Las TIC y su desigualdad educativa

en los países de nuestra región.

Durante la última década, el uso de las TIC en educación ha beneficiado a una enorme cantidad de personas, facilitando y promoviendo el aprendizaje de diferentes competencias y habilidades acordes con los cambios que las sociedades han sufrido en el último tiempo. Sin embargo, en lo que respecta específicamente a los países de nuestra región, se observan tensiones asociadas a las desigualdades de acceso a modelos educativos que permitan el desarrollo de competencias necesarias para el uso y desarrollo integral de las TIC en educación (Naciones Unidas,2011).

En el presente, se habla de una revolución digital (CEPAL, 2010), la cual ha generado diferentes cambios en las maneras en que se organiza la sociedad en torno al conocimiento y la información. Los diferentes países de la región han experimentado una importante expansión de las tecnologías y redes digitales, las cuales no han sido correlativas con una democratización del acceso a las mismas, haciéndose claramente visibles brechas digitales que han tendido a incrementarse a lo largo del último periodo.

Sin embargo, el contexto actual de la mayoría de los países de la región está dado por:

“…una mayor estabilidad económica, mayor experiencia en políticas públicas para el desarrollo digital, especialmente en las áreas como (…) la educación, así como en las nuevas oportunidades que ofrece el rápido proceso de convergencia tecnológica” (CEPAL,2010)

escenario que facilita una toma de conciencia por parte de diversos actores educativos, al acceso al conocimiento, uso e integración de TIC a la educación.

Las TIC en Latinoamérica se incorporan debido al fuerte impacto social que han demostrado tener en el sistema escolar de los países del norte.

Estando enfocados los primeros proyectos en materia de TIC de los diferentes colegios y escuelas de la región, en dotar de la infraestructura mínima necesaria, como fueron los laboratorios de computación, proveer de la conectividad básica y capacitar a los docentes.

De acuerdo a la Tercera Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe (2010), los centros educativos se conciben, como un campo igualador del acceso a la tecnología, facilitando la integración social de los sectores más vulnerables. Por otro lado, en términos de aprendizaje, la integración de las TIC en la educación representaría una mejora en la calidad de los mismos, garantizando la equidad del sistema y el aprendizaje de las y los estudiantes. En este sentido, se pretende ampliar el acceso al conocimiento y a la información, constituyendo el camino para lograr la igualdad de oportunidades en todos los sectores sociales.

A nivel internacional, se han realizado diversos estudios que dan cuenta de lo importante que es el considerar el uso de las TIC en la educación.

Organizaciones mundiales como la ISTE, tienen como misión el ser guías en el uso eficaz de la tecnología y en la formación de los docentes. Realizan diferentes investigaciones y publicaciones relacionadas sobre tecnología en educación, destacando la generación de estándares que sirven para medir diferentes habilidades en el uso de las TIC, capacitando a docentes para diseñar y modelar su trabajo en la era digital.

Cabe destacar el informe de la OECD 21st Century Skills and Competences for New Millennium Learners in OECD Countries, el cual planteó la importancia de conceptualizar y analizar desde una perspectiva comparativa los efectos de las nuevas tecnologías digitales en el desarrollo cognitivo de las y los jóvenes así como en sus valores, estilos de vida y expectativas educativas. El propósito principal del proyecto consistió en dotar de orientaciones a los líderes políticos, educadores e investigadores, para el diseño de diferentes estrategias de nivelación de competencias en el marco de la sociedad actual.

Otra iniciativa desarrollada a nivel global, es la experiencia de los Estados Unidos con su organización Partenership for 21st Century Skills, la cual nace con el objetivo de poder integrar a la educación distintas destrezas que solicita la sociedad del siglo XXI. En el texto Handbook of Technological Pedagogical Content Knowledge for Educators (2010), se plantea lo importante que es para un docente el saber integrar el contenido, la tecnología y la pedagogía, para así poder afrontar los desafíos actuales que demanda la sociedad.

A nivel latinoamericano, un referente regional para el diseño de políticas en TIC es el “Plan de acción sobre la sociedad de la información y del conocimiento de América Latina y el Caribe (2010)”, el cual ha desarrollado una serie de estudios, documentos y seminarios en materia de difusión de las tecnologías para el aprendizaje. Uno de sus principales objetivos es impulsar estrategias e iniciativas nacionales, definir lineamientos de acción e indicadores que orienten sobre el grado de avance en el desarrollo de la sociedad del conocimiento.

Otro importante referente a nivel regional es la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), el cual publicó durante el año 2010 el documento “Metas Educativas 2021”, donde se enfatizó fuertemente el tema de la educación como una forma de invertir la desigualdad del ingreso. El documento propuso una serie de acciones para lograr cambiar la situación de las familias con más bajos ingresos y niveles educativos.

En cuanto a iniciativas desarrolladas para la integración de TIC a la educación, se debe mencionar la experiencia de Argentina con “Conectar Igualdad” y el “Plan Ceibal” en Uruguay. Ambos proyectos estuvieron enfocados, en primer lugar en dotar de la infraestructura necesaria (notebooks a niños y docentes, capacitación en competencias digitales básicas, etc.) a los establecimientos, para en una segunda etapa, capacitar a docentes con el objeto de promover un uso didáctico, correcto e innovador de las TIC.

Asimismo, encontramos la experiencia de Colombia con el “Plan nacional de Tecnologías de la información y las Comunicaciones”, donde el gobierno, manifestó su compromiso con generar una ciudadanía que integre de manera más eficiente y productiva las TIC a su vida, con el objetivo de mejorar la inclusión social y su productividad para el año 2019. El Plan Nacional de TIC, se estructura alrededor de una matriz de ocho ejes (cuatro verticales y cuatro transversales), siendo la educación uno de sus verticales. El eje educativo se encuentra orientado a lograr gestionar los siguientes objetivos centrales: infraestructura, contenidos y recursos humanos de docentes y estudiantes.

En la misma línea, países como Brasil también se han sumado a la elaboración de planes nacionales, destacando el “Programa Nacional de Informática en Educación Proinfo”, el cual es administrado por el Ministerio de Educación. Su objetivo es entregar capacitación a los docentes con el fin de fomentar sus habilidades básicas en el uso de las TIC, para que de este modo se conviertan en profesionales que difundan sus conocimientos dentro de sus comunidades escolares. El programa se encuentra orientado en gran parte al trabajo en aulas virtuales mediante la modalidad e-learning, en donde los docentes tienen la oportunidad de colaborar entre pares, mediante el uso de herramientas interactivas con las que pueden crear, compartir contenidos y participar de discusiones en la red.

A nivel nacional, uno de los programas con más trayectoria en el país ha sido la Red Enlaces, la cual se crea el año 1992 como un proyecto piloto del Ministerio de Educación, enmarcado en el entonces programa MECE (Mejoramiento de la Calidad y Equidad de la Educación). En una primera instancia y, de manera similar a otros programas de la región, el proyecto busca dotar de la infraestructura técnica necesaria para desarrollar ambientes más propicios para el desarrollo de las TIC dentro de las escuelas.

Dentro de sus principales estudios, destaca, el trabajo realizado con el desarrollo del SIMCE TIC, el cual ya ha sido aplicado en dos ocasiones (año 2010 y 2013), a una muestra de aproximadamente diez mil estudiantes de segundo año medio. La evaluación ha permitido conocer con qué habilidades cuentan los estudiantes al momento de utilizar las TIC, evidenciándose que más de la mitad de estos las usan adecuadamente, aunque:

“…solo el 3.3% las utiliza eficazmente para resolver tareas de aprendizaje y contexto escolar (…) mientras que el resto hace un uso instrumental de ellas” (Enlaces et al., 2013)

Un segundo trabajo destacado, fue la creación del “Marco de competencias Tecnológicas para el Sistema Escolar (2011)”, el cual ha significado un importante paso para lograr definir ciertos estándares acordes a las necesidades y funciones de los diferentes actores del sistema escolar: Sostenedor, Director, Jefe de UTP, Orientadores(as), docentes de aula, docentes Jefe, Encargado de bibliotecas Escolares CRA, Coordinador tecnológico y Asistentes de la educación.

Cabe destacar el carácter de exclusividad del programa, ya que según la UNICEF (2013):

“… en América Latina, los estándares chilenos (…) son la única experiencia regional de estándares TIC para este nivel formativo”

Otro importante referente a nivel nacional, ha sido el portal educarchile, el cual se encuentra dirigido a todos los miembros de la comunidad educativa nacional, es decir, docentes, estudiantes, directivos, familias y organismos de padres y apoderados, etc.

En cuanto al apoyo al trabajo de los docentes en la sala de clases, el portal cuenta con recursos de apoyo, clasificados entre planificaciones, videos interactivos y objetos digitales de aprendizaje. Asimismo, educarchile posee la comunidad de “red de profesores innovadores (RPI)”, en donde se fomenta la innovación y desarrollo de competencias TIC, a través de formación virtual.


De acuerdo a todo lo anteriormente mencionado, no es difícil percatarse que, si bien los países latinoamericanos han impulsado y desarrollado políticas de integración de TIC, esto no se asocia necesariamente con el logro de los objetivos planteados, haciéndose visible quiebres entre lo que establece la política y los modos de materialización de esta última.

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