Cambio en el Paraguay: Marca registrada de la juventud

Si o si alguna vez escuchaste de algún amigo o familiar el famoso “¿Cuándo lo que va a cambiar el Paraguay?” o “Hace falta un cambio en nuestro país”. Inclusive vos mismo habrás formulado esas palabras. Pero… alguna vez te preguntaste quienes son los indicados para hacer realidad ese cambio?

En mi opinión, yo creo que la gente espera de las personas incorrectas el cambio. ¿Por qué digo esto? Si bien es sensato tener a los adultos como ejemplos, como guías y mentores en la vida, por la experiencia y los conocimientos que poseen; pretender que los adultos sean los agentes de cambio de la realidad de nuestro país, para mí es ser ilusos. Los adultos no van a buscar cambiar el contexto al cual ya están acostumbrados y del cuál ya saben las reglas de juego. Si queremos cambio, somos los jóvenes los responsables de llevar acabo eso.

¿Por qué les hablo de esto? Porque en todos los ámbitos que estoy — Facultad, trabajo, movimiento y otros — ya me quedó demostrado que son los jóvenes los únicos capaces de lograr un cambio.

Para ilustrarles mejor mi punto, me gustaría contarles la experiencia que tuve dentro del Centro de Estudiantes de mi facultad, la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte. Estando en el siglo XXI, mi facultad tenía el sistema obsoleto de inscripciones por papeleta y en ventanilla. Todos los semestres llegaba la semana de inscripciones y todos los alumnos teníamos que soportar mínimo 2 a 3 horas de fila para pasarle al cajero una hoja, para que él cargue en su computadora nuestras materias y para luego ir al lado a pagar la matrícula.

Esto para mí fue inaceptable teniendo en cuenta la cantidad de tecnología nueva que sale año tras año. Por ende, lo que hice fue sencillo: Ir al Departamento de Informática de mi facultad y preguntar que hacía falta para poder inscribirme y pagar mi matrícula fuera del Campus y/o por internet. Me contaron que hacía falta que el Centro Nacional de Computación tenga preparada la página de la UNA y encontrar una empresa financiera que tenga la infraestructura tecnológica para hacer transacciones online. Inmediatamente fui al CNC, me enteré que solo hacía falta demostrar que las facultades necesitábamos ya esa plataforma de inscripciones online, porque en un mes ya tuvieron lista la página, y luego medité “¿Cuál es una empresa donde se pueden pagar cosas? Ah, Aquí Pago”.

En pocas palabras, llamé a Aquí Pago, les comenté que queríamos poder pagar fuera del campus y por internet y en pocos días, aparte de conseguir todas las sucursales de Aquí Pago disponibles para pagar la matricula, obtuvimos un Carnet Estudiantil que nos posibilita pagar la facultad desde la página web de Aquí Pago, tener una billetera electrónica y conseguir descuentos con dicho carnet en más de 1800 locales.

En conclusión: tener la voluntad y la iniciativa de un cambio, acercarme al Departamento de Informática de mi facultad, acercarme al Centro Nacional de Computación y llamar a Aquí Pago, hizo que en pocas semanas, de tragarnos tres horas de fila, desperdiciar más de 2.000 hojas de inscripciones, y luego otra fila de 2 horas en la caja, pasemos a inscribirnos a cualquier hora del día por internet, y podamos acercarnos a cualquier sucursal de Aquí Pago o entrar a su página para pagar matricula desde donde estemos.

Ahora, la pregunta es: ¿Qué podes hacer vos joven para conseguir un cambio en donde te toca estar?

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