Mi espacio personal quiere reconocerse como espacio.

Mi espacio personal tiene rotas las paredes.Se le mezclan líquidos sin nombre que huelen mal y no tienen entereza.

Es tan gris coloreado.

Tiene dos cuadros y ganas de ser más abierto. No se si mi espacio personal es conciente de que es personal. Yo creo que se cree un edificio. O una casa china, con ventanas y puertas de cartón. Las casa chinas no tienen intimidad, porque las paredes son de papel y son para chinos, que no creo que vivan con mucha intimidad incorporada.

Mi espacio personal se mira y no se reconoce. No reconoce los espejos. Ya no forma una forma, y desconoce los rincones como rincones. Se siente una pared firme, alta, eterna.

No quiero ser un estorbo para mi espacio personal.