Entre la espada y la pared

“Estamos creando situaciones”, afirma con convencimiento Louis van Gaal, uno de los directores técnicos más cuestionados de la actualidad debido a su “filosofía” y peculiar estilo de juego. De todas formas, y aunque existan estadísticas que le den la razón al holandés, muchos creen que está equivocado.

Si Manchester United está segundo en la tabla de posiciones del campeonato local, se encuentra a un punto del líder de su grupo en la UEFA Champions League y se dio el lujo de marcar al menos un gol en 16 de los 22 partidos que se disputaron hasta el momento, quizás van Gaal no esté demasiado errado… El equipo crea situaciones pero “no tiene suerte”.

Apreciación de las críticas recibidas tras el empate ante PSV Eindhoven:

Las críticas deliberadas que miles de periodistas e hinchas realizaron el pasado miércoles -y todavía siguen haciendo hasta el día de hoy- con motivo del bochornoso empate ante PSV Eindhoven en Old Trafford, no trajeron las mejores consecuencias. En el instante del hecho, los jugadores presintieron el malestar que se estaba viviendo en cada rincón del “Teatro de los sueños” y, de manera casi lógica, reaccionaron con torpeza y temor. Invadidos por la imprecisión y el apremio de ponerse en ventaja lo antes posible, no coordinaron pies con cabeza y terminaron siendo abucheados y hasta silbados por su propio público. ¿Tiene algún sentido el uso del cuestionamiento o el insulto llevado a cabo como consecuencia del “calor del momento”? La respuesta es más que clara.

Los análisis siempre son bien recibidos si se hacen con respeto y elementos que constaten lo sostenido por el periodista o hincha que sienta las ganas o la necesidad de expresar su opinión. ¿Por qué van Gaal cambia la posición nata de ciertos futbolistas?, ¿por qué el equipo, en muchas ocasiones, parece no tener una idea clara de juego?, ¿por qué los delanteros tienen una baja efectividad? Seguramente, todas estas preguntas son las que muchos fanáticos de Manchester United tienen formuladas en sus cabezas y esperan que, a la brevedad, se conviertan en respuestas positivas que ayuden a modificar las problemáticas que el equipo debe enfrentar actualmente. Si todas estas cuestiones son planteadas con tolerancia, no tendría que haber inconveniente alguno.

Análisis de la situación actual del equipo:

Aunque van Gaal afirme que sus jugadores generan situaciones de peligro y se sienta respaldado por los resultados obtenidos hasta el momento, está claro que el plantel no está pasando por la mejor de las etapas. Manchester United, con todo el dinero que invirtió en la compra de nuevas incorporaciones, no logra alcanzar su mejor forma futbolística ni dejar satisfechos a sus hinchas, que cada día hacen más fuerte su reclamo. Hombres de experiencia como Michael Carrick y Wayne Rooney -capitán y corazón del equipo-, están muy lejos de tener su temporada ideal. Y jóvenes como Anthony Martial y Memphis Depay, que solamente llevan cuatro meses en la Premier League, no tienen la capacidad suficiente para ponerse el equipo al hombro. ¿Cuál es la solución a este gran dilema? Teniendo en cuenta las lesiones que se vienen dando, algunas de las posibles medidas a tomar podrían ser la integración de jugadores pertenecientes a las divisiones inferiores del club, la mantención de las posiciones naturales de los futbolistas y, a futuro, la compra de refuerzos que ayuden a cubrir los puestos más vulnerables. Igualmente, para resolver las cuestiones que apremian al equipo en la actualidad, el director técnico debería cuidar la moral del plantel y motivarlo para lograr el objetivo más cercano: la clasificación a los octavos de final de la Champions League.

Conclusión:

Para no estar entre la espada y la pared -como quizás se encuentra van Gaal-, es crucial abrir los ojos y no caer en la frustración. Se puede apoyar al equipo sin ser resultadista; se pueden formular todas las críticas del mundo sin perder el respeto; y también, se puede apoyar a un director técnico mezquino porque, al fin y al cabo, es el representante futbolístico del grupo en el campo de juego y merece el respaldo de todos.

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