Desventuras en las plataformas digitales

“I know there’s a proverb which that says ‘To err is human,’ but a human error is nothing to what a computer can do if it tries.”
― Agatha Christie, Hallowe’en Party

Actualmente existen varias plataformas para adquirir libros electrónicos, desde las librerías con su propia tienda en línea, hasta más especializadas como sería el caso de Kindle, que pertenece a Amazon, y algunas de ellas necesitan de un aparato especial para leer estos libros.

La ventaja que otorgan, en primer lugar, es la comodidad y ahorro de espacio. Viajar con una tableta electrónica le facilita mucho a la gente que necesita llevar un equipaje ligero, y la capacidad de memoria es suficientemente grande para mantener varios libros a la vez.

Las plataformas digitales se volvieron un recurso práctico y más barato, al igual que ecológico por el ahorro del papel. Como industria sigue intentando ganar prestigio y seguir creciendo, cada vez se pasan a digital más libros y operan nuevas formas de interacción con ellos. Se volvió un proceso creativo con muchas oportunidades que la tecnología le está dando.

Estas son sólo algunas de las ventajas que ofrecen las nuevas formas, pero es lo que se busca responder aquí es cuál sería uno de sus problemas. En primer lugar está la autoedición, la posibilidad de que nuevos escritores puedan vender sus libros sin costo extra. La autoedición trae ventajas para el escritor, pero también es un problema, ya que se descuidan los textos. No se puede ni se debe eliminar el trabajo de un editor y tampoco se debería olvidar el diseño de los libros.

No todas las plataformas ofrecen el servicio de edición y sí permiten la publicación de libros sin una revisión real. Por lo tanto, hay que tener en cuenta las plataformas que cuentan con un equipo editorial, a la larga es mejor pagar por alguien capaz de mejorar los textos que simplemente venderlos descuidadamente.

Es así como el mayor peligro de las plataformas digitales aparece, un lector atento debe tomar en cuenta cómo se publicó el libro, la información sobre su editorial o si lleva un proceso de edición previo a su publicación. Las plataformas digitales que permiten este tipo de publicaciones sin cuidado deben buscar formas de proporcionar este servicio, un libro siempre va de la mano con su editor.

El diseño del libro también puede presentar fallas, a pesar de aparentar ser sencillo, las plataformas cuentan con distintos tipos de formato y no siempre se utiliza el PDF. El cuidado editorial está sobre el texto y sobre su aspecto físico. Atraer lectores también depende de este procedimiento, complicando la lectura del texto se perderá el interés y al final no generará ventas.

En resumen, los libros electrónicos ofrecen una gran oportunidad de expansión en el mercado del libro, pero aun necesitan de un trabajo más cuidado. Porque al saltarse uno de los pasos previos a la publicación y venta de los libros, se pierde una parte esencial de ellos. Con esto se puede reflexionar sobre qué necesitan hacer estas plataformas de venta y cómo seguir mejorándolas.