Justin Bieber mejoró mi relación con Dios

¿Has sentido alguna vez que tu tiempo de oración se está volviendo algo… aburrido? ¿Ves la Biblia y la oración como una tarea que cumplir en lugar de algo que anhelas hacer? ¿No logras ser constante en tu tiempo con Dios? ¿Acaso sientes que debería haber algo más?

Tengo buenas noticias para ti: hay una solución. Yo pasé por todo eso, y encontré la ayuda que necesitaba para dar nueva vida a mi relación con Dios: la música de Justin Bieber.

No lo podía creer: estaba escuchando música de Justin Bieber en mi tiempo devocional. Justin. Bieber. Mientras oraba. Al darme cuenta de lo increíble de la situación, mi primer pensamiento fue: Verdaderamente estamos en los últimos tiempos.

Ni siquiera me gustaba Justin Bieber. Siendo honesto, detestaba su música. Sin embargo, de repente, algo pasó.

Casi por accidente, escuché “Purpose”, una canción de su más reciente producción.

Impactó mi vida. La hice parte de mi Playlist Devocional, esas canciones que escucho mientras oro y leo la Biblia.

Parecerá extraño, pero Alicia Keys, Sia, Hoobastank, Good Charlotte y Justin Bieber me acompañan en mi tiempo de oración. Pero, ¿acaso alguien puede escuchar las canciones No one (Alicia), Titanium (Sia), The Reason (Hoobastank), The River (Good Charlotte) y Purpose (Bieber) sin adorar a Dios?

En realidad, yo no puedo hacer mi devocional como muchas otras personas lo hacen.

Necesito que cada día sea espontáneo, diferente. Eso es lo que hace que no tenga que tener mi tiempo de oración, sino que quiera hacerlo.

¿Has reconocido tú en algún momento que tu tiempo de oración necesita algo… más?

Si quieres inyectar energía a ese importante momento del día, comparto aquí contigo algunas ideas que me han ayudado. Oh, y ni siquiera tienes que empezar a escuchar a Justin Bieber si no lo deseas.

Estrategias para revitalizar tu tiempo devocional:

  1. No sigas una rutina — Hay días que comienzo cantando y luego escucho la Biblia en audio. Otros, comienzo leyendo la Biblia, después oro la Biblia y oro por mis familiares. O tal vez hago una oración corta y me siento a escuchar lo que Dios dice. El tiempo con Dios es algo íntimo, cambiante, vivo. El tiempo de hoy no se parece al de ayer. Si siempre oras exactamente igual, está pasando una de dos cosas: o has encontrado tu estrategia perfecta (y en ese caso, te felicito) o estás repitiendo un ritual que no te hace sentir nada (y en ese caso, lo siento).
  2. Prueba a ver qué te funciona — Intenta orar de rodillas, de pie, caminando, acostado… busca en qué posición eres más efectivo, no cuál te hace sentir más religioso. ¿En cuál posición puedes pasar más tiempo, despierto y concentrado? Usa esa. Lo mismo sucede con el lugar; intenta en el patio, en el cuarto, en el baño, en un café, en el gimnasio, y luego compara los resultados. Funciona del mismo modo con el orden: no hay una ley que indique el orden o división del tiempo de la oración. Prueba diferentes cosas. Si la oración te parece aburrida, no estás orando de acuerdo a tu personalidad. Si la Biblia te parece aburrida, no estás leyendo la versión indicada para ti. Sigue probando y buscando la indicada. Personalmente, yo prefiero la Nueva Traducción Viviente (en español) y The Message (en inglés).
  3. Integra cosas que disfrutes durante ese tiempo — Si tu tiempo devocional es solamente un punto más a cumplir en una larga lista de tareas, necesitas darle vida nueva. ¿Cómo hacerlo? Comienza preguntándote: ¿Qué me gusta hacer? ¿Qué cosas disfruto hacer? Entonces, intégralas a tu tiempo devocional. Si te gusta hacer ejercicio, puedes escuchar la Biblia mientras lo haces. Si te gusta ver televisión, hay increíbles versiones dramatizadas de la Biblia o buenas películas cristianas. ¿Prefieres la compañía a la soledad? Pasa tu tiempo devocional con unos buenos amigos. Mis mejores momentos con Dios son los que paso con más gente, mientras tomamos un café, hablando acerca de las cosas que Dios hace. ¿Te gusta visitar Starbucks? Perfecto. Haz tu tiempo devocional allí. Busca transformar tu tiempo devocional en algo que anheles hacer.
  4. Si tu tiempo devocional está muy bien, no hagas caso a las recomendaciones anteriores — Hay muchas personas que, debido a su personalidad, funcionan bien orando una lista de temas específicos, siempre en el mismo orden, de rodillas, y en absoluto silencio. Si ese es tu caso… ¡Genial! Encontraste tu estilo. No lo intentes cambiar para ser cool. Créeme, no te hará bien, y lo que podrías lograr es echar a perder algo bueno. Sin embargo, si tu tiempo devocional no te está llenando, sientes que debe haber más, se ha convertido en una rutina, quieres darle un poco más de vida, o no estás siendo constante en ello, los primeros tres consejos pueden ser perfectos para ti.

Luego de establecer estas sugerencias, permíteme decirte: no caigas en la trampa.

No siempre tiene que haber un momento “Justin Bieber”.

No siempre tienes que buscar formas diferentes de orar, solo por ser radical.

Al día siguiente de escuchar a Justin Bieber, tuve un tiempo de quietud, orando y llorando en silencio. Fue un momento sublime.

De eso se trata. Está en contacto con tu corazón y dale lo que necesita.

¿De qué maneras podrías hacer tu tiempo devocional más productivo ¿Tienes alguna rutina que te resulta efectiva o prefieres intentar técnicas diversas?

-Félix Hommy González , diciembre 2015

Este escrito apareció por primera vez en el blog Sanando con creatividad.