Suárez No Baja
“Hay una agresión a los pibes del pueblerío.”
Suárez mordió a Chiellini. Suárez ya mordió a varios. Pero ésto es fútbol y si el juez no lo ve no importa, dicen.
Pasó lo que pasó y los medios lo repitieron incesantemente. Fotos de la mordida, la mordida con Photoshop, la foto comparando las dos versiones y el sinfín de eruditos del fútbol y la psicología analizando a Suárez, todos señalando que tiene un problema.
¿Pero alguno quería que Suárez deje de morder? No. ¿Por qué muerde Suárez? Nadie se lo pregunta porque a nadie le importa.
Todo esto, claro, no le importa a nadie en Uruguay. Suárez tiene el apoyo de todo el pueblo Uruguayo, nadie duda en apoyarlo porque la FIFA es corrupta, el fútbol es el fútbol y Suárez ha prestado todo su fútbol a la Celeste siempre que se lo llamó.
Pero toda esta reacción y las justificaciones que corren dejan claro tres cosas:
- La capacidad que tiene la prensa para instalar relatos usando la repetición constante de imágenes: Pasó con Suárez y la mordida. También pasó cuando un menor entró a la Pasiva y disparó contra un empleado. Los medios lo repitieron hasta lograr la sensación de que la calle estaba llena de esos menores, que había que hacer algo ya y que era inaceptable todo lo que estaba pasando. Una mordida, un disparo. Miles de crímenes.
- Lo poco arbitrarias que son las instituciones que imparten “justicia”: La FIFA no castigó a Suárez para que se resuelva lo que sea que lo hace morder gente. La FIFA suspendió a Suárez porque es corrupta. Suárez molesta haciendo menos predecibles los resultados esperados y porque los medios Ingleses y Tanos (los dos mercados de fútbol más grandes de Europa) hicieron fuerza para corregir la “injusticia” (los goles que les hizo Uruguay). Pasa con la FIFA, corporación organizadora y reguladora del fútbol, pero también se puede decir que pasa con cualquier institución que proclame para sí el poder de impartir la justicia así como también con cualquier organización ciudadana que encuentre soluciones no en el análisis de causas profundas y en el interés real de solucionarlas, sino más bien están interesadas en el factor ejemplificante del asunto.
- La ineficacia de los castigos desmedidos que no buscan revertir el problema: ¿Suárez va a dejar de morder por no jugar 4 meses y 9 partidos con la selección? No creo. Alguna vez el sistema coercitivo por si mismo resultó en soluciones reales? no.
Lo mismo sucede con propuestas como la baja de la edad de imputabilidad. La baja no se plantea para solucionar el problema de la seguridad pública. Se plantea porque los medios repiten el relato del menor infractor, la gente lo consume y hace fuerza para que esos menores vayan presos. Nadie piensa en la seguridad, mucho menos en los menores.
¿Los menores infractores van a dejar de cometer delitos porque puedan ser juzgado como adultos? Nada lo indica.
Usemos lo que le hizo la FIFA a Suárez y cómo estamos reaccionando todos como pueblo para pensar un poco más en cómo juzgamos a nuestros infractores, las verdaderas consecuencias del castigo que pedimos, por qué medios llegamos a asociar unas cosas con otras y si las soluciones que nos plantean son las adecuadas.
Porque hay algo que es cierto y lo dijo ayer Mujica esperando a Suárez en el aeropuerto: “Hay una agresión a los pibes del pueblerío.”