Reflexión supervisión

Por Fernanda Pérez

Esta reflexión propone tres orientaciones a trabajar en relación al acuerdo de buscar estrategias para respetar las distintas necesidades de aprendizaje de cada niño/a del grupo chico con el que se trabaja. Estas estrategias se plantean en base a distintos autores y el análisis de lo que mencionan en relación a la práctica pedagógica:

Según Coppler & Bredekamp (2013), una buena educadora utiliza preguntas que provocan que los niños piensen. Esto, considerando las particularidades de cada niño de manera de respetar el principio de singularidad de las BCEP (2001). Así, una estrategia para atender a la diversidad de un grupo de niños y niñas es utilizar preguntas que respondan a las características de aprendizaje de cada párvulo. Hay niños y niñas que por su carácter introvertido, requieren preguntas donde sus respuestas puedan ser breves para participar en el diálogo colectivo, iniciando la conversación incluso con preguntas cerradas para estimular su iniciativa. En cambio, otros niños y niñas que se muestran participativos y activos durante los momentos de diálogo en común, requieren de preguntas abiertas preferentemente (al contrario de la situación expuesta anteriormente) que expandan su cognición en cuanto a desafiar su lenguaje oral. Las preguntas efectivas, además permiten atraer la atención de quienes tienen dificultades para mantener su foco de concentración en una experiencia. Otra estrategia en la línea de atender a la diversidad de un grupo, es la atención positiva y el aliento respecto a los comportamientos deseados cuando se producen en niños y niñas con conductas desafiantes. Esta es una forma de atender a sus necesidades en cuanto permiten generar un clima positivo en el momento del grupo pequeño, además de mostrar una actitud de confianza en sus capacidades y habilidades, estimulando a participar en las experiencias. Coppler & Bredekamp (2013), agregan en ese sentido, que cuando un niño que frecuentemente es relevado por conductas negativas y se le detectan actitudes positivas, es importante destacarlas dándole atención positiva. Finalmente, se plantea una de las orientaciones propuestas por el Diseño Universal de Aprendizaje (2011) que refiere a proporcionar múltiples medios de participación y compromiso para atender a la diversidad del grupo. En ese sentido, se recogerá la estrategia más pertinente a implementar en el contexto del grupo con el que se está trabajando, esta es: Proporcionar la opción de autorregulación referida a promover expectativas y creencias que optimicen la motivación de los niños y niñas. Esto refiere a que la educadora declare permanentemente expectativas frente a las capacidades y habilidades de los niños y niñas, mostrando confianza en sus aprendizajes, estimulándolos a perseverar a través de sus comentarios y gestos. Para hacer cursar esta estrategia, por ejemplo, se considera hacer evidentes los logros de los niños y niñas, reconociéndolos con sus pares, con otros adultos, etc.

Respecto a los resultados que trajo el uso de estas orientaciones para atender a la diversidad en grupo pequeño, se destaca que las preguntas efectivas logran su objetivo en cuanto permiten a los niños y niñas expandir su cognición, se ha evidenciado que a través de estas los niños y niñas se mantienen más atentos debido a que cuando se les anticipa el uso de preguntas, adquieren una actitud receptiva y con una disposición adecuada para que la educadora les haga una pregunta. A continuación, se plantea una situación en la que se utilizó esta estrategia con un estudiante que participa -usualmente- impulsivamente en los diálogos de las experiencias de aprendizaje: Durante el momento de grupo pequeño, La educadora pregunta a Sebastián: “¿Cómo nos afecta la basura en el medio ambiente?”, a lo que Sebastián responde: “afecta el aire”. Luego, la educadora le pregunta ¿Cómo afecta el aire?, a lo que el niño responde: “Porque hay microbios que contaminan el aire, por eso”. Entonces, la educadora la pregunta: “¿Cómo crees que podemos solucionar el problema de la basura?”, a lo que Sebastián responde: “recogiendo la basura con un palito y reciclar”. La educadora comenta: “¡Toda la razón seba! pero, podrías contarnos ¿qué es reciclar?” y Sebastián responde: “reciclar es rehusar cosas que no usas, por ejemplo, yo veo una cosa que nadie está usando y entonces la uso”. En este caso, se desafió el aprendizaje del niño impulsándolo a pensar más allá de la respuesta primera. Además, las preguntas efectivas motivan a los niños y niñas que usualmente se mantienen pasivos durante la experiencia a participar, respondiendo preguntas que les acomodan. Las preguntas efectivas han permitido a los niños y niñas introvertidos visibilizarse más durante las experiencias, debido a que el momento en que responden una pregunta les da el protagonismo en relación al resto de sus compañeros. Finalmente, estas preguntas han permitido desafiar a los niños y niñas que demuestran mayor nivel de desarrollo en aspectos diversos, expandiendo sus oportunidades de aprendizaje mediante la problematización y resolución de problemas (a través de las preguntas).

