Los retos de un director de orquesta

Hace unos días vengo pensando mucho en las consecuencias de los sacrificios que he hecho por diferentes razones, probablemente tú los estés haciendo y no considerabas que era un sacrificio. A veces me pregunto si valdrá la pena dejar todo a un lado, no solo si valdrá la pena para mi, si no para ellos también, al final los estoy haciendo hacer un sacrificio que no pidieron, nos estamos dando un tiempo no solicitado por una de las partes, y aún así ellos también espera que valga la pena porque de otra manera lamentarán los recuerdos que se pudieron haber creado, por ahora mantengamos la esperanza que por lo que venga después sea un tiempo de antología.

Foto por Steven Houston en Unsplash

Precisamente hablo del tiempo que no paso con mi familia, de las veces que llego super tarde a mi casa y ni tiempo me da de escribirle a mi mamá buenas noches, no porque no quiera, si no porque la ansiedad de mantener una conexión constante con cada parte de mi vida sin dejar caer el ritmo hace que me olvide inconscientemente de algo tan importante. Quizás sea el hecho que siempre he tenido el pensamiento que si las personas que me importan están bien no hay necesidad de preocuparse, pero todo lo contrario hay que tomarse al menos 5 minutos para decir ¡Hola! ¿cómo fue el día?, para cualquiera e incluso para ti hace un gran diferencia y es una pequeña acción que hace pasar estas palabras a acción.

Muchas veces se habla del sacrificio como algo negativo y no es como lo quiero poner, sacrificar fiestas, sacrificar tiempo de esparcimiento con tus amigos, esa salida al museo el domingo y luego la manejada en bicicleta por la tarde, esos domingos donde la abuela, quiero que sepas ¡está bien hacer esos sacrificios si los tomaste de manera consciente!.

¿Qué quieres decir con eso Fernando? que nadie te va a culpar por decir voy a dedicarle un día extra a la semana a la universidad para poder tener un buen índice porque al final de la carrera quiero tener la posibilidad, que luego de trabajar por un tiempo, de aplicar a una buena beca, y es que te rehúsas a aceptar que (a veces yo me rehuso a aceptar) las personas al final entienden los motivos y razones de tus objetivos, metas y sueños, si realmente son tus amigos, si realmente es una familia que te quiere ver en lo más alto, no les va a importar para nada que no puedas ir a la cena semanal los viernes o hoy que no puedas hacer llamada por Skype.

Para llegar a la cima cuesta, y cuesta mucho, se requiere práctica insaciable para tener las condiciones cabronas que se necesita para subir la montaña más alta porque es inaceptable sacrificar tanto para escalar un cerro, no, se escala la montaña más difícil porque en la cima de esa montaña está la más dulce recompensa.

Mantén el balance

Dirás que lo voy a decir es un poco contradictorio a toda la idea de ser consciente de tus sacrificios y que tienes que equiparar el éxito a eso que estás dejando a un lado.

Así como todo en exceso es malo, también lo es sacrificar demasiado, a veces en el proceso de estar en ese espiral me he visto envuelto en perder conexiones que al no poder balancear mi vida y prioridades he dejado pasar oportunidades en las que sucede todo lo contrario a tener éxito porque hay cosas que nada en la vida supera como es el abrazo de tu mamá (sin importar que sea la biológica o no, madre es la que cría), la graduación de tu hermano o el cumpleaños #90 de abuela o el #95 de tu bisabuela.

Volvemos todo el concepto de perseguir nuestras metas algo tóxico para uno mismo y consecuentemente para los que nos rodean, nos volvemos radioactivos.

Cómo hacer entonces

Foto por Radek Grzybowski en Unsplash

No soy el más sabio, el dicho de sabe más por viejo que por diablo aún no aplica para mi, pero te comparto como entendí todo este asunto del balance de vida.

Entiendo que si uno quiere algo en la vida, que realmente quiere perseguir sus sueños todo lo demás tiene que danzar a un ritmo que vaya acorde a la melodía de tus decisiones y sucede que al momentos de componer las mejores canciones se tienen que borrar notas que no suenan tan bien, hay que dar dos pasos hacia atrás y ver que instrumento está demás y sacarlo de la composición, no tiene que ser de manera permanente, puede que más adelante le des la oportunidad de brillar, pero ahora es momento de buscar la armonía perfecta.

Esa armonía perfecta no es tan perfecta, pero funciona justo para el show que estás montando y se se tiene que hacer cambios se hacen, se tiene que agregar una guitarra acústica ¡se agrega! ¿ya la flauta no suena tan bien? ¡la removemos! ¡Tú decides como quieres que suene todo, y si algo no te hace sentido ajustalo!

Es tan simple como mañana levantarte media hora antes para poder hablar con tu pieza final y dejarle saber que es fundamental para la presentación o si necesidad que tu director de vestuario te envie unas recomendaciones, ve y pide ayuda o si tu cuerpo necesita movimiento ve a la estación de recarga más cercana, puede ser cualquiera ya que todas tienen la misma bebida y si es muy crítico ve y consigue la poción especial.

Espero que haya dando entender persona del otro lado de la pantalla, es un conflicto más de la vida, pero como hacemos con todos los demás conflictos, nos paramos le damos un par de vueltas y lo resolvemos, al final el director no da un buen show sin su orquesta.