Cocina en las venas
Jennifer Cobian Vergara tiene 44 años y es Chef repostera. Acérrima devota de una de las principales ramas del rubro: la chocolatería. Los diversos caminos de la vida la han llevado a posicionarse como una de las mejores institutrices con las que cuenta el Centro de Formación Técnica INACAP. Imparte clases casi a tiempo completo en la sede de Apoquindo (Chesterton 7028, Las Condes). El resto de su tiempo lo utiliza para crear…

¿Alguna vez has sentido que naciste con una extraña pasión que se ha verificado y traspasado generación tras generación? ¿No? Pues ese es el caso de la señorita Cobain. Su amor por la alta gastronomía es una cuestión ancestral: sus raíces españolas marcaron un sello en ella. Su tatara-tatarabuelo era el encargado de atender la cocina de la realeza española, ni más ni menos. Las viscitudes llevaron a que sus ascendentes se instalaran en Chile en los años 1800 en la comuna de Valparaíso. Desde entonces el fulgor de la cocina no da tregua en su linaje.

A sus 44 años nunca imaginó torcer el rumbo que su familia le heredó ¿Curioso, no? Al hacer una retrospectiva e imaginarse alguna realidad alterna, confiesa que haber optado por algún trabajo distinto, de oficina por ejemplo, la hubiese matado del aburrimiento.
Ella hace lo que ama, eso que quede claro.
En este viaje por su identidad, Jennifer ha decidido llevar su trabajo a un nivel más profesional, como ella dice. Ha realizado diversos cursos culinarios en distintos lugares del mundo: Lima, Brujas, Bruselas, París, Londres, entre otros, en donde ha perfeccionado su delicado oficio.

En sus tiempos libres, ella fantasea con las infinitas posibilidades que ofrece uno de sus mayores delirios: el chocolate.

Me contó sobre sus procesos químicos, sobre diversas formulas a las cuales se puede someter el cacao, formulas a las que no pude seguir el hilo: que el nitrógeno, que el oxigeno, que la presión, que la temperatura… “Quiero crear chocolates con diferentes texturas, diferentes colores… jugar con el paladar del cliente, que se confunda de si lo que come es chocolate o no” señaló entusiasmada la cocinera.
Jennifer sueña con tener su propia academia. Crear repostería con altura de mira y elegante es su meta, su ambición.