Un post pequeño

A veces me pregunto si soy demasiado riguroso, demasiado presuntuoso o una mezcla de ambas cosas. Tengo una cierta tendencia a hacer las cosas siempre igual, de una forma segura y práctica. Tal vez sea la de mencionar las cosas en series de 3 o en hacer entradas en el blog de mas de 1000 palabras siempre.
Sin embargo hoy me vi asombrado por el poder de lo sencillo al leer el Salmo 117, el poder del capítulo más pequeño de la Biblia.
Alaben al Señor, naciones todas; Alábenle, pueblos todos. Porque grande es Su misericordia para con nosotros, Y la fidelidad del Señor es eterna. ¡Aleluya! Salmos 117:1-2 NBLH
Dos verdades sencillas llevaron al salmista a adorar a Dios: la grandeza de su misericordia y su fidelidad eterna. El no ofrece grandes explicaciones teológicas. Yo tampoco lo haré. Meditemos en esas dos grandes verdades y en Jesucristo quien las hizo posibles ¡y alabemos al Señor!