Mi papá puliendo una pieza de madera.

Trabajar en creatividad, trabajar con procesos

Enfocarnos en ser creativos que trabajan para personas y en conjunto con ellas

La semana pasada empecé a escribir sobre la profesión de diseño y la industria creativa pensando en dos objetivos: primero, practicar más el hábito de la escritura, la investigación y análisis de ideas a manera personal. Segundo, crear un punto de vista sobre el estado de la profesión en Costa Rica en relación con el avance a nivel mundial. Puede ser que a más de uno le ayude (a partir de comentarios y feedback de diferentes perspectivas) crear un diálogo sobre un mejor futuro del trabajo en creatividad.

Lo comparo con otras profesiones, por ejemplo, comparo mi vida paralela si hubiese estudiado odontología y hoy tengo un consultorio donde escucho a mis clientes, les hago una revisión y les indico qué podemos hacer para resolver el problema, junto a una cotización de la solución a sus angustias buco-dentales. No es muy diferente a lo que he intentado hacer como diseñador en los últimos freelances.

Pero no sé si el proceso sea igual para todo creativo. A veces hay soluciones automáticas para problemas de diseño y tristemente eso se nota en el resultado final. No hay diagnóstico, no se escuchan los padecimientos, no se atienden los malestares. Solo se reciben órdenes y se ejecutan tal cual. El problema es que yo no voy al dentista y le digo: cálceme la muela. El dentista hace un análisis y me indica si la solución es hacer una calza o un tratamiento de nervio. Y en el caso de que sea una calza, hasta me dan opciones del tipo de material para trabajar basado en mi presupuesto. Porque esta persona sabe lo que hace. Se ha preparado para eso. Y sabrá cuales serán los beneficios de seguir sus recomendaciones.

Entonces, ¿Cómo logramos que nuestros clientes tengan la confianza y seguridad de que nosotros, como creativos, somos los expertos en solucionar sus problemas de comunicación de diferentes maneras (entiéndase propuestas)? ¿Cómo logramos llegar a ser (o parecer) expertos en esto? En mi pequeña experiencia, cuando de verdad he sentido que el cliente ha depositado toda su confianza en mí, ha sido porque ha visto resultados positivos de mis trabajos pasados. Esto se puede comparar con la recomendación de un profesional en específico para una cirugía de cordales. Sin embargo, en este caso los clientes sienten un poco de inseguridad porque es algo nuevo para ellos y quieren que todo salga bien. Que su dinero vaya a ser bien invertido.

Pero otras veces, el cliente siente seguridad en el creativo porque ha sido parte del proceso de análisis y de ideación del proyecto. Esto es, que la creación de un brief, la definición del público meta, los objetivos del proyecto y las métricas para medir los resultados se han creado como un trabajo en grupo: el creativo y sus clientes (toda persona dentro de la empresa/organización que representa un poder de mando sobre la marca). En esta relación se clarifican cuales son los malestares y padecimientos, y se evoluciona en la manera que se desarrollan las ideas; el creativo ha decidido ser un analista y ha traído una solución que va más allá de la orden de trabajo recibida, porque entiende lo que está haciendo.

Mi papá heredó de mi abuelo una segunda profesión como ebanista (bueno, cuando le salen pedidos). Desde pequeño yo llegaba a ayudarle en el taller. Y recuerdo que él me decía que si no entendía el proyecto en general, lo iba a hacer mal o me iba a aburrir muy rápido. Entonces él sacaba cinco minutos para explicarme qué era lo que estaba construyendo, para qué era cada pieza de madera que había cortado y dónde y cómo iban ensambladas. Me enseñaba los bocetos que él había hecho con su cliente, me explicaba los tips que había decidido hacer para economizar madera o mejorar la firmeza del mueble, con todos los detalles y referencias de acabados.

Mi tarea era solo lijar.

Aún así, entender qué estaba lijando me ayudaba a llevar un orden de qué piezas me faltaban y cuales necesitaban una segunda mano por alguna razón o con un tipo diferente de lija. Después de lijar le ayudaba con el ensamble, sosteniendo piezas y entendiendo lo que estábamos haciendo.

Pasa igual en la actualidad con otras profesiones creativas. El cliente y los demás miembros del equipo van a tener una idea más clara del proyecto en general, definir sus expectativas y dar lo mejor de sí mismos si entienden qué están haciendo y para qué, desde el inicio. Y esta confianza que se genera no la rompe nada. Esta filosofía de transparencia ante el cliente hace que el proceso sea más ameno para todos, reflejado en un feedback mínimo o inexistente. Además, empezamos a enfocarnos en ser creativos que trabajan para personas y en conjunto con ellas.

De ahora en adelante me voy a proponer mejorar en esta área. “Pulir” juntos el brete, y no esconderlo hasta que “esté pulido”. Dejar de trabajar para mis clientes y empezar a colaborar juntos, tratando siempre de tener el control del proceso. Para efectos prácticos, estoy redactando otro artículo donde enseño ejemplos de cómo “brainstormear” con el cliente. Ejercicios que he visto en internet o que he llevado en talleres.

Si saben de ejercicios que ayuden a crear creatividad en conjunto con los clientes, o procesos de trabajo o colaboración, por favor compartan y ayudémonos todos.