Identificar y resolver los problemas de un césped enfermo

  1. Maneja los escapes de agua. Si el agua fluye sobre el césped, es probable que el suelo sea arcilloso o que el jardín se encuentre en una pendiente empinada. En ese caso, deberás regarlo con la mitad de la cantidad habitual de agua, esperar una hora a que se drene y luego regarlo con la otra mitad. Aplica este método en las áreas donde identifiques este problema.
  • Los suelos ricos en arcilla requieren un riego mucho más profundo y menos frecuente que un suelo normal.
  • Airear el jardín puede ser útil si el suelo parece estar denso y compacto.

2. Dale tratamiento a un césped que se seca. Si notas que el césped se está marchitando, es decir, se torna un poco gris, morado o azul, o que las huellas se marcan en la superficie, quiere decir que se encuentra relativamente seco. En este caso, debes incrementar la cantidad de agua que utilizas en cada riego.

  • El césped seco también puede ser el resultado de un suelo arenoso, el cual se drena demasiado rápido como para absorber el agua. En este caso, debes regar las áreas arenosas con mayor frecuencia y con una cantidad de agua menor a lo normal.

3. Combate la maleza. Cuando sea posible, combate la maleza sin utilizar productos químicos para evitar la contaminación o el daño a las plantas cercanas. Saca las hierbas malas manualmente cada vez que veas alguna. Si tienes un problema serio de maleza, identifica la especie particular y pide consejo a algún jardinero o al anexo de una universidad de tu localidad. La mayoría de hierbas malas pueden combatirse simplemente realizando cambios básicos a tus hábitos de mantenimiento, como mantener el césped alto al podarlo o cambiar el horario de riego.

  • Si decides utilizar un herbicida, asegúrate de seguir las instrucciones de la etiqueta con precisión. Si sigues los consejos para deshacerte de tipos de maleza específicos obtendrás los mejores resultados. Cuando busques un herbicida para un problema de maleza, elije uno posemergente. Los herbicidas selectivos matan especies específicas de maleza, mientras que los no selectivos también matan el resto del césped, por lo que deben aplicarse con gran precisión.
  • Si utilizas un esparcidor de semillas o algún otro equipo para esparcir herbicidas, ten en cuenta que podrían quedar restos del producto en el equipo y estos, a su vez, podrían esparcirse a otras áreas del jardín.

4. Combate insectos y otras pestes.

Si hay gusanos de jardín, escarabajos u otras pestes comiéndose tu césped, por lo general la mejor solución es cambiar tus hábitos de mantenimiento. El anexo de alguna universidad local podría ayudarte a combatir las pestes comunes en tu localidad, así como indicarte cuáles son las pestes que realmente dañan tu césped. Los pesticidas e insecticidas deben emplearse solo como último recurso, ya que pueden matar los microbios y gusanos que son beneficiosos para el suelo. En caso de que decidas utilizarlos, sigue las instrucciones de la etiqueta al pie de la letra.

  • Los pesticidas también pueden ser peligrosos para quien los aplique. Por ello, debes utilizar equipo de protección según se indique en la etiqueta. Luego de aplicar el producto, lava tanto tu piel como la ropa que vestías al hacerlo antes de comer, beber o fumar.

5. Evita la acumulación de paja. Si permites que la paja, esa capa esponjosa de color marrón que cubre el suelo, alcance más de 1,25 cm (0,5 pulgadas) de espesor, esta puede causar problemas. Alquila una máquina especial para separarla y luego déjala sobre el suelo para que se descomponga. Una vez que haya desaparecido, dale mantenimiento al césped con un poco de tierra, pero asegúrate de que sea el mismo tipo de suelo sobre el cual se plantó.

  • Retira la paja únicamente al inicio del otoño o en los primeros días de la primavera. No lo hagas si tiene menos de 1,25 cm (0,5 pulgadas) de espesor.
  • La acumulación de paja también puede ser causada por el mal drenaje. Airear el suelo de la manera que se indica anteriormente puede ayudar a solucionar este problema.
  • Contrario a lo que se suele pensar, los restos de césped podado no contribuyen a la aparición de paja.

6. Ajusta el pH y los nutrientes del suelo.

En muchas áreas, como por ejemplo en gran parte del este y medio oeste de Estados Unidos, el suelo es muy ácido y requiere una ligera cantidad de carbonato cálcico en forma de pellets. Una opción más precisa sería realizarle una prueba al suelo y ajustar el pH hasta que se encuentre entre 6,0 y 7,0. El kit de prueba del suelo también podría indicar deficiencias en ciertos nutrientes, como bajas cantidades de fósforo o hierro, lo cual se puede ajustar utilizando un fertilizante diferente o mediante productos aditivos para el suelo.

  • Puedes añadir la cal o calcio en cualquier momento del año.
  • Si el suelo es demasiado alcalino, reduce el nivel del pH con productos de jardinería a base de azufre.

7. Dale mantenimiento un césped enfermo. Los hábitos señalados anteriormente pueden ayudar a que tu césped resista las enfermedades. Si ves que el jardín está decolorado u observas alguna otra señal de enfermedad, intenta identificar la enfermedad específica y pídele consejos sobre las enfermedades del césped particulares del área donde vives a un experto de tu localidad. Existen unos cuantos pasos que puedes seguir para combatir la mayoría de enfermedades:

  • Evita regar el césped en exceso. Este nunca debe estar completamente empapado ni quedar empozado.
  • Sacude las gotas de rocío del césped con una manguera rociadora o simplemente arrástrala sobre el este. El líquido que parece “rocío” en realidad podría ser agua azucarada que ha brotado de la planta, lo que a su vez podría atraer y alimentar microbios.

8. No pises el césped si tiene problemas ni durante el invierno. Si observas que el césped se ve dañado, reduce el tránsito peatonal y vehicular hasta que vuelva a estar saludable. Esto también se aplica en el caso de que ocurran heladas, las cuales hacen que el césped esté particularmente vulnerable.

Bonus Track: Consejos

  • En lugar de rastrillar las hojas durante el otoño, aplástalas con la podadora. Al igual que con los restos de césped podado, estas se incorporarán al suelo y se convertirán en abono.
  • Una podadora para mantillo funciona mejor. Esta no expulsa los restos de césped por un lado sino que los retiene en la base, donde son cortados en pedazos más finos hasta que se pegan al césped podado y desaparecen.
  • La cal en forma de pellets es más costosa pero también es más sencilla de aplicar.
  • Durante la primavera, coloca un producto para prevenir la aparición de garranchuelos sin fertilizante.
  • Rastrilla el césped muerto. No utilices una pala ni bajes el nivel de las cuchillas de la podadora, ya que esto corta las raíces buenas.
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