8 de febrero
A veces siento que muero
de tantas formas que,
por mucho que quieras,
ya no podrás salvarme.
Entonces pienso que los dos
podemos unirnos a los muertos,
bailar con ellos hasta el amanecer
y dejarnos caer en cualquier sitio.
La petit morte nos espera.
Depende de nosotros
que queramos repetir.
Es un poco egoísta pedirte tanto.
Que abandones lo terrestre y lo celeste
y te hundas conmigo en los infiernos.
Allá donde podamos jugar con fuego hasta quemarnos.
¿No te apetece arder en mi piel?
¿No prefieres dejar de existir y ser eterno?