En relación a la atención positiva y aliento a los comportamientos deseados, se releva el hecho de fomentar la autoestima de los párvulos, lo que -en ocasiones- trae por consecuencia la autorregulación de parte de los mismos niños y niñas. Se considera como aspecto a mejorar, la implementación de situaciones planificadas bajo las cuales los niños y niñas desafiantes lograaplicar aptitudes que contribuyan a su bienestar y al del grupo. Por ejemplo, si se identifica que un párvulo se dispone adecuadamente a repartir el material cuando se le solicita, entonces es necesario incorporar ese momento dentro de la planificación para que ese niño pueda tener ese espacio de colaborar con sus pares. Un ejemplo de la implementación de esta estrategia es el siguiente: Durante el momento del grupo pequeño, se trabaja en buscar figuras geométricas en una revista. Pedro se acerca a la educadora y le dice: “tía mire, encontré estas”. La educadora al reconocer que Pedro estaba utilizando adecuadamente el tiempo de trabajo le comenta: “¡qué bien Pedro!, veo que lograste encontrar varias… ¡Qué bien hemos utilizado el tiempo de trabajo!, sigue buscando a ver si encuentras más”. En este caso, se aplica la estrategia para alentar una conducta positiva realizada por un niño que, según la experiencia, demuestra algunas dificultades para concentrarse. Destacar la manera en que desarrolló el trabajo promociona la potenciación de la confianza y seguridad.

Por último, respecto a la estrategia referida a promover expectativas y creencias que optimicen la motivación de los niños y niñas se destaca que los impulsa a participar de las experiencias que parecen dificultosas para ellos. Esto especialmente en momentos de trabajos motrices o en los que se utilicen destrezas específicas, puesto que se ha evidenciado que hay niños y niñas que no participan activamente porque tienen dificultades en estas tareas. Una evidencia recogida de lo anterior es la que se presentará a continuación: “Durante el momento del grupo pequeño, se trabaja en buscar figuras geométricas en una revista. Alexis se acerca a la educadora y le muestra su trabajo, en el que sólo se identifican recorten sin figuras claramente reconocibles. La educadora le pregunta: “Alexis, ¿qué figuras son?”, el niño se queda en silencio y la mira por un rato. La educadora le dice: “mira, tengo una idea, ¿podrías dibujar en esta hoja las figuras geométricas que conoces?”. Alexis dibuja en una hoja un cuadrado, un círculo y un triángulo. La educadora le pregunta: “¿Qué son?”, a lo que el niño responde: “un cuadrado, un círculo y un triángulo”. La educadora le comenta: “bien Alexis, gracias! ¿viste que las conocías?, ¡teníamos que buscar otra forma de reconocerlas solamente!”. En esta situación se ve reflejada la importancia que tiene sobre el aprendizaje del niño, la confianza que pone la educadora en sus capacidades. Si una educadora conoce bien a sus estudiantes y sabe cuáles son sus potencialidades y desafíos, podrá reconocer en qué medida hay barreras que son las que están imposibilitando a un niño mostrar y observar sus propias capacidades, por lo cual es la responsable de proporcionar escenarios donde el niño logre su tarea y además se le reconozca positivamente el trabajo. En la medida en que los párvulos tengan el andamiaje y los estímulos positivos necesarios, su aproximación a las experiencias es más dispositiva.

En síntesis, se recogen tres estrategias que han resultado efectivas durante el ejercicio pedagógico como se evidenció en el análisis. Estas tienen por objetivo atender a la diversidad de un grupo en general, lo cual constituye el desafío planteado por el equipo de trabajo en el área de investigación (Seminario) y, por ende, pueden ser aplicadas en grupos pequeños de trabajo con el mismo objetivo (responder a las necesidades de cada niño y niña). La base de stas estrategias es que considerando su amplitud pueden ser aplicadas con todos los niños y niñas del grupo pequeño (respondiendo al desafío propuesto para la práctica pedagógica) y del grupo grande (atendiendo al desarrollo de la investigación en curso). Esto quiere decir que, al no ser estrategias con aplicaciones limitadas, pueden contextualizarse a las particularidades del momento en que se esté desarrollando una experiencia, al niño o niña a quien se busca estimular, pueden adaptarse estableciendo desafíos posibles para cada párvulo, etc. El objetivo en adelante es poder utilizar estas estrategias con mayor frecuencia, aumentando su eficacia y naturalizándolas al interior del ejercicio pedagógico del aula para que cada vez el acceso al aprendizaje sea más igualitario a todos los niños y niñas que conforman el grupo, más allá de las diferencias que los constituyen.

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