Pare de sufrir, amigo Atlista

foto de: polideportivo.mx

Ya se acabaron los cuartos de final de la extraña liga MX y después de ver los ocho partidos estaremos de acuerdo que Tigres fue el que mejor hizo las cosas, ora’ ver si mantiene esas cositas. Los cuartos de final dejaron como soldados caídos a Atlas, Monarcas, Rayados y Santos. Cada uno de ellos con males distintos y partidos de los que probablemente se arrepientan.

Del equipo que he leído mucho coraje y tristeza de sus seguidores es del Atlas, obviamente porque vivo en GDL y la mitad de mis amigos son fieles seguidores de la “AKD”. He escuchado coraje por: la mediocridad del segundo partido, Alustiza papi redentor no inició, siempre que juegas a empatar vas a perder y demás comentarios llenos de ardor ancestral al ver al acérrimo rival avanzar a una semifinal más.

Mi intención no es tratar de apapacharte amigo royinegro, pero tal vez dar una perspectiva de alguien que no siente los colores ni la pasión. Porque en serio si a mí me lo explican, yo tampoco lo entendería.

Y es que, si hablamos de este torneo en específico y del ardor reciente, TV Azteca ya es todo un político en función en cuanto a promesas no cumplidas. El Atlas según Transfermarkt.com es el tercer equipo más barato de la liga mexicana de futbol sólo por encima de Puebla y Necaxa. Si empezamos por ahí a la directiva no se le veían muchas ganas desde el principio de tener un cuadro competitivo. 
 
Llegó la liguilla y con ella el clásico tapatío y si revisamos el Fernandómetro (http://bit.ly/2qy75ec) Atlas venía cerrando el torneo de manera más regular que Chivas. Los chavos del profe Cruz habían sabido ganar mientras que Chivas caminaba por la calle de la amargura bien gacho.

Para que lo sepan Chivas es la tercera plantilla más cara del torneo sólo debajo de Tigres y Monterrey. Si quieren hacer una comparación con la liga española en cuanto a inversión, sería la siguiente: es como si jugara el Atlético de Madrid en contra del Sporting de Gijón. En realidad, es lógico pensar que el Sporting pierda por la calidad de los jugadores del Atlético que sólo el dinero puede comprar. Pues acá la lógica no es amiga de la liga y todo puede pasar y no lo digo como “un sentimiento que no puede parar” lo digo por lo que pasó en el terreno de juego en estos dos clásicos tapatíos.

Mi siguiente truco es bravo, es como ver a Copperfield desaparecer a la audiencia de su show más o menos ¿Por qué? Porque trataré de defender el planteamiento defensivo del profe Cruz. Rojinegro, aguántame que te puedes sorprender, ahí te va.

Comenzaré con el partido de vuelta porque fue donde surgió el apodo del Profe Bus. El Atlas salió sin su jugador más desequilibrante y desde el minuto 1, su planteamiento fue defensivo y eso la neta, yo no lo veo tan mal. En ese partido el único tiro que hizo Chivas en todo el primer tiempo fue el remate de tiro de esquina del gol, una jugada circunstancial, mientras que Atlas pateó dos veces al arco. Para el segundo tiempo entró Alustiza, se abrieron los espacios y aun así chivas sólo pudo terminar 5 jugadas con disparo a gol con todo y su 61% de posesión. Por otro lado, el equipo tachado de defensivo tuvo 8 jugadas de esa índole.

En el partido de ida, los zorros salieron con una sonrisa de oreja a oreja del estadio Jalisco, aunque las cosas no fueron tan diferentes. Chivas tuvo una posesión del 67% pero sólo hicieron 6 tiros al arco de los cuales sólo uno fue a portería. Mientras que el Rojinegro casi no tuvo la pelota, pero hizo 12 disparos, 6 con dirección de gol, incluyendo el penal. En el primer partido toda la fiel estuvo contenta porque se ganó, pero en realidad se jugó más o menos a lo mismo en dos partidos al hilo. La verdad entiendo al Profe Cruz un poco, Chivas tenía cinco partidos hasta antes de la liguilla que no metía un gol que no fuera un penal o tiro libre. Igual el respeto al rival fue exagerado, pero era una estrategia al fin de cuentas. 
 
 Después de saber los numeritos del partido y que el resultado global fuera 1–1 creo que si el Atlas hubiera perdido de otra manera los aficionados sentirían la misma impotencia, porque ese sentimiento con el equipo no es de esta temporada, es de un tiempo atrás.

Y es que no todos pueden ser el Leicester, ellos fueron la excepción a la regla, ese fenómeno futbolístico está casi ligado a la aparición de los aliens. Mis niños Atlistas, les insisto que yo no siento ese amor y por lo tanto no puedo ver lo que pasó con sus ojos. Lo que sí sé es que el deporte es un negocio y al final necesita de un público que lo consuma y así como la gente deja de comer galletas de animalito, los hábitos del consumidor pueden cambiar para recibir un producto distinto. Exigir un cambio mientras llenan estadios, compran las playeras y las transmisiones PPV está lejos de lograrlo. Zorros, estoy convencido que su equipo no se los merece como afición y acuérdense que mientras más tires a la portería, más chance tienes de meter un gol; así como mientras más se le invierta a un equipo, más chance tienes de quedar campeón.