Teatro Fray Mocho: Renacer después del drama

Entrada del teatro Fray Mocho previo a la obra Chúmbale. (Foto: Facebook del Centro Cultural Fray Mocho)

Se cumplen 23 años de la reapertura del teatro Fray Mocho, ubicado en el barrio de Almagro. La fecha fue conmemorada con la colocación de una placa en la entrada de la sala original, con dirección en Perón 1522, el pasado 6 de septiembre.

“Acá vinieron actores muy conocidos; Onofre Lovero y Lito Cruz fueron los que apadrinaron el espacio. Después, Luis Brandoni, Raúl Rizzo, Arturo Bonín, Gogó Andreu y Juan Verdaguer eran habitués del lugar”, cuenta Ernesto “Pocho” Mischel, el encargado del lugar. “Venían a tomar café, a ver obras, y más de una vez se ofrecieron a trabajar acá”, comenta.

Fray Mocho remite al nombre del primer teatro, fundado por Oscar Ferrigno en el año 1956, bautizado así en honor al seudónimo del periodista y escritor José Sixto Álvarez; Aquel primer Fray Mocho tuvo intenso funcionamiento durante las décadas de los ’50 y ’60. En ese grupo, que Mischel califica como “un teatro independiente de vanguardia que marcó una época”, trabajaba su padre, Ludvig Mischel.

Inicialmente, el nuevo centro cultural ocupó un galpón de la Cooperativa Coperriel, presidida por Enrique García, en mayo de 1993. ”Ahí se crea el Grupo de Teatro Fray Mocho, en 1995, que empieza con ‘Hacé la calle’ de un autor uruguayo”, relata “Pocho”, refiriéndose a Juan Carlos Patrón.

Habían pasado diez años del creciente emprendimiento, cuando una disputa interna en Coperriel, seguida de un desalojo administrativo, dejó a los integrantes del grupo en la calle.

Así fue cómo en 2003, gracias a una de las bailarinas a cargo de Mischel, el teatro Fray Mocho se mudó a su actual ubicación. Esta bailarina era integrante de la asociación judía que se encuentra al lado del centro cultural, y fue quien notó el potencial del espacio vecino y contactó a Mischel.

El primer inconveniente para la apertura definitiva fue el dinero; los integrantes del grupo buscaron financiación con un único aval, la historia que carga el teatro. Pasado el tiempo, un “mecenas”, como lo llama “Pocho”, llegó para invertir en el proyecto. El nuevo padrino del teatro coordinó la obra para remodelar todo el lugar, que antes de la transformación había sido un canal de televisión.

El 27 de noviembre se inauguró el teatro Fray Mocho en su nueva y última ubicación. “Casualmente, ese mismo día cumplía años mi amigo que me presentó al mecenas”, relata Mischel, quien se encuentra participando en el espectáculo escénico “Valde bona..y vio Dios que era bueno”, de Sonnia de Monte y dirigida por Alicia Toker.

El teatro independiente y el tarifazo

El Centro Cultural Fray Mocho se sumó a la movilización “Apagón cultural” organizada en mayo por la Asociación Argentina de Teatro Independiente en reclamo de la implementación de una tarifa diferenciada de servicios públicos debido a la emergencia en la que se encuentra el sector ante el incremento de las tarifas de luz y agua. “El tarifazo nos afectó en la suba del alquiler y en la energía eléctrica”, manifiesta “Pocho” Mischel.