Cuando La Lactancia Duele

ProudMary
ProudMary
Jul 28, 2017 · 6 min read

“Ser una buena madre, es mucho más que amamantar…”

Ahora que soy mamá, mis redes sociales han cambiado radicalmente: están llenas de posts de maternidad, cosas de bebés, artículos de lactancia, porteo, pañales, dentición, etc, etc. Y precisamente por eso es que ultimamente he visto muchas cosas relacionadas con la lactancia, lo maravillosa que es la leche materna, cómo el cuerpo puede producir justo lo que tu bebé necesita para nutrirse y tener suficientes anticuerpos. Pero, ¿qué pasa con las mamás que no amamantan o amamantaron a sus bebés?, ¿qué sienten?, ¿fue por decisión o por necesidad que tuvieron que recurrir al biberón?.


Les cuento mi historia:

Antes de que naciera Rodrigo yo estaba ilusionada con la idea de darle pecho a mi bebé, recordé lo mucho que mi hermana batalló con mi sobrina porque no tenía formado el pezón y al final se le formó y pudo darle pecho durante 9 meses; sin embargo, yo confiaba en mi cuerpo, algo dentro de mí me decía que en cuanto tuviera a mi hijo en mis brazos todo iba a fluir de la manera correcta.

Fue entonces que llegó Rodrigo y mis expectativas se alejaron cada vez más de la realidad: primero, duraron más de 3 horas en dejarme verlo ya que fue cesárea y tenían que esperar a que pasara el efecto de la epidural que me aplicaron; cuando por fin llegó, era su hora de comida y yo no sabía qué hacer, lo único que me decían las enfermeras era: pégatelo para que coma y en 3 horas venimos por él. ¿Pégatelo? ¿cómo?, ¿cómo lo acomodo?, ¿él va a saber qué hacer o yo tengo que hacer otra cosa más aparte de “pegarmelo”?, ¡Aiiuuudaaaaaa!.

Yo solo había visto a mi hermana amamantar así que hice más o menos lo que la había visto hacer, pero fue cuando primer problema se presentó: descubrí que mis pezones eran completa y totalmente planos, cuando estuve embarazada nunca me percaté de eso, tenía tantas cosas en mente que no fue una de mis prioridades fijarme en si tenía o no la “materia prima” para la lactancia materna. Cuando tomé a mi bebé, lo intenté acomodar y él trató de succionar pero no podía agarrar bien el pecho y además aún no me bajaba la leche, comenzó a llorar como desesperado porque ya tenía hambre y no había comida, ya se imaginarán mi sufrumiento con mi hijo llorando y mis bubis sin leche.

Durante nuestra estancia en el hospital, mi esposo me consiguió una pezonera de plástico y Rodrigo la agarró perfecto, sin embargo, volvió a frustrarse ya que me salía apenas el calostro y la pezonera no se llenaba, no podía comer bien, y ahí estaba de nuevo, mi bebé envuelto en llanto y muriendo de hambre; debido a esto terminaron dándole biberón las enfermeras porque estaba saltándose tomas ya que, cuando me lo llevaban, no comía porque aunque desde el segundo día me salió leche, Rodrigo se frustraba porque no podia agarrarse bien de mi pecho.

Mientras tanto, mi hermana me prestó un tiraleche que ella usó y le ayudó a formar el pezón, ahí estaba yo, cada hora sacándome leche para ver si salía un poco de pezón pero nada, probé las pezoneras de silicona y durante un mes me sirvieron bastante, mi bebé pudo tomar pecho gracias a estas maravillas; desgraciadamente, como no producía suficiente leche, mi bebé se despertaba cada 20 minutos para comer y durante el día, no podía hacer nada y me estresaba mucho pensar en todo lo que tenía que hacer y no podía porque estaba a disposición de Rodrigo y su hambre y discúlpenme pero ni siquiera consideré hacer eso por la noche, ¡era demasiado!.

Así continué dandole pecho con las pezoneras que me daban la esperanza de que se me formara el pezón en algún momento y así poder darle únicamente pecho; un mes las usé, un mes completo me saqué leche después de que Rodrigo comía para que tomara más leche mía que fórmula,; incluso, me compré otro saca leche (uno manual porque tenía uno eléctrico que tampoco me funcionó para formar el pezón) para no dejar de producir leche ya que mi bebé empezaba a cansarse de las pezoneras, pero lo único que me pasaba era que me sentía cada vez más y más presionada.

¿Qué pasó? Mi bebé terminó por hartarse y ya no quiso tomar pecho; lloraba con la pezonera a pesar de que me salían chorros de leche porque ya no le gustaba el sabor ni la concistencia de la silicona, lloraba porque, aunque me escurría la leche no podia comer bien ya que agarraba el pecho pero se le iba soltando poco a poco y se enojaba demasiado y dejaba de comer, hasta que un día, cuando intenté darle, mi bebé hizo gestos de asco, una vez vomitó y yo lloraba porque quería darle pecho, quería ser una “buena mamá” y no quería fallar al no poder darle pecho a mi hijo, porque se sintió horrible que mi bebé ni siquiera quisiera acercarse a mi pecho, ¿eso me hacía una mala mamá?, ¿acaso era una señal de que yo no había nacido para la maternidad?, y si no le daba pecho, ¿mi hijo y yo no ibamos a tener lazos fuertes y no me iba a querer?.

Ahora que lo pienso, suena demasiado ridículo todo eso, pero en ese momento, sonaba bastante lógico. Ves el facebook lleno de grupos apoyando la lactancia materna, mamás felices porque le dieron pecho a sus hijos hasta los 2 años y parece que todo es miel sobre hojuelas, publicaciones donde recriminan a las mamás que dan formula porque “se rindieron” y fueron (a su parecer) muy débiles y no se amarraron uno y le siguieron dando pecho a su hijo, videos de bebés que se ven muy contentos y relajados tomando pecho, eventos donde se juntan muchas mamás para hacer grupos de lactancia, etc. ¿Y nosotras qué?, nosotras nos sentimos excluidas de todo eso y nos sentimos culpables cuando nuestros bebés se resfrían: “esque le faltaron defensas”.

Todo esto en algún momento me hizo pensar en si existen mujeres que nacen para ser madres, ya saben, que son esas que no batallaron para que sus bebés comieran del pecho, que desde el primer momento supieron cambiar un pañal y no se le salió toda la pipí y/o la popó por los lados, que sus bebés se duermen solos y no necesitan que los arrullen, quienes juegan con sus bebés cuando están despiertos y no se ponen nerviosas de que vaya a llorar y no sepan por qué, quienes parece ser que tienen todo perfectamente controlado.

Es entonces cuando veo a mi bebé y me miro a mi y pienso que no haber podido darle pecho a mi bebé mucho tiempo no significa que sea una mala mamá o que no pueda tener lo necesario para ser madre, al contrario, soy una mamá excelente porque hice lo que estuvo a mi alcance para que comiera bien aún cuando le esté dando fórmula y porque ahora pesa 6 kilos y ha crecido perfectamente bien; pienso que simplemente la naturaleza (y el caracter tan especial de Rodrigo) no permitieron que continuara con la lactancia materna pero eso no tiene nada que ver con el amor que nos tenemos mi hijo y yo y de que estoy segura que lo voy a cuidar y a criar bien.

Así que si tú eres una mamá que dió o está dando pecho a su hijo, te felicito y te envidio, disfruta esa experiencia para ti sí fue maravillosa; pero si eres como yo, una mamá que “falló”, recuerda que no eres una mala madre porque un biberón no se va a interponer entre tú y el amor que le tienes a tu hijo, recuerda: “ser una buena madre, es mucho más que amamantar”.

Written by

ProudMary

Desarrolladora de Software, amante del diseño, bailarina por pasión, madre inexperta y primeriza, esposa de tiempo completo.

Welcome to a place where words matter. On Medium, smart voices and original ideas take center stage - with no ads in sight. Watch
Follow all the topics you care about, and we’ll deliver the best stories for you to your homepage and inbox. Explore
Get unlimited access to the best stories on Medium — and support writers while you’re at it. Just $5/month. Upgrade