Tres motivos por los que dejé de usar la Biblia en el celular (Biblia App) y regresé a usar una Biblia física.

“Estas palabras que yo te mando hoy estarán sobre tu corazón. Las enseñarás diligentemente a tus hijos, y hablarás de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Las atarás como una señal a tu mano, y serán por insignias entre tus ojos. Las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas”. Deuteronomio 6:6-9

Siempre he sido muy “tecnológico”. 
Cuando obtuve mi primer teléfono inteligente (smartphone, un iPhone original, justo cuando salía el iPhone 4), una de las aplicaciones que instalé inmediatamente fue el Bible App de YouVersion. Asimismo, psiempre tuve la costumbre de predicar desde un iPad, logrando convencer a diversos pastores que conocía de hacer lo mismo.

Hacia lo digital.
Mientras los dispositivos móviles se hacían más ubicuos, más me encontraba leyendo la Biblia en uno de estos dispositivos (devices). Hace muchos años hice el cambio de la Reina Valera 1960 a La Biblia de Las Américas, una versión reconocida por ser más fiel a los textos originales, con menos poesía y de lectura más fácil para el lector moderno (esta versión es para uso personal, no para predicar ya que sigo usando la RV 1960). Este fue un cambio muy bueno para mí.

Años atrás, salió OliveTree, y esta App me permitía señalar solo algunas partes de un versículo y que sincronizaba mis notas entre mis dispositivos y mi laptop. Yo tengo un sistema para anotar la Biblia, así que el tenerlo en digital y sincronizado, era como si tuviera una misma Biblia en diversas formas. Durante un buen tiempo parecía que había encontrado “mi Biblia” perfecta.

Sin embargo, el título de este escrito deja ver que ya no estoy usando (de manera principal) mi Biblia digital, sino que regresé a usar una Biblia física tanto para estudio, devocional e incluso para ir a la iglesia. Aquí los tres motivos de porque decidí hacerlo:

1. Demasiado tiempo frente a una pantalla.

Siempre he sido pastor bi-vocacional y he tenido empleos donde he pasado mas de 9 horas diarias frente a una computadora o dispositivo. Ya sea programando, haciendo presentaciones, editando un artículo, escribiendo algún paper para el director porque tiene un discurso que dar, etc., casi todo el día tengo una pantalla frente a mis ojos. Aparte, llegar a casa, leer la Biblia en otra pantalla, escribir mis mensajes, artículos, devocionales y conferencias, es demasiado tiempo.

Lo que es más, diversos estudios nos dicen que pasar tiempo frente a una pantalla antes de dormir perturban el sueño, y yo regularmente leo la Biblia antes de dormir. Aunque esta no fue mi motivación principal para el cambio, ya que paso suficiente tiempo al día frente a una pantalla, y leer una Biblia física me ayuda a reducirlo.

2. Testimonio a los demás.

Aunque usaba la Biblia principalmente en digital, siempre que me toca predicar llevo una Biblia física. Entiendo que hay cierto peso en el simbolismo de tomar una Biblia y leerla frente a la congregación (simbolismo que definitivamente se pierde al leer desde un iPad o celular). Muchos hoy en día, dirigen cultos, enseñan en escuela dominical y predican leyendo sólo desde el dispositivo. Así que, aunque en mi manuscrito siempre tengo el texto completo que voy a predicar, me acompaño de una Biblia y lo leo desde ahí.

Lo que he ido percibiendo es que el simbolismo de tener una Biblia no se aplica solo a la hora de predicar. Una persona con una Biblia en mano llama la atención (de buena manera) dondequiera que esté. Cuando voy a la iglesia y me encuentro caminando con un grupo de personas, cada cual con su Biblia en mano, siento un gozo especial. Doy gloria a Dios por ver Biblias rojas, amarillas, letra grande y letra pequeña, en manos de hermanos y de sus hijos, algunas en excelentes condiciones físicas y otros un poquito ya deteriorada su Biblia, pero siempre es un gozo. Creo que el simbolismo y la imagen que acompaña el andar con una Biblia en físico tiene mucho valor que sinceramente se está perdiendo. Recuerdo las palabras de mi pastor que decía: Somos el pueblo de la Biblia bajo el brazo.

3. Menor inmersión

Hasta antes de empezar mis estudios de Maestría en el seminario Reina Valera, leía la mayoría de mis libros en Kindle (mi biblioteca en digital todavía es más grande que la física, pero ya va cambiando). Sin embargo, hay mucho que se pierde de la tipografía y de la esencia de un libro al leerlo a través de un iPad o un Kindle.

Ahora bien, lo que quiero comunicar en este punto no es que perdía mucho de la esencia o la tipografía de la Biblia al leerla en digital. Lo que perdía era el sentido de separación: de “estoy leyendo la Biblia, sin interrupciones”. 
Y este es mi punto principal. No es que no podía concentrarme: podía durar un buen tiempo frente a mi iPad o iPhone leyendo libros completos del Antiguo o Nuevo Testamento. Pero de vez en cuando me llegaba una notificación o a veces me interrumpían con una llamada. Simplemente no sentía la misma separación al leer en digital que al leer en físico.

Estar frente a un aparato multiuso no produce en mí el mismo sentido de inmersión que tener la Biblia en mis manos y delante de mí. Un iPad la utilizo para muchísimas cosas. Pero cuando estoy frente a una Biblia, lo único que hago con ella es estudiar la Palabra de Dios. Así recuerdo a mi madre que pasaba horas y horas leyéndola y así quiero que mi hijo me recuerde.

De ninguna manera estoy diciendo que no hay valor en utilizar la Biblia en digital, OliveTree y YouVersion siguen conmigo y seguirán en mi bolsillo.

Pero por las razones que dije anteriormente, en mi mesa de noche, y los domingos cuando voy a la iglesia, o si voy a estudiar la Biblia con amigos, prefiero dejar mi móvil en mi bolsillo y tener una buena Biblia en mano. No hay que perder las buenas costumbres.

Bendiciones. 
- Miguel Ángel Tellaeche, pastor.

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