Un paseo por la Beira Mar

Un día de nubes, cielo casi oscuro, color de plomo… un buen día para caminar por la Avenida Beira Mar.

Puede sonar raro, pero eso es lo que he hecho con mi padre hoy. Estaba por el fin de la tarde cuando nos fuimos. Normalmente el mes de enero llueve mucho en Fortaleza. Este año las cosas están un poco diferentes, pero hoy fue un día de nubes. Aprovechamos la folga que teníamos y nos marchamos hasta la Beira Mar.

La Beira Mar es un punto tradicional de caminadas en Fortaleza. Es también un grande punto turístico, con muchos hoteles, bares y restaurantes que suelen estar llenos de clientes, especialmente de otros sitios. Pero por aquella hora estaba mucho menos agitada, lo que ha hecho la caminada, la charla y los pensamientos más fáciles de se hacer.

Un buen momento para cuidar de hacer exercício fisico. No puedo negar que caminar por la playa, sentir el suave viento de la mar en la cara es mucho más agradable que quedarse en un gimnasio cerrado. Mirar a toda aquella gente, casi toda compuesta de gente desconocida, proprocioname algo comu un salir del capullo habitual para encontrar una otra parte de la realidad, algo olvidada en las tribulaciones del cotidiano.

Fue tambiém um buen momento para reflexionar sobre mi propria historia personal, los hecho que marcaron mi vida, mis recuerdos, etc. Muchos de ellos están relacionados con la Beira Mar y, aunque Fortaleza no sea, infelizmente, una ciudad que tenga en alta cuente la preservación de su legado historico, se puede aprovechar para ver algo de la historia local, lo que es, por supuesto, parte de nuestra historia personal.

Al fin nos marchamos de allí, para nuestras otras ocupaciones. Pero teníamos, sin duda, el espíritu renovado.

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