Aunque la deuda se vista de mundial, deuda se queda

¡Hola bebés! Hoy, de verdad, casi se me salen las de cocodrilo cuando leí que México estaba en una candidatura compartida para el mundial de 2026. pos’ es que un mundial es la justa más-mera-machín-ora’-sí-que del mundo para el futbol, y que venga a México debería ser un orgullo, ¿no?

Imagínense, soy: futbolero de corazón; DT de cantina; y “mil ligas” nivel amateur. Llegan y me dicen que el mundial podría venir a México. A eso respondo que, primero, soy mexicano. Y le pido por favor al Universo, que si hay alguien allá arriba, no nos mande esa plaga vestida de fiesta y FIFA.

Así, como programa de televisa en mi adolescencia, les tengo un par de puntos de por qué el mundial no es una buena idea para Messico.

1) Lo tengo que mencionar: dado que la organización es principalmente gringa, posnos dieron 10 partiditos pa’ satisfacer las necesidades pamboleras del pueblo Mexica. 10 de 80 partidos, soberana mameira, y aparte todos de la fase de partidos moleros, esos que pasan antes de 4tos de final; Y ahora, con la inclusión de las 16 naciones nuevas, Dios nos libre de los Necaxa vs Querétaro que nos vamos a fletar, pero eso sí, disfrazado de mundial. O sea, que de lo que nos dieron, vendríamos a ser la niña guapa que, desesperada por casarse, termina con un vato feo y huevón.

2) Un evento deportivo de carácter internacional casi siempre es mala idea para el país anfitrión. Y quizá me dirás, bebé de luz: “pero hay turismo bien machín y se le da empleo a la gente pa’ sacar adelante el proyecto” y yo te diré: “por 4 años, nene, luego la FIFA deja tirado al país y, cual conquistador español, se va con las bolsas bien llenas y sin mirar atrás”.

¿No me creen? Ahí les van dos ejemplos recientes:

Sudáfrica 2010:

El país que todos recordamos por el mame de las vuvuzelas, aún tiene 3 mil millones de dólares a pagar por el mundial. Se le invirtieron 4 mil millones y, aún con una gratificación de 100 mdd, todavía se acarrea esa deuda. ¿Se acuerdan del Soccer City? Si no, es el estadio donde España campeonó, que ya ni se llama así, porque a este elefante blanco (así les dicen a los estadios que le meten mucho billete y luego no sirven pa’ nada) tuvieron que acceder a un patrocinio y ora’ se llama “FNB Stadium”. ¿Y a todo esto, por qué? Pos’ porque los equipos de la zona no lo utilizan porque está bien caríchima la renta y namás terminan jugando de vez en cuando las selecciones de rugby o de fútbol en el estadiucho.

Brasil 2014:

Pero si ustedes creen que mis africanirous están en el hoyo, mis bebés de la samba la están pasando mucho peor. Pa’ Brasil se invirtieron 11.500 millones, de los cuales 4.000 millones venía del dinero de la razilla (¿les suena un escenario posible pa’ nosotros?), y fueron para la construcción y remodelación de 12 estadios. Básicamente, Brasil pagó un bodón con la FIFA pa’ que lo divorciaran al mes; ¡ay, FIFA, eres bien-sabe-cómo! Ora’ les falta por pagar un estimado de 2,500 mdd. Y pues la gente, la gente que coma estadios y fútbol, pechocha situación.

Y en Cuiabá, Brasil, así como en Sudáfrica con su ex Soccer City, los aficionados llenaron los 40,000 asientos de la Arena Pantanal, mientras la peda mundialista lo permitió. El siguiente partido perrón del estadio baratito que namás costó 260 millones, es por el campeonato de tercera división y fueron como 4mil personas. El after les pegó jarcor a mis chatos, ¿no? Ah, pinshis caipirinhas taban bien sabruotsas.

Y pa’ que vean que ya nos pasó tanto a México como a Canadá por subirnos al tren, ahí les voy:

Los Olímpicos de Montreal 76' fueron proyectados con un costo de 124 millones de dólares, según ellos, pero la ciudad se endeudó con 2,400 mdd que se tardó treinta añitos en pagar.

Y ya más local, no sé si se acuerdan de los juegos Panamericanos en Guanatos 2011; pos’ por su algarabía deportiva el estado se quedó con una deudita de 320 mdd que obveamente no se ha terminado de pagar.

Hay que poner en números las razones por las cuales no estamos listos esta vez para mamar. México, como país, no puede jugarle al todopoderoso, y menos por 10 partidos. Un mundial es una responsabilidad de inversión, que siempre trae deudas al país que se echa el paquete al lomo. Y aunque esta vez sea un “esfuerzo en conjunto”, habría que ver si es igual de conjunto que el TLCAN o el mundial de beis de este año.

Hoy nos quejamos porque la gasolina está muy cara, pero decimos que en lugar de 10 juegos deberían de ser 20 para que “no nos vean la cara”. No mamen, hoy México está para comprometerse con erradicar problemas básicos como vivienda, educación, alimentación y no para pensar en una fiesta de menos de un mes. Y ora’ sí que les pregunto ¿qué harían ustedes?