Tiempos de cultivo y tiempos de cosecha.

“Nunca puedo decir que sea siempre, cuando siempre puede ser el inicio o el final”.

Todos conocemos los denominados ciclos, en la vida del ser humano queremos abrir o cerrar procesos para medir la capacidad que tenemos de avanzar en la misma vida, incluso algunos lo han denominado este proceso como un hecho de madurez.

Puede ser tan simple como que el ciclo de la vida se comienza cuando naces y termina cuando mueres, o para algunos mas técnicos, comienza en el esperma fecundado el óvulo y termina hasta que te conviertes polvo o pasas a ser alimento de la tierra.

Sin embargo, ante la complejidad que representa ver en objetos concretos nuestros resultados buscamos analogías para demostrar que estamos vivos y dejamos algo al mundo. De ahí que decimos “tiempo de cultivo o tiempo de cosecha”. Pero, en nuestros ciclos cuando es cosecha y cuando es cultivo?.

Cultivar resulta para muchos el hecho de realizar acciones concretas que alimenten de facto el ego de decir que estamos en el camino adecuado. Cultivamos la soberbia de saber que vamos en el camino adecuado para ser exitosos y no quedarnos en el umbral de la ignorancia.

La cosecha se vuelve entonces la prueba de que somos, de que existimos y queremos mostrarla al mundo como símbolo aspiracional de lo que hemos hecho en nuestra vida.

Siempre estamos abriendo ciclos o cerrando ciclos, siempre nos justificamos en que sí no hay resultados estamos en la época del cultivo y peor aun, cuando los resultados nos son los que esperamos buscamos el error en el cultivo y no en la cosecha. Pero eso siempre es invariable, aunque tampoco puedo contradecirlo, porque para mi, nunca puedo decir que sea siempre cuando siempre puede ser el inicio o el final.

Todo lo anterior que he pensando y analizado lo he denominado o he denominado: “Culticoshar”.

(En mi próximo texto profunfizaremos sobre el término).

@FlavioBunn

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