La magia de La Volpe

El próximo miércoles le llegó la hora a Ricardo La Volpe para demostrar si es el Hechicero Supremo o el Kaecilius para el americanismo.

De nada sirve tanto hablar si no se demuestra en la cancha. Podría perder el invicto ante Gallos este fin de semana y a nadie le importaría, el villano a vencer se llama Chivas. Llegó el momento de convertirse en el héroe que la afición espera.

Ahora sí que saque la corbata de dragón, que le llame a la bruja o que se convierta en brujo.

Su antecesor, Nacho Ambriz, fue para la afición un tipo de John Cena: Por más que la directiva lo quiso imponer, simplemente la afición no lo quiso, lo abucheó y hasta lo bajaron de la cima. Ojalá y se pudiera hacer lo mismo con EPN…

¿Qué le costó el trabajo a Ambriz? Fueron varios factores, pero para muchos el golpe definitivo fue el 3–0 ante Chivas en la Jornada 7. Nadie se lo perdonó.

Fue precisamente en el Guadalajara que el “Bigotón” se quemó a nivel nacional por el caso de la podóloga. Entonces hoy hay un enemigo en común, más fuerte que nunca, entre las Águilas y La Volpe.

Si el argentino quiere ponerse una capa roja o un amuleto mágico, es el momento. Si gana a nadie le va a importar cómo lo logró. No importa si sale con línea de cinco o diez, si saca el resultado. Si pierde podría empezar a despedirse del América.

Al igual que Dr. Strange, La Volpe no es el más popular, pero tal vez con un poco de magia podría salir avante.

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