Hija del alcohol

Sentí la necesidad de hablar acerca de este tema al no encontrar información acerca de este. Y no le refiero a información «técnica» sino, simplemente, historias parecidas.

No recuerdo cuando fue que empezó todo pero sí recuerdo lo que sentía: miedo, angustia, tristeza y enojo. ¿Cómo es que siendo la persona que más ama ese ser, te haga sentir esas cosas tan feas? Fácil, es un adicto. Como cualquiera puede serlo, por ejemplo, con Netflix. Tratamos de dejar de ver una serie pero seguimos haciéndolo sin importar los deberes que tengamos. Aunque claro Netflix solo hace que te desveles mientras que el alcohol hace que pierdas cordura, dinero y personas que te aman.

Y como hija de un alcohólico también te puedes hacer adicta a la enfermedad. Preguntándote, ¿por qué no me escribe?, ¿estará bien?, ¿con quién estará?, ¿se acordará de pagar la escuela?, etc. Estas son preguntas que lamentablemente me hago casi a diario o por lo menos entre semana.

Me enoja que mi papá no quiera hacer el cambio por él; que no le importe su salud y se la viva tomando o dormido; que todos sus negocios sean producto de borracheras o «comidas». Me da tristeza ver que no quiere cambiar; sus promesas no valen; que mienta aún así cuando las pruebas están en su contra; que solo me de cosas materiales; cuando está conmigo se la viva en el celular y no haga caso a mis historias. ¡Wow, no pensé que fueran tantas cosas!

Es increíble que lo que más eh querido para Navidad o mi cumpleaños sea que mi papá este sobrio. ¿Por qué tengo que pedir semejante cosa cuando mis amigos lo tienen 24/7? ¿Por qué me siento mal cuando me regala algo solo para cubrir sus errores? ¿Por qué lo veo normal? Esto no es normal. Es increíble la facilidad con la que empiezas a mentir para cubrirlo, las veces que aprovechas para pedir cosas materiales, lo raro que es para ti disfrutar salir.

Es cierto que mi familia es funcional porque no eh muerto y sigo aquí. Pero es horrible que cada vez que es Lunes sientas que tu mundo se viene a bajo porque la semana y el alcohol volvieron a tocar a tu puerta.

Este no es un post o historia para solucionarte la vida aunque por lo menos salvará algo de la mía. Ya no tengo esperanzas en ti pero si en mi. Si quieres hacer este cambio, papá, adelante te ayudo. Pero tengo que ser libre y empezar a ver por mi.

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