
Que nos dejó la XLIX Cumbre del MERCOSUR
La semana pasada, en fecha 21 de diciembre, se llevó a cabo en la ciudad de Asunción, la XLIX Cumbre del MERCOSUR en la cual los protagonistas fueron los presidentes de los Estados parte y asociados del bloque regional.
A diferencia de las anteriores Cumbres, ésta se encontraba con situaciones políticas sensibles en los diferentes Estados. En la Argentina, el líder del PRO asumió como Presidente, venciendo a Daniel Scioli, oficialista y afín a Caracas; en Brasil, el congreso aceptó el pedido de Juicio Político para la presidente; y en Venezuela, la constante tensión entre la oposición y el oficialismo.
En el presente post voy a centrarme en las figuras de Mauricio Macri, Presidente de la República Argentina, y de Delcy Rodríguez, Canciller de la República Bolivariana de Venezuela, debido a que en ellos se centró el debate.
Durante su campaña electoral, Mauricio Macri, proclamaba que en caso de ser electo solicitaría la aplicación de la cláusula democrática al régimen de Maduro, debido a las constantes violaciones a los Derechos Humanos.
Sin embargo, debido a que el Presidente venezolano, reconoció los comicios electorales del 06 de diciembre, Macri consideró a través de su Canciller, que no había necesidad de solicitar la aplicación del Protocolo de Ushuaia.
Desde mi punto de vista, he aquí el primer traspié del mandatario argentino, en cuanto a política internacional. Éste punto, explicaré más adelante, luego de relatar lo acontecido en la Cumbre.
En primer lugar, basó su discurso en la necesidad de avanzar en el Acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR. Como así también, la necesidad de ir acercando posiciones con los socios de la Alianza del Pacífico a fin de capitalizar la dimensión bioceánica de la región.
Posterior a ello, remarcó los compromisos del bloque regional, los cuales son:
- Reducir la pobreza;
- Lucha contra el narcotráfico; y
- Compromiso con la institucionalidad, la calidad democrática y el respeto a los DDHH.
En cuanto al último punto, expresó (sic) “Vemos con agrado la vocación de asumir el resultado electoral que tuvo como protagonista a la sociedad venezolana, es un paso adelante”
“Por eso […] quisiera pedirles a los Estados parte y en especial al gobierno venezolano, que trabajemos incansablemente para consolidar una verdadera cultura democrática”
“Es en ese sentido que quiero pedir […] por la pronta liberación de los presos políticos en Venezuela. Porque en los Estados parte del MERCOSUR no puede haber lugar para la persecución política por razones ideológicas ni la privación ilegítima de la libertad por pensar diferente”

“Mi visión sobre la democracia va mucha más allá que acudir a las urnas cada cierta cantidad de tiempo, la democracia es un forma de vida, un pacto de convivencia entre personas que piensan distinto”
Por otra parte, llegado el turno de la delegación venezolana, la cual estuvo dirigida por la Canciller Delcy Rodríguez, y no por el Presidente Nicolás Maduro, procedió a defender, lo que yo considero indefendible.
Comenzó expresando que (sic) “la integración no es un mero método de trabajo, la integración también supone ideología”.
“Como coordinamos la política macroeconómica, como coordinamos los programas sociales no las dádivas sociales que es distinto. Cuando hablamos de la integración productiva para superar incluso y sustituir los mecanismos de importación tenemos que hacerlo en función de nuestros pueblos, la complementariedad de nuestras potencialidades económicas, comerciales y financieras en beneficio de nuestros pueblos no de transnacionales”.
Procedió luego a responderle al Presidente argentino diciéndole que estaba haciendo injerencismo en los asuntos de Venezuela. Mencionó, mostrando imágenes de Leopoldo López, que durante las manifestaciones pacíficas, se incendió el Ministerio Público, camiones de basura, de comida. Según la Canciller, 19 universidades fueron incendiadas de igual manera.
Continúo el discurso diciendo, cito “En Venezuela existen poderes públicos independientes, que deben ser respetados por la Comunidad Internacional, si es que realmente respetamos los principios que fundamentan el Derecho Internacional Público, como el derecho a la no injerencia en los asuntos internos, el derecho a la autodeterminación de los pueblos, el derecho a la igualdad soberana entre los Estados…”

“Si estamos de acuerdo con los DDHH y Venezuela es modelo hoy en el mundo, no existe país que tenga programas sociales como los que hoy tiene Venezuela…”.
“El modelo capitalista niega la existencia humana, su condición humana” Delcy Rodríguez.
Mi opinión: En párrafos anteriores había mencionado que el primer traspié del Presidente argentino, fue haber desistido en su decisión, efímera, de solicitar la aplicación de la cláusula democrática a Caracas. Esto debido a que, al solicitar la pronta liberación, de lo que él considera (al igual yo) presos políticos, se sigue violando los principios democráticos ergo era plausible la aplicación del Protocolo de Ushuaia.
De igual manera, en su discurso mencionó que su visión de la democracia va mucho más allá de acudir a las urnas cada cierta cantidad de tiempo. Sin embargo, días antes de la Cumbre demostró lo contrario al expresar que debido a que el Presidente Maduro, aceptó la victoria de la oposición, realizó lo explicado anteriormente.
Pero, lo realmente inadmisible por parte de éste bloque regional como los demás existentes, es la falta de cohesión en la toma de decisión ante las constantes pruebas de violaciones de los derechos humanos en el país caribeño.
Tanto, la ONG Amnistía Internacional como la Organización de las Naciones Unidas, han demostrado a través de informes que el gobierno fascista de Caracas comete sendas violaciones a los derechos humanos por lo tanto dicho Gobierno, viola los principios democráticos que tanto buscan defender los organismos regionales.
Por otra parte, voy a referirme al discurso pronunciado por la Canciller venezolana, el cual me pareció un intento de defender lo indefendible. Desde el comienzo, ha demostrado que la concepción integracionista de Caracas difiere a la practicada a nivel internacional.
Porque menciono esto, debido a que la Canciller expresó que la integración refiere también a la ideología, en lo particular estoy en contra de dicho precepto. La integración debe estar ajena a la ideología que cada Gobierno ponga en práctica durante los años de mandato.
De lo contrario, el día de hoy la concepción de una Organización como la ONU seguiría siendo una idea. No se puede pretender, que diferencias ideológicas influyan en los procesos de integración regional, es inaudito.
Posterior, respondió al mandatario argentino alegando injerencia en los asuntos internos de Venezuela, cuando en el año 2012, el entonces Canciller Maduro arengó a las Fuerzas Armadas de Paraguay a defender a Fernando Lugo, pese a la decisión del Congreso de removerlo a través de un juicio político.
Un discurso con doble moral, donde requiere que se respeten los principios del Derecho Internacional Público cuando Caracas no ha respetado cuando ocurrió el proceso del juicio político en Paraguay.
Asimismo, que algún venezolano de buena fe le informe por favor que no existe el derecho contra la injerencia en los asuntos internos de un Estado, como tampoco existen derechos de autodeterminación de los pueblos ni el de igualdad soberana entre los Estados.
Todos ellos, estimada Canciller, son principios que fundamentan el Derecho Internacional Público, los cuales se encuentran proclamados en la Resolución de la Asamblea General de la ONU 2625 (XXV) del año 1970.
Por otra parte, con respecto a lo explayado sobre el motivo de aprehensión de Leopoldo López, líder de la oposición, el fiscal Franklin Nieves solicitó en octubre del año 2015 asilo político en Miami, lugar donde también declaró las falsas acusaciones hechas en contra de López.
Por último y a modo de conclusión, el modelo capitalista si piensa en la condición humana y en su propia existencia, los modelos intervencionistas, basados en el modelo económico keynesiano, han hecho que los Estados de América Latina apliquen un mercantilismo estatal denominado por los movimientos de izquierda como modelo económico capitalista, más nunca ha sido aplicado en esta región el libre mercado como tampoco la libertad per sé.