Una carta para la señora McCrady

Colección particular del autor

Una calurosa mañana de finales de julio de 1862, el reverendo J. J. Roberts recibió en su parroquia de Stateburg, Carolina del Sur, una carta con destino a la señora de Edward McCrady. Son los lejanos tiempos de la Guerra Civil en los Estados Unidos. Más de un año de combates separan familias y, en este caso, matrimonios. Desconocemos el interior de la carta que ven en la imagen, pero en la historia postal ocurre como en las investigciones policiales, con unas pocas pistas podemos reconstruir una historia, una de tantas en el conflicto bélico que hizo peligrar a los Estados Unidos en el XIX.

Viaje en el tiempo. Estamos en el Viejo Sur, el de las grandes plantaciones de algodón. En Stateburg está la iglesia de la Santa Cruz, donde el párroco mantiene la vida social. Allí pone en contacto a las familias y reparte la correspondencia, escasa y con mucho retraso. La carta de esta historia debía contener noticias relacionadas con la guerra y el movimiento de las tropas, y, sobre todo, decir que uno está todavía vivo. Lleva como franqueo una pareja de cinco centavos con la efigie de Jefferson Davis, el primer y único presidente de la Confederación, vamos, los rebeldes de las pelis. Su matasellos procede de Chester, con feha del sábado 19 de julio de 1862.

El señor McCrady está movilizado con su regimiento, el 1º de Infantería de Carolina del Sur, que combatió en todos los frentes, desde Fuerte Sumter a Five Forks. McCrady se distinguió en combate, pues fue ascendido de mayor a teniente coronel — dos estrellas de cinco puntas amarillas en el cuello — , pero fue herido en la segunda batalla del Bull Run, del 28 a 30 de agosto de 1862. Sus heridas fueron serias, ya que es dado de baja un año después. Sin embargo, la Confederación tuvo que utilizar todos sus recursos, pues le puso al frente de la compañía k de la Guardia de Meagher en Charleston, e incluso algunas fuentes lo sitúan al frente de los voluntarios irlandeses en los últimos meses de la guerra.

Desde entonces el silencio. Las palabras de un atento esposo se han perdido para siempre, nos queda hoy el recuerdo de una pieza de historia postal. El sello de la carta — 5 centavos azul (CSA nº 6) — , refleja una tipografía diseñada por Jean Ferdinand de la Ferté (1810–1884) sobre el rostro de Jefferson Davis. Se imprimieron doce millones de ejemplares en Londres, en la imprenta de De La Rue, pero tanto el papel como las planchas se enviaron posteriormente a Richmond. Pero las muy estudiadas y buscadas emisiones postales de la Confederación son ya otra historia.

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