Lo correcto y lo incorrecto (5 de n)

Principios 5 y 6


Ya se expuso que acordar solamente una clasificación de los actos como buenos y malos no es suficiente debido a que al final, si se pretende castigar a los malhechores, se incurre en una paradoja. Lo alarmante es lo que conlleva la paradoja; la debilidad como sistema ético. La ley actual es como un padre de familia que le grita a su hijo pidiéndole que no grite o como el que le pega a su hijo porque éste golpeó a un compañero de la escuela. Más que una enseñanza significativa, se convierte en un motivo de confusión. Se convierte en un sistema ético en el que el niño va aprendiendo que cuando él se convierta en adulto, va a tener la autoridad de aplicar su bien personal a sus inferiores sin importar si los perjudica.

También se ha dado una explicación de por qué un acto se juzga como bueno y malo al mismo tiempo. No son los actos los que se deberían de juzgar en sí, sino las consecuencias. Al esclarecer que los juicios no deberían imponerse a los actos, se da mayor sustento a la idea de no llegar a una clasificación de los mismos en buenos y malos. Lo que sigue es explicar la propuesta universal del bien y el mal o mejor dicho de lo correcto y lo incorrecto.

Imagine un acto que involucre directamente a dos individuos. El individuo 1 (Yo) es el que emite la acción y la emite considerando un bien para sí mismo. El individuo 2 (El Otro) se ve involucrado directamente por el resultado de esa acción percibiéndola como mala.

Alvaro Fernando Adaya Villanueva

Ante esta situación será difícil tratar de llegar a un acuerdo puesto que ambos evidentemente perciben individualmente el mismo resultado. No podrá culparse a uno u otro por no entenderse. Digamos que ambos están en lo cierto, ambos tienen sus juicios personales y por lo mismo no deben ser forzosamente entendidos por el otro individuo.

Por otro lado, también es evidente que hace falta un juicio de la situación, es decir una determinación que contemple la acción, el resultado y las consecuencias colectivas (percepción buena del Yo y percepción mala del Otro). Para este propósito que queda por encima del bien y el mal, hacen falta otros conceptos, otras palabras. No se podrían usar bien y mal porque se podrían confundir con los juicios individuales. Es como la situación a la que se refería Kant de que los latinos denominamos con una sola palabra (o un solo dualismo; bien-mal) dos concepciones distintas. Para referirnos a los juicios colectivos y diferenciarlos de los individuales, se propone un dualismo con las palabras correcto-incorrecto.

Alvaro Fernando Adaya Villanueva

La idea de sugerir las palabras correcto e incorrecto es que intuitivamente se relacionan con las palabras bien y mal, sugieren un significado similar y esto puede ser conveniente ya que en la definición de esta propuesta hay algunos paralelismos entre las definiciones bien-mal y correcto-incorrecto. Se denominan paralelismos porque son cuestiones paralelamente similares, no son iguales.

En esta propuesta el bien y el mal son conceptos individuales. Los que usa cada individuo para describir la relación que tiene con las consecuencias personales de sus actos. Su uso es totalmente subjetivo. Lo correcto y lo incorrecto son los conceptos sociales y universales. Los que califican una acción cuyas consecuencias involucran directamente al menos a dos individuos; estarán por encima del bien y el mal que considere cada individuo.

5. El dualismo bien-mal se refiere a la moral individual mientras que el dualismo correcto-incorrecto se refiere a la ética universal.

En el ejemplo del fumador que se expuso anteriormente se discutieron solamente las consecuencias psicofisiológicas del individuo que fuma el cigarro, es decir, sus consecuencias individuales. Ahora supongamos que el fumador realiza el mismo acto pero en un cuarto cerrado y con varias personas dentro. Al fumar su cigarro, resulta que el humo que se desprende genera fumadores pasivos. Las personas dentro del cuarto estarán involucradas directamente por el resultado de la acción de fumar ya que respiran el humo. Este acto ya no es solamente moral. Ya no sólo involucra al individuo (Yo) y su juicio bueno-malo. Ahora que el resultado involucra directamente a Otros individuos, el acto se convierte en una situación ética.

6a. Sólo cuando surgen directamente consecuencias personales
en al menos dos individuos se puede hablar de una situación ética.
6b. Todo acto es susceptible de juicio moral ya que lo realiza un individuo. Si el acto involucra directamente a otra persona, además de moral será una situación que alcance un juicio ético universal.

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