidación y desarrollo del patrimonio cultural nacional, incluyendo un programa de estímulos materiales y morales para las ciencias y las artes. Dicho programa asegurará una amplia participación popular en el ámbito de la cultura.
4–La población.
a) Concepción de una política racional de población para proporcionar al país del contingente humano indispensable a su desarrollo integral. Dicha política prestará atención a la natalidad y las migraciones internas e internacionales, sobre la base de la elevación de las condiciones de vida y de trabajo.
b) Se asignará prioridad al logro de un equilibrio adecuado en la distribución territorial de la población, tanto en lo que refiere a los polos representados por Montevideo y el Interior, como en lo que apunta al balance entre los medios urbano y rural. Estas acciones habrán de coordinarse con toda la política económica planificada, particularmente en lo que respecta a las prioridades sectoriales y regionales que esta última defina.
5- La seguridad social.
a) Creación de un sistema racional de normas orientadas a asegurar al individuo el bienestar y la tranquilidad indispensables para el pleno desarrollo de su personalidad. Dicho sistema habrá de cubrir todo el ciclo vital, desde la gestación hasta la muerte, y supondrá la asistencia a toda la población, incorporando en particular aquellas capas tradicionalmete alejadas de estos beneficios, como los asalariados del interior y los habitantes del medio rural.
b) Integración de la dirección de los organismos de seguridad social con representantes de los beneficiarios y de los contribuyentes.
c) Adecuación de las pasividades a los ingresos del trabajador en la actividad
d) Adopción de medidas específicas para evitar la evasión de aportes, hacer más equitativas las cargas y atender los servicios sin privilegios indebidos ni postergaciones.
IV — LAS RELACIONES INTERNACIONALES.
1- La política internacional del país.
a) Defensa de la soberanía nacional y vigencia irrestricta de los principios de autodeterminación y no intervención.
b) Solidaridad activa con todos los pueblos que luchan por liberarse de la opresión colonialista, neocolonialista e imperialista, especialmente los latinoamericanos.
c) Definición e instrumentación de una política exterior independiente.
d) De acuerdo con este principio, se diseñarán las acciones del gobierno y las representaciones nacionales en todo el ámbito de las relaciones internacionales. Denuncia del papel pasado y presente de la OEA como instrumento del imperialismo.
e) Puesta en práctica del principio de mantenimiento de relaciones con todos los países, establecidas por libre acuerdo de partes.
f) Apoyo al principio de participación de todos los países en la Organización de las Naciones Unidas.
g) Reafirmación de los derechos de asilo y de refugio político, de conformidad con los criterios doctrinarios y las prácticas sostenidos tradicionalmente por el país.
h) Revisión y eventual denuncia de todos los tratados, convenios y resoluciones internacionales, en cuanto contradigan los principios fundamentales definidos precedentemente.
i) Reestructuración del servicio exterior del país, a efectos de que sirva eficazmente a los auténticos intereses nacionales.
2–La nueva integración económica internacional
a) Conducción de la política económica internacional, conforme a los intereses nacionales y populares. Concepción y puesta en práctica de una nueva inserción del país en el contexto económico internacional, a partir de las transformaciones internas en el marco de la política económica planificada.
b) Defensa del principio general de mantenimiento de relaciones económicas con todos los países del mundo.
c) Definición y promoción de un nuevo concepto de integración económica latinoamericana. Denuncia de la anterior ALALC y actual ALADI, cuya política ha venido agravando la dependencia regional. Este nuevo concepto de integración, apoyado primordialmente en las transformaciones internas de las naciones participantes, constituirá la base de la lucha colectiva por la liberación y la ruptura de la dependencia política, económica, social y cultural. Involucrará simultáneamente los ámbitos productivo, tecnológico, comercial y financiero. Se promoverá:
I- la puesta en práctica de acuerdos de producción en las ramas fundamentales de la economía;
II- la celebración de convenios multinacionales de investigación y prospección de recursos básicos, así como de acuerdos de suministro de tecnología y de medios fundamentales de producción;
III- el establecimiento de un intercambio comercial coherente con los acuerdos antes mencionados;
IV — la promoción de soluciones financieras propias del nuevo contexto de integración, a partir de un programa global en el que aquellas se definan al servicio de los avances en los ámbitos productivo, tecnológico y comercial.
d) Asignación al ahorro nacional de un papel protagónico en el desarrollo económico y social del país. Aplicación de medidas que impidan la fuga de capitales y concepción de un nuevo estatuto para la inversión extranjera, de manera de asegurar el control social interno de la misma. Dicho estatuto establecerá restricciones a las remesas al exterior de utilidades, intereses y royalties, y planteará exigencias en cuanto a la reinversión de ganancias del capital extranjero en el territorio nacional.
e) Radicación en el estado de la responsabilidad de concebir y ejecutar la política económica internacional del país. Creación de un organismo especializado que cubrirá todos los ámbitos de las relaciones económicas internacionales. Ese organismo realizará el comercio exterior en sus rubros básicos.
1) Rechazo de la política del Fondo Monetario Internacional, así como las de otros organismos internacionales que actúen con similar orientación.
B- MEDIDAS DE EMERGENCIA.
I- SOBRE LA REALIDAD POLITICA Y SOCIAL
1- Recuperación inmediata de todas las libertades individuales y políticas, particularmente las que refieren al ámbito sindical.
Derogación de los actos institucionales, leyes y decretos represivos, en particular la ley de seguridad del Estado y la jurisdicción militar para los civiles. Desproscripción total de fuerzas políticas y de personas. Plena vigencia de la Constitución.
2- Desarticulación del aparato represivo y creación de condiciones para impedir el retorno del autoritarismo al poder.
3- Amnistía general e irrestricta para los presos políticos. Dicha amnistía se usará como un instrumento que, conjuntamente con la supresión de los orígenes y las formas de la violencia propios del régimen vigente, permita reintegrar a la convivencia social y política a todos los sectores de la sociedad, a efectos de facilitar el desarrollo normal de la vida nacional. Devolución actualizada de los haberes pagados por los presos políticos por concepto de expensas carcelarias, y levantamiento de todas las restricciones impuestas al respecto.
4- Eliminación de los obstáculos vigentes para el retorno de los exiliados, y creación de condiciones económicas y sociales que permitan su reintegro definitivo al país.
5- Supresión de toda restricción a los medios de comunicación. Ejercicio pleno de la libertad de información y de expresión del pensamiento.
6- Esclarecimiento de la situación de los detenidos desaparecidos.
7- Reintegro a sus labores de los destituídos por motivos ideológicos, políticos y gremiales. Reparación de arbitrariedades cometidas.
8- Inmediato restablecimiento de la independencia del Poder Judicial.
9- Apoyo a las instituciones defensoras de los derechos humanos.
II- SOBRE LA REALIDAD ECONOMICA
1- Aumento real de salarios y pasividades, imprescindible para la recuperación del poder adquisitivo de la población y la reactivación de la producción y el comercio internos.
2- Reducción de la tasa de interés y supervisión de las operaciones bancarias por parte del Estado, como paso inicial de la recuperación.
3- Establecimiento de un régimen de control de cambios, asignando al Banco Central el monopolio de las operaciones con moneda extranjera, y la fijación de su precio.
4-Control de los precios esenciales de la economía, incluyendo los de los componentes de la canasta familiar, así como los de aquel los rubros fundamentales para la reactivación de las principales ramas de la producción.
5- Reestructuración de los gastos e ingresos públicos, comprimiendo los egresos destinados a la seguridad, expandiendo los gastos que permitan generar empleo productivo y tomando en cuenta la capacidad contributiva de la población en la fijación de impuestos. Reducción progresiva de los que gravan al consumo y al gasto populares.
6- Restricción de las importaciones prescindibles.
7- Refinanciación de la deuda interna, distinguiendo los casos existentes, previo estudio de los mismos. Realizar, con las debidas garantías, algunos cambios en la propiedad, utilizando la cartera de deudas en poder del Estado.
8- Refinanciación de la deuda externa, rechazando las exigencias del Fondo Monetario Internacional y de los acreedores. Dicha refinanciación será coherente con las restantes medidas que integran este programa.
III- SOBRE LAS CONDICIONES DE VIDA Y LAS NECESIDADES BASICAS
1- Cese de la intervención del Sindicato Médico del Uruguay.
2- Derogación de la Ley Nº 15.501 que incorporó las cooperativas al régimen de propiedad horizontal. Aplicación de un programa de apoyo urgente al movimiento cooperativo y a la construcción estatal en el área de la vivienda popular.
3 - Cese de la intervención en todos los entes de enseñanza, y establecimiento de programas urgentes de redemocratización. Derogación de la Ley de Educación de 1972, vigencia para la Universidad de la República, de la Ley Orgánica de 1958.
4- Pago de las obligaciones que el sistema de seguridad social mantiene con sus atributarios, así como las deudas del Estado y las empresas con aquél. Restitución de derechos sustraídos a los beneficiarios por disposiciones del régimen de facto.
IV — SOBRE LAS RELACIONES INTERNACIONALES
1- Restablecimiento de la credibilidad nacional, recuperación de vínculos hoy deteriorados y materialización de nuevos acuerdos y alianzas que permitan apuntalar el proceso interno de redemocratización. Apoyo del Uruguay a los países que recorren un camino similar. Restablecimiento inmediato de las reconocimiento de las razones que llevaron a este último país a la ruptura.
2- Acción concertada con todos aquellos países que compartan los objetivos nacionales más urgentes, tanto en los organismos e instancias multilaterales, como en convenios bilaterales específicos en los diferentes ámbitos de las relaciones internacionales.
3- Prioridad al desarrollo de estas acciones en lo que refiere a la deuda externa, impulsando las posturas colectivas de los deudores. Sin renunciar a sus facultades de adoptar medidas unilaterales cuando lo estime conveniente, el país promoverá por esa vía el logro de acuerdos para renegociar los compromisos existentes, incluyendo la postergación de los pagos y la remoción de la condiciones leoninas que aquellos contienen.
