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La importancia de los alrededores

Hace un par de semanas atrás, me encontré con un compañero Catalán y lo primero que le pregunté fue sobre qué pensaba de las elecciones que se estaban llevando en Cataluña, posterior a la represión del gobierno Español sobre la posible independencia de la región.

No tenía idea. Ni de estas elecciones, ni de las pasadas. Me tocó a mi contarle un poco sobre lo que había pasado con la descomposición del parlament y del auto exilio de Puigdemont.

Y está bien. No todos deben tener el interés de seguir en tiempo real algo tan específico. Pero cuando el lugar donde naciste y te criaste está tratando de ser un país independiente, algo de ruido debe generar eso.


El primer impulso que me llevó al diseño de experiencias, de interacción y ahora ultimo de servicios, fue el interés en saber lo que estaba pasando a mi alrededor. Principalmente en el alrededor político. Y con “alrededor” no solo me refiero a lo más próximo, a lo que ocurría en Chile, sino también a lo que ocurría en otros países y al tipo de discusiones y debates que se estaban generando.

Una publicación muy interesante que leí tiempo atrás, y que me gatilló ese interés por leer ensayos, tenía que ver con la importancia cultural que existe detrás de la acción de cocinar y el rito de la cena, y como esos factores se están alterando con la introducción de nuevas formas de alimentación.

Mientras más crecía mi interés por el diseño en estas dos áreas, más me daba cuenta de lo necesario que era estar empapado de otras realidades. Si parte de mi trabajo significaba definir un flujo, un árbol de decisiones, pautas de contenido, navegaciones, y otras cosas más, el nivel de conciencia que se tiene sobre ese “alrededor” es importante para tomar consideraciones que se suelen olvidar. Sobre todo en instituciones grandes y servicios complejos.

Detrás de esas primeras decisiones estratégicas que tienen los proyectos, el diseño gráfico no es suficiente y requiere de otras disciplinas. A problemas más complejos, se necesitan miradas más diversas.

Desde ahí es cuando me enfoqué en leer más ensayos. Y desde ahí es cuando pongo más ojo en la relación que tienen las personas con el dinero cuando depositan su confianza en un banco, o en el miedo que existe frente a la contraloría cuando un organismo público licita y contrata servicios, o la incertidumbre que tienen las personas cuando está en el paradero del transantiago y no saben dónde viene la micro.

En el día a día, ese alrededor también tiene que ver con el prójimo. Y afortunadamente las métricas que logra levantar la web permite que sea un poco más fácil ponerle el ojo a las personas. Por otro lado, las entrevistas, talleres, encuestas, pruebas de usabilidad, y muchas otras herramientas, le permite al diseño entender el origen o la correlaciones de ciertos comportamientos.

Estar inmerso en esas realidades, cercanas y lejanas, permite entender los estímulos que mueven a las personas. Y al momento de tener que diseñar para un servicio o producto, el cruce de esa conciencia sumado a lo que las personas dicen de si, es clave para definir hacia dónde se debe mover la brújula de las experiencias